230 pacientes de insuficiencia renal sin tratamiento en H. Rosales

El sindicato de médicos del Rosales dice que la escasez de insumos para atender a los pacientes suma más de 15 días y se agrava ante la desatención de las autoridades.
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Demanda.  El servicio de Nefrología en el Hospital Rosales atiende a un promedio de 1,000 pacientes al mes con distintos tratamientos.

Demanda. El servicio de Nefrología en el Hospital Rosales atiende a un promedio de 1,000 pacientes al mes con distintos tratamientos.

Unidos.  El presidente del Colegio Médico, Juan Antonio Tobar (izquierda), y miembros del Sindicato de Médicos del Hospital Rosales mostraron su respaldo al jefe del servicio de Nefrología, Ricardo Leiva.

Unidos. El presidente del Colegio Médico, Juan Antonio Tobar (izquierda), y miembros del Sindicato de Médicos del Hospital Rosales mostraron su respaldo al jefe del servicio de Nefrología, Ricardo Leiva.

230 pacientes de insuficiencia renal sin tratamiento en H. Rosales

230 pacientes de insuficiencia renal sin tratamiento en H. Rosales

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El jefe del servicio de Nefrología del Hospital Nacional Rosales, Ricardo Leiva, dijo que unos 230 pacientes que padecen de insuficiencia renal no han recibido el tratamiento de diálisis por falta de insumos (catéteres rígidos) y de camas. El médico agregó que esa escasez fue notificada a tiempo a las autoridades del hospital, pero no hubo respuesta.

Según Leiva, hace dos semanas tuvieron que prestar 75 catéteres a Santa Ana y otros 200 a San Miguel para paliar la necesidad de tratamiento.

El viernes pasado, la ministra de Salud, Violeta Menjívar, y el director nacional de Hospitales, Luis Enrique Fuentes, negaron que se hubieran suspendido las diálisis; sin embargo, aceptaron que sí habían tenido problemas con los únicos dos proveedores de catéteres en el país, pero que habían superado los apuros con préstamos a otros hospitales.

Sin embargo, el jefe de Nefrología insistió en que han tenido desabastecimiento de los materiales que se necesitan para las diálisis: ayer se suspendió la colocación de tres catéteres blandos porque no había seda de sutura en los servicios, dijo.

“Esto es grave. La vida de esta gente está en riesgo... Lo más preocupante es que la gente por propia iniciativa va a la dirección y lo mandan de regreso casi a confrontar con el médico para que les den un tratamiento. Milagros no podemos hacer, tratamos, pero no podemos”, dijo Leiva.

El médico señaló que los pacientes corren riesgo de morir en pocos días si las diálisis peritoneal o hemodiálisis se suspenden.

Según el servicio de Nefrología del Rosales, atiende a más de 1,000 pacientes al mes en los diferentes programas de diálisis: 240 en hemodiálisis, 93 en diálisis peritoneal continua ambulatoria, 180 en diálisis peritoneal automatizada y 360 en diálisis peritoneal intermitente. Además, hay alrededor de 200 pacientes dispersos en los diferentes servicios de Medicina y Cirugía debido a que la capacidad instalada en el Hospital Rosales ha sido superada. Estos últimos son dializados con un catéter rígido, debido a que se les hace imposible colocarles un catéter permanente por la escasez de nefrólogos. Pese a ello, agregó Leiva, desde 1998 Nefrología ha puesto más de 2,000 catéteres blandos. En 2015, el servicio colocó un promedio de 20.6 catéteres mensuales.

El presidente del Colegio Médico de El Salvador, Juan Antonio Tobar, dijo estar preocupado por el acontecer en el área de la salud pública, en FOSALUD y en el resto de subsistemas.

“La preocupación como Colegio Médico es lo que está aconteciendo en todo el sistema y el resto de subsistemas: agresiones, desabastecimiento, promesas no cumplidas. Estamos muy preocupados, por lo que acompañamos estas posiciones y protestas buscando la mejor salud para la población”, sostuvo Tobar.

Ayer mostraron su respaldo al servicio de Nefrología, y en particular a su jefe de área, con quien se solidarizó el Colegio Médico por “las agresiones que recibe día a día en el cumplimiento de sus funciones”.

Escasez en la uci

La unidad de cuidados intensivos (uci) del Hospital Rosales le envió una nota al director del centro de salud donde le hizo ver la falta de equipo y medicamento que hay en el lugar.

Según la denuncia, desde hace seis meses no funciona el gasómetro, por lo que no disponen de gases sanguíneos para el manejo de pacientes, pese a que se ha hecho la gestión a mantenimiento en varias ocasiones sin tener una respuesta; desde hace meses están inhabilitados ocho respiradores por falta de válvula.

La nota apunta a que no hay catéter de vena central de tres vías, bolsas recolectoras de orina con sistema cerrado más cámara y válvula antirreflujo, mascarillas quirúrgicas, cables para marcapasos, introductores para marcapasos e hilos de sutura.

Además, sostienen que faltan medicamentos en la uci, como hidrocortisona, dexametosona, metilprednisolona, manitol 20 % y vecuronio.

Se trata, según el sindicato de médicos, de insumos y medicamentos esenciales para el tratamiento de los pacientes. Según su versión, los miembros de la uci se ven obligados a darle la receta a los familiares de los pacientes ingresados, para que compren los insumos y medicamentos.

Esa carencia, de acuerdo con el SIMHER, podría incidir en el aumento de morbilidad y mortalidad debido a las infecciones nosocomiales de los pacientes.

“Eso es el caos que estamos viviendo en el área de salud de este país, a pesar de lo que diga la propaganda del ministerio y de las mentiras que diga el director del Hospital Rosales, esta es una situación que jamás la habíamos vivido en años anteriores”, sostuvo el secretario general del Sindicato de Médicos del Hospital Rosales, Alcides Gómez.

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