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Retrocede la lucha contra la tala ilegal

Nunca antes se había impedido el ingreso de tanta madera a Estados Unidos por la evidencia de que había sido talada ilegalmente.
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Alertados por autoridades peruanas, agentes aduaneros de Houston frenaron el ingreso de 1,770 toneladas de madera de la selva amazónica, suficiente como para llenar tres canchas de fútbol. El episodio de octubre 2015 constituyó una victoria en la lucha por preservar las selvas tropicales y asestó un duro golpe al comercio ilegal de la madera en Perú, donde según el Banco Mundial el 80 % de la madera que se exporta es ilegal.

El triunfo, no obstante, fue efímero. El director del servicio de investigaciones forestales, que fue el artífice de esta operación, fue despedido al poco tiempo –el mismo día en que lo visitó el embajador estadounidense para alentarlo a que continuase por el mismo camino– y recibió amenazas de muerte que lograron que emigrase a Estados Unidos.

El mismo Gobierno peruano conspiró contra los esfuerzos de Washington por limpiar una industria maderera local notoriamente corrupta, según se comprobó en una investigación de la Associated Press, mientras las autoridades nacionales no cumplieron con sus obligaciones sobre medio ambiente fijadas en el Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos en 2006.

Estados Unidos tiene pocos resultados que mostrar tras invertir $90 millones en ayuda relacionada con la protección de la selva en el Perú, que posee la segunda extensión más grande de tierras amazónicas, superada solo por la de Brasil, y que pierde unos 1,550 kilómetros cuadrados de bosque por año.

A Estados Unidos se le hizo creer que el Gobierno peruano hablaba en serio cuando se comprometió a combatir la tala ilegal de árboles, de acuerdo con Rocky Piaggione, fiscal a cargo de delitos contra el medio ambiente.

“Esperaban que llevasen a mucha gente a juicio, pero no pasó nada”, expresó. Según Piaggione, Lima había asegurado que el funcionario estaba seguro en el puesto.

Desde entonces, las inspecciones para detectar la tala ilegal mermaron. Los fiscales apenas han impulsado casos contra los responsables y los funcionarios que firmaron documentos falsos para permitir la tala ilegal siguen en sus puestos.

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