Viviendo al día, la realidad de vendedores informales

El fenómeno afecta a seis de cada 10 trabajadores comerciantes en el sector informal mexicano.
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Economía informal.  El INEGI mexicano considera a los micronegocios, a la agricultura de subsistencia y al servicio doméstico como economía informal.

Economía informal. El INEGI mexicano considera a los micronegocios, a la agricultura de subsistencia y al servicio doméstico como economía informal.

Viviendo al día, la realidad de vendedores informales

Viviendo al día, la realidad de vendedores informales

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Sin contrato, pensión ni seguro social la informalidad es uno de los mayores problemas laborales en México, pues afecta a cerca de seis de cada 10 empleados, que viven y trabajan al día y sin poder asegurarse un colchón económico.

Melchor García tiene 65 años y trabaja de bolero (limpiabotas) en Polanco y Anzures, dos barrios acomodados de la capital, gana unos 300 pesos al día, es decir, unos $16 diarios.

Cerca de los sesenta tuvo que cambiar de oficio porque perdió su anterior empleo; ayudaba a aparcar automóviles en la vía pública.

“Sí me preocupa el futuro, de cuando deje esto, porque ya no pueda moverme”, relata a Efe el hombre, que se mueve en bicicleta con una pequeña caja donde guarda los utensilios de limpieza y un taburete.

Sus preocupaciones son similares a las de los 29,8 millones de trabajadores informales que contabilizó el país en 2016, el equivalente al 57.2 % de la población ocupada, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

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