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23 años sin respuesta: Aviateca 901, la mayor tragedia aérea en El Salvador 

Hoy hace 23 años, un vuelo de Aviateca chocó contra el volcán Chinchontepec, en San Vicente. Recordamos algunas imágenes y el video que reconstruye la tragedia en la que 65 personas perdieron la vida.

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23 años sin respuesta: Aviateca 901, la mayor tragedia aérea en El Salvador 

23 años sin respuesta: Aviateca 901, la mayor tragedia aérea en El Salvador 

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La noche del 9 de agosto de 1995, los habitantes de los alrededores del Chinchontepec pensaron que algo le pasaba al volcán. Un estruendo hizo pensar a algunos en una posible erupción. 

No se trataba de una erupción, pero sí de una histórica tragedia que hasta hoy solo puede atribuir culpabilidad a una cadena de errores.

Más de dos décadas han pasado desde que en el vuelo 901 de Aviateca perdieran la vida 65 personas (58 pasajeros y siete tripulantes), ninguna de ellas, ciudadanas salvadoreñas. Los pasajeros fallecidos eran guatemaltecos, mexicanos, estadounidenses, daneses, noruegos, brasileños, costarricenses, alemanes, suizos, españoles, coreanos y nicaragüenses.

El vuelo del Boeing 737-200 salió de Miami, hizo escala en Guatemala (donde tuvo algunos retrasos debido a reparaciones) y tenía como destino el Aeropuerto Internacional de El Salvador. 
 

 

Imagen de la distancia entre los aeropuertos y la ubicacación del volcán.
Imagen de aviation-safety.net

Originalmente, su aterrizaje estaba programado a las 6:20 p.m. Después ese avión iría a Managua (Nicaragua) y a San José (Costa Rica).

Se trataba de un trayecto de poco menos de media hora para recorrer 203 kilómetros. El camino usual para los aviones que vienen de Guatemala es virar al sur al llegar a San José Villanueva (La Libertad) y hacer un arco hacia el Aeropuerto Internacional de El Salvador.

El especial elaborado por La Prensa Gráfica en 2006 puede ser consultado acá.

Esa noche llovía intensamente. Eso motivó a que la nave solicitara desviarse, asumiendo el piloto la responsabilidad. Aunque no era el recorrido establecido para la generalidad, la petición no salía de lo usual.

El piloto cambió su ruta al menos en cuatro ocasiones, sin dar información detallada al controlador. La instrucción fatal llegó cuando la torre de control, sin saber la ubicación exacta de la nave, ordenó bajar a 5,000 pies. El volcán de San Vicente tiene una altitud de unos 7,158 pies sobre el nivel del mar.

Un hecho sin resolver


Pese al tiempo que ha pasado, los motivos del accidente no se han conocido. La caja negra que registra la operación de los instrumentos y otros datos de vuelo nunca apareció. Pero según publicó el periódico guatemalteco Prensa Libre, la caja negra que graba las voces de las personas fue enviada a Estados Unidos.

Se ofreció una recompensa para hallar la caja negra desaparecida. No se tuvo éxito.

La investigación demostró fallas en la comunicación entre los pilotos y la torre de control. El piloto era Axel Byron Miranda Herrera (guatemalteco) y el segundo al mando era Víctor Sandoval Salguero.

El guatemalteco Axel Byron Miranda Herrera (derecha) era el piloto del vuelo 901.

Miranda Herrera tenía 39 años de edad y trabaja en Aviateca desde 1989. Parte de su entrenamiento lo realizó en Houston, Texas. Fue jefe de pilotos de 1990 a 1992. Era una persona experimentada que conocía la ruta hacia el aeropuerto salvadoreño.

Los pilotos nunca supieron del peligro. No sabían dónde estaban volando. Tampoco en la torre de control en Comalapa se supo del peligro en el que estaba la nave.

"Las autoridades salvadoreñas, TACA y Aviateca, colocarían a Miranda como principal responsable de la catástrofe. Sin embargo, el informe oficial –del que las autoridades salvadoreñas nunca dieron detalles en público– carga responsabilidades importantes en la torre de control y en Aviateca. A esto se suma la confesión de tres excontroladores que aceptan, por primera vez, que la actuación de la torre contribuyó al final cruento del vuelo 901", publicó La Prensa Gráfica en 2006. 

En 2003, el Tribunal de Sentencia de San Vicente estableció que los controladores salvadoreños no tuvieron responsabilidad en el accidente. Se ordenó archivar el caso. El Gobierno de Costa Rica había pedido dos años antes que se investigara la responsabilidad de los controladores.

Según explicaron entonces los fiscales, se concluyó que el piloto se desorientó por la lluvia. Él habría dado informe de una posición equivocada porque pensó que estaba sobre el mar. La conversación de Miranda con el controlador, sin embargo, no da luces de que el piloto tuviera esa confusión.

El controlador salvadoreño era José Alberto Chávez, quien no disponía de un radar para controlar el tráfico aéreo. Chávez era una persona experimentada en la labor de orientar a los pilotos.

Parte del fuselaje encontrado en el Chinchontepec.

El 737-200 accidentado fue construido en 1987 y adquirido por Aviateca en 1995. Tenía 16 mil 645 horas de vuelo. Su peso estimado de aterrizaje era de 42 toneladas.

Muchos años después de la tragedia, algunas partes del avión se mantenían en el Chinchontepec, como el tren de aterrizaje. Otras desaparecieron. También se conservaron en el lugar restos de maletas y de ropa.

El tren de aterrizaje del avión.

Así es la cabina y el despegue de un Boeing 737-200 como el que se accidentó en El Salvador:

Una de las dramáticas imágenes con los cuerpos de las personas fallecidas.
Varios mexicanos perdieron la vida en la tragedia. Uno de ellos fue el torero Luis Procuna, de 73 años de edad.
Entre los fallecidos no hubo salvadoreños. Los cuerpos tuvieron que enviarse a diferentes países del mundo.

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