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Nivel de pobreza es similar al de hace una década en ES: FUSADES

La institución resaltó ayer que hay brechas que superar en salud, educación y empleo en El Salvador, pese a que ha habido algunos avances.

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Nivel de pobreza es similar al de hace una década en ES: FUSADES

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En El Salvador, 38 de cada 100 salvadoreños son pobres, según datos oficiales; un nivel similar al de hace 10 años, según la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES).

Tras hacer una análisis de los principales indicadores sociales del país de 1991 a la fecha, la fundación concluye que “la reducción de la pobreza no ha sido gradual ni sostenida” durante los últimos 20 años, aunque se constatan avances en la provisión de servicios y en la inversión pública en desarrollo social, según su más reciente Informe de Coyuntura Social 2016-2017.

“Si bien la pobreza extrema disminuyó de 32.6 % a 9.9 % en 2016, su superación en términos generales se ha estancando en los niveles de 2006, igual que hace 10 años”, indicó Helga Cuéllar, directora del Departamento de Estudios Sociales.

Que 38 salvadoreños sean pobres quiere decir que estos no alcanzan a comprar con sus ingresos los alimentos básicos (la canasta básica urbana está valorada en $199.98; y la rural, en $142.51) o no pueden costear otras necesidades. Por otra parte, siete de cada 10 salvadoreños no cuentan con un empleo formal ni acceso a seguridad social; es decir, asistencia médica y pensión.

En cuanto a la educación, la escolaridad promedio a escala nacional es de 6.8 años; por otro lado, solo la mitad de los estudiantes que se gradúa de bachillerato logra ingresar a la universidad. En los niveles de educación parvularia y de educación media, la asistencia a la escuela sigue siendo baja.

Para FUSADES, la educación es un pilar clave en la estrategia de desarrollo del país. “Las políticas públicas deben buscar reducir las brechas sociales existentes aumentando el empleo formal, el acceso a una educación de calidad y fomentando la corresponsabilidad entre distintos actores en el ámbito nacional y territorial”, indica el informe social de la organización.

“Vemos con preocupación que, a pesar de que en los últimos 10 años se ha duplicado la inversión social, la pobreza se mantiene en el mismo nivel”, comentó Cuéllar. La pobreza extrema pasó de 12 % a 9.9 %, pero hay más personas en pobreza relativa; es decir, cubren su alimentación pero no otras carencias, según los estudios de FUSADES. El cálculo es que 1.8 millones de personas viven en pobreza relativa en El Salvador, mientras que en pobreza extrema viven alrededor de 650,000 personas.

Para FUSADES, hace falta la generación de empleo de calidad y más acceso a salud y educación. Respecto a los programas sociales, la fundación considera que son “positivos e importantes” pero de alcance limitado, pues tratan de mitigar la pobreza, pero se quedan cortos a la hora de desarrollar capacidades para que las personas salgan de la pobreza con mayor rapidez.

Por lo anterior, Cuéllar recomendó considerar medidas complementarias para acelerar el proceso, como, por ejemplo, incentivar la generación de empleos y la inversión, reduciendo los trámites y generando un clima de confianza y seguridad jurídica.

Programas como los paquetes escolares tienen un impacto positivo en la autoestima de los estudiantes. En este se invierten $75 millones al año. Si la apuesta del país fuera fomentar el uso de la tecnología, robótica, calidad educativa, la inversión anual tendría que ser de $35 millones anuales durante un período de 10 años, según el Consejo Nacional de Educación. Cuéllar subrayó que el principal reto del país es lograr elevar la equidad en el acceso a una educación de calidad. “En un país con restricciones fiscales hay que tomar decisiones y hay que pensar cuáles son las prioridades. El paquete escolar se debe repensar y evaluar en dónde puede ser más efectiva la asignación de $75 millones”, concluyó.

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