298 lesionados por accidentes de motos atendidos en hospital

Por cada paciente que es hospitalizado por esta causa se destinan unos $4,000 en cirugías, cuidados intensivos y hospitalización en salas especializadas.
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Foto de LA PRENSA/Flor Lazo Al alza.  En el Hospital Nacional San Juan de Dios ha subido la cantidad de lesionados atendidos por choques con motos.

Foto de LA PRENSA/Flor Lazo Al alza. En el Hospital Nacional San Juan de Dios ha subido la cantidad de lesionados atendidos por choques con motos.

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Entre enero y noviembre de 2017 en la sala de emergencias del Hospital Nacional San Juan de Dios de San Miguel se atendió a 298 personas que sufrieron diversos tipos de lesiones a causa de accidentes que involucraron a motocicletas.

Es decir, que en este centro hospitalario fue atendido un promedio de seis personas semanalmente, por dicha causa. La mayoría debieron ser ingresadas con traumas craneoencefálicos y fracturas en extremidades superiores e inferiores, y otras serias lesiones que requirieron hospitalización en unidades de cuidados intensivos o salas de máxima urgencia, donde permanecieron hasta por tres meses.

Según el jefe de la Unidad de Emergencia del Hospital San Juan de Dios de San Miguel, Alcides Méndez, los casos de personas accidentadas en motocicletas han tenido un evidente aumento, a medida que este tipo de transporte se hace más popular, sobre todo entre los hombres jóvenes.

“Ingresados tuvimos 139 y los demás recibieron tratamiento en la emergencia, que no necesitaron ingreso, porque solo tenían alguna fractura y solo se les puso un yeso. Ha habido un incremento, no tengo un dato exacto. Pero sí es lógico que hemos tenido un incremento que se palpa a simple vista y alcanza quizá un 20 %”, detalló Méndez, al comparar los pacientes atendidos en 2016 y 2017.

Considerable erogación

También explicó que por cada paciente que es ingresado a causa de las lesiones generadas en accidente de moto se destina un promedio de $4,000 por tratamiento. Esto representa el desembolso de $548,000 en la atención y curación de los lesionados, ya que algunos de ellos deben ser ingresados en la unidad de cuidados intensivos (uci) y requieren diversos tipos de operaciones y largos tratamientos en salas de hospitalización y ambulatoria.

Agregó que de todos los casos atendidos, entre enero y noviembre de 2017 fallecieron 11 hombres y dos mujeres, que tenían lesiones de diversos tipos después de haber chocado, colisionado o volcado la moto en la que se transportaban.

“Es importante destacar que hay incremento en el uso de las motocicletas, porque es un medio económico. El llamado es que, está bien que lo utilicen porque conviene a la economía, pero que manejen a la defensiva”, expresó el jefe de emergencias.

Sin embargo, en las estadísticas policiales aportadas por la Unidad de Tránsito Terrestre en San Miguel se observa una leve disminución en la cantidad de personas lesionadas en accidentes que involucran motocicletas, ocurridos en 2017, en comparación con 2016.

En este caso, el jefe de dicha unidad, Hugo Torres, aseguró que la disminución se debe a que hay casos en los que las partes involucradas prefieren conciliar, en lugar de que sus casos sean judicializados y registrados estadísticamente.

“En 2017 hubo 79 lesionados y en 2016 hubo 90; es decir, una cifra de menos 11 lesionados. Prácticamente la reducción está en los lesionados, que fueron menos. Pero en las personas fallecidas ha habido un incremento, así como la accidentabilidad, más que todo en la ciudad de San Miguel”, detalló Torres.

Además, en 2017 hubo más percances en motocicleta respecto al año anterior, totalizando en 2016 un total de 137 casos, mientras que en 2017 fueron 164; es decir, 27 accidentes más.

También hubo más fallecidos, ya que se contabilizaron 25 muertos en 2017, en tanto que en 2016 se registraron 17.

El jefe policial agregó que las causas de estos accidentes son siempre las mismas, y tienen que ver con la imprudencia de los conductores de motos, que sobrepasan entre los vehículos en marcha, hacen giros inapropiados o no utilizan cascos para su protección y la de sus acompañantes.

Tales circunstancias, señaló, los convierten en conductores sumamente vulnerables, ya que al colisionar o chocar contra otros vehículos casi siempre resultan con lesiones sufriendo golpes, fracturas y contusiones más graves que, en el peor escenario, les terminan ocasionando la muerte.

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