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Moody's baja calificación a BANDESAL y a Banco Agrícola

La agencia calificadora dijo que la acción está en línea con el anuncio de la rebaja de la calificación del país ante la creciente incertidumbre sobre las finanzas del gobierno.

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Contexto. La calificación de dos bancos del país fue rebajada por la agencia Moody's a consecuencia de la baja de la calificación del país.

Contexto. La calificación de dos bancos del país fue rebajada por la agencia Moody's a consecuencia de la baja de la calificación del país.

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En línea con la reciente rebaja de la calificación soberana de El Salvador, la agencia Moody's también redujo todas las calificaciones y evaluaciones de largo plazo del Banco de Desarrollo de El Salvador (BANDESAL) y de Bancoagrícola, de acuerdo con una nota divulgada el 3 de agosto.

La calificación de emisor de BANDESAL pasó de B3 a Caa1, mientras que la calificación de depósitos de Bancoagrícola se redujo de B1 a B2, por citar dos ejemplos. La perspectiva de las calificaciones de ambos bancos es negativa.

La semana pasada, Moody's degradó la calificación de los bonos soberanos de El Salvador de B3 a Caa1 debido al limitado acceso del país al mercado en medio de un "desafiante" programa de amortización de deuda que inicia en el 2023, lo que está acompañado de un deterioro en la formulación de políticas. "Estos riesgos han intensificado los desafíos de implementación de los planes de ajuste fiscal de las autoridades y han aumentado la incertidumbre sobre las perspectivas de financiamiento", señala la agencia.

La entidad explica que los fundamentos financieros de estos bancos están altamente correlacionados con la calidad crediticia de El Salvador, "a través de las condiciones macroeconómicas y financieras, así como por la exposición directa del sistema bancario al riesgo del gobierno, debido a la tenencia de sus bonos", principalmente Letras del Tesoro (LETES).

"La creciente incertidumbre sobre las finanzas del gobierno de El Salvador, que es la base de la perspectiva negativa de sus calificaciones, desafía el riesgo de activos, la rentabilidad y las perspectivas de financiamiento de estos bancos", detalla la calificadora.

"Esto tiene que ver con nuestra visión, no es particular para El Salvador sino que es algo que en general vemos a nivel global, que es la alta correlación del riesgo del soberano con los sistemas financieros, en temas bancarios puntualmente", profundiza Marcelo De Gruttola, vicepresidente y analista sénior de Moody's.

Lo anterior se da tanto por la exposición que pueda tener el sistema bancario a la deuda pública, es decir la tenencia de títulos públicos en su cartera, y también por el deterioro en las condiciones operativas como, por ejemplo, en las posibilidades de fondeo de los bancos y tasas de interés, explica el analista.

Si bien BANDESAL no financia directamente al gobierno, por operar en el país está expuesto a este potencial deterioro en el entorno operativo del sistema financiero al igual que el resto de bancos, añade De Gruttola. Respecto a Bancoagrícola, el analista destaca que es un banco con fundamentos financieros fuertes y con buenos niveles de rentabilidad, pero que no está exento de la exposición a deuda pública, aunque con una exposición menor al promedio.

"En nuestra calificación consideramos que existe una probabilidad de soporte por parte de su casa matriz Bancolombia, y eso tiene un beneficio en nuestra evaluación de riesgo final", anota De Gruttola.

Entorno complicado

Las decisiones en materia económica, la adopción del bitcóin como moneda o la creación de una nueva moneda virtual, el alza del salario mínimo, la inflación en el mundo y en el país inciden en el entorno en que un banco opera, explica el economista Luis Membreño.

"Todo esto genera un ambiente bastante complicado para operar en El Salvador. Creo que lo que Moody's está reflejando es un empeoramiento de las condiciones de negocios en El Salvador", dijo el economista. Si el gobierno continúa con este tipo de medidas "habría una reducción de la calificación en un futuro no muy lejano", anticipó, lo que impacta a las empresas y al sistema financiero.

Aunado a lo anterior, el Gobierno enfrenta entre septiembre y octubre el pago de más de $865 millones en CETES, adicional a los pagos de LETES. "Todo esto genera incertidumbre en la medida de que el Gobierno no se compromete con una fuente de financiamiento para pagar estas deudas", destaca Membreño, quien considera que el Gobierno debe dar un golpe de timón en sus acciones "si quiere tener fuentes de financiamiento y si no quiere seguir dañando la reputación del país".

Para Ricardo Castaneda, economista del ICEFI, el último trimestre del año será clave porque hay varios compromisos que el gobierno va a tener que cumplir y posiblemente no tenga los ingresos necesarios. "La recaudación posiblemente para esos meses ya no va a presentar el ritmo de crecimiento que estaba presentando", comenta.

Si ante las alertas fiscales no se hace nada, "sí existe un fuerte riesgo de que no se vayan a cumplir los compromisos del Gobierno"

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