30 minutos para ser magistrado

Once candidatos. Seis preguntas elegidas al azar. Un máximo de 30 minutos para responder. Esos números marcaron el inicio de las entrevistas del Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ) a los aspirantes a magistrados de la Corte.
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El pleno del CNJ realizó ayer una sesión extraordinaria. Los consejeros, obligados por mandato de la Sala de lo Constitucional, abrieron al público la etapa de entrevistas a los precandidatos que aspiran a integrar la Sala de lo Constitucional y la Sala de lo Civil de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). En el arranque, la presidenta del CNJ, María Antonieta Josa de Parada, fue fiel a su estilo público: con un tono pausado cuidó cada una de sus palabras y acentuó la interpretación correcta de cada vocablo para dar la bienvenida a los asistentes. Los observadores empezaron a llenar la sala de entrevistas cerca de las 2:20 de la tarde.

Entre ellos se encontraba una delegada de la Fundación para el Debido Proceso, miembros de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico Social y hasta el exmagistrado de la Sala de lo Constitucional René Hernández Valiente. Todos ellos han mostrado interés en seguir cada paso del proceso de selección y han señalado que en la lista de candidatos a magistrados el país se juega su democracia.Los consejeros establecieron un lapso de 30 minutos para que cada uno de los entrevistados se jugara el 40 % de la nota con la que el pleno tomará la decisión final. De esta manera, en la primera tarde de entrevistas programaron a 11 precandidatos.

El primero en llegar a ser interrogado fue el magistrado de la Cámara Tercera de lo Penal Martín Rogel Zepeda, quien ha mostrado su interés en ser titular de la Corte desde hace nueve años. Por ahora, en ocasiones cubre algunas suplencias de magistrados de sala. Cerca de las 2:25 de la tarde, la presidenta del CNJ invitó a Rogel a seleccionar una de las cinco claves con preguntas.

La funcionaria enfatizó en que la elección de las preguntas sería un proceso azaroso. Rogel terminó de saludar desde su asiento algunas caras conocidas en el pleno. Inició el interrogatorio con una pregunta que el pleno consideró obligada para todos los candidatos: ¿en qué corriente jurídica se ubica usted?Como quien tiene que decidirse por su libro favorito, Rogel dijo que le era muy difícil encasillarse en una escuela “más en un país como El Salvador en el que no existe tradición jurídica”.

Sin embargo, dijo sentirse cómodo aplicando la norma jurídica como un positivista, pero al recordar el impacto de esta corriente de pensamiento en el genocidio judío a manos del Nacionalsocialismo se retractó, y terminó diciendo que él es un positivista que valora como prioridad la dignidad de las personas. “Igual si les digo que soy un neoconstitucionalista no les estoy diciendo nada”, concluyó.A Rogel lo cuestionaron sobre la manera en la que es posible controlar los vicios cotidianos de los jueces, y él señaló que uno de los más comunes era la flexibilidad de horario que se adjudicaban algunos jueces, y que era necesario establecer controles sobre esto. Además, dijo que sus cualidades éticas eran la cortesía y la responsabilidad.

Luego de 25 minutos de entrevista, pasó el segundo en la lista: el colaborador de la Sala de lo Constitucional, Martín Alexánder Martínez. El abogado llegó ante el pleno con documentos en mano y fue advertido de que no podía “copiar” durante la entrevista. Fue cuestionado, entre otras cosas, por la rendición de cuentas y la dinámica administrativa de la Corte. Martínez señaló que los tiempos de la Corte se pueden aprovechar de mejor manera con una mejor administración, pero que es necesario que se garantice el debate en cada uno de los tópicos de la sala y del pleno. A él, 15 minutos de entrevista le alcanzaron para dar continuidad a ofertas históricas para la Corte Suprema: reforzar Probidad y depurar denuncias contra jueces.

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