Ofrecen un nuevo fideicomiso para café

Actores políticos firmaron un acuerdo que los compromete a buscar créditos para la actividad cafetalera, renovar las fincas y revivir la investigación.
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Compromiso.  El Gobierno se comprometió a encontrar formas de apoyar la reactivación del sector cafetalero.

Compromiso. El Gobierno se comprometió a encontrar formas de apoyar la reactivación del sector cafetalero.

Ofrecen un nuevo fideicomiso para café

Ofrecen un nuevo fideicomiso para café

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Autoridades y representantes del sector cafetalero firmaron ayer el acuerdo al que llegaron los miembros de la denominada Mesa del Café. Esperan renovar 100,000 manzanas con arbolitos resistentes a las plagas y al cambio climático. Además, esperan poder conseguir fondos por $300 millones para refinanciar la deuda de los cafetaleros y estimular la inversión.

Estas dos metas deberán cumplirse en un período de cinco a ocho años a partir de 2018, según especifica el documento.

Orestes Ortez, titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), expresó que hacía mucho tiempo que no se planteaba un programa similar, específico para la caficultura. “Ahora damos el banderillazo de salida. Dentro de 10 años la historia nos dirá si acertamos con esta entusiasta iniciativa”, dijo Ortez.

El acuerdo está ordenado en ocho puntos y los temas principales son el financiamiento, la renovación del parque y revivir la investigación.

El ministro recordó que ahora será determinante el apoyo en la Asamblea Legislativa, porque los diputados tendrán que aprobar deuda pública, un nuevo fideicomiso para el café (que requiere su propia ley para operar) y un grupo de reformas a leyes vigentes.

Para el fideicomiso han pensado diferentes fuentes de financiamiento, como un préstamo del BID por aproximadamente $40 millones, países petroleros con programas medioambientales y otros más.

Ernesto Muyshondt, diputado de ARENA que participó en la preparación y firma del acuerdo, dijo que están dispuestos a dar sus votos si el fideicomiso se ocupa para reactivar al sector café exclusivamente y si abren la participación al sector privado. “El Gobierno no va a regalar nada... Ya destinan fondos, pero están mal utilizados o no tienen el impacto deseado”, advirtió el diputado tricolor.

En tanto, Muyshondt y Ortez explicaron que está considerada la posibilidad de crear un nuevo instituto especializado en la investigación del café. La idea es que lo dirija el Gobierno, es decir, que actúe como rector, pero que también participe el sector privado. El acuerdo tendrá un plan de acción en seis meses.

Empleos perdidos

Entre 1993 y 2017, la agroindustria del café perdió 176,637 fuentes de trabajo. Los datos oficiales muestran que en la cosecha 1992/1993 había 215,310 trabajadores en el sector cafetalero; en cambio, para la cosecha que cerrará este año son 38,673 trabajadores. Esta cantidad de fuentes de trabajo que se han perdido se puede comparar con todos los trabajadores de las industrias manufactureras (incluye sector textil) más los de servicio doméstico inscritos en el ISSS durante 2015.

La cosecha más baja en la historia registrada del café es la 2013/2014, y de la misma manera fue la temporada con menos empleos: el Consejo Salvadoreño del Café (CSC) consigna 35,001, que son 180,309 puestos de trabajo menos frente a la cosecha de 1993, que se convirtió en la más alta de los últimos tiempos. El expresidente de la Asociación Cafetalera Sergio Ticas manifestó el año pasado que eran más bien 250,000 empleos menos, de acuerdo con la información que le pasaron los socios de la gremial.

En 2014, los productores enfrentaban los efectos que tuvo la fuerte infestación de roya de 2012. Esta plaga hizo estallar la crisis, pero las causas tenían años de estar acumulándose. Desde entonces, el sector no consigue recuperarse.

Una investigación en campo que hizo el Programa de Alimentos (PMA), poco tiempo después de esta caída en el empleo y la cosecha, mostró que los hogares tenían pocas alternativas para obtener ingresos. El PMA se enfocó en las familias que dependían del café y de la siembra de maíz y frijol, porque 2014 y 2015 fueron años de sequía. Los resultados muestran que un 90 % de los encuestados perdió su empleo o redujo las horas en el día que destinaba para el trabajo. Esta investigación del PMA también mostró que la mitad de los afectados por la escasez de trabajo tuvo que pedir la comida “al crédito” o con la promesa de pagar después.
 

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