Lo más visto

Más de El Salvador

América Latina tiene muchos problemas de sexismo”

La consultora argentina dice que vivimos en una región en donde se resalta al hombre por sus éxitos y a la mujer, por su apariencia.
Enlace copiado
América Latina tiene muchos problemas de sexismo”

América Latina tiene muchos problemas de sexismo”

Enlace copiado
Virginia García Bordeaux es una profesional argentina, consultora y especialista en comunicación política, que ha trabajado con el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria (NIMD, por sus siglas en inglés) y con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en temas relacionados a la promoción de la igualdad de género en el ámbito político y a crear escenarios más equitativos para las mujeres.

Estuvo recientemente en El Salvador, atendiendo una invitación del NIMD, para hablar sobre estos temas con representantes de entidades políticas, empresariales y de los medios de comunicación, así como con profesionales en áreas sociales.

De estos temas habló con LA PRENSA GRÁFICA y dijo que en el país, como en toda América Latina, hay un estereotipo de género en el cual las oportunidades no son iguales para los hombres y para las mujeres. Asegura que vivimos en una región sexista, en la cual los medios de comunicación pueden ayudar a cambiar este estereotipo.

A nivel de región o país, ¿somos sexistas?

Sí somos. América Latina es una región que tiene muchos pero muchos problemas de sexismo y de desigualdad. América Latina es una región sexista.

¿En qué se basa para decir que somos una región sexista?

Me baso en los análisis en conjunto de la región y en la enorme desigualdad que hay en ella. Habrá países que más, habrá países que menos, pero es un problema que afecta en líneas generales a toda la región de América Latina.

¿Este problema se estereotipa solo en Latinoamérica o también a escala mundial?

Es a nivel mundial, pero hay sociedades en las cuales ha mejorado mucho. Por ejemplo: el año pasado estuve en Holanda y en Suecia y ahí me decían que la sociedad ve con muy malos ojos el sistema de cuotas en las elecciones. Ellos no tienen cuotas, no hay sistema de leyes de cuotas, pero el votante ve muy mal al partido político que no pone igual número de mujeres y hombres en su lista electoral; entonces aunque no haya cuotas obligatorias, los partidos ponen igual cantidad de hombres y mujeres, porque no quieren que la gente los censure y, de la misma manera, los medios de comunicación también se cuidan un poco más de no discriminar al momento de cubrir las actividades de mujeres y hombres políticos.

¿Por qué se da esta desigualdad del hombre y la mujer?

Porque hay estereotipos de género que tenemos muy incorporados en nuestra cultura, que reproducimos en nuestras prácticas de comunicación. El periodismo es una forma de comunicación más, entonces es lógico que aparezcan estas desigualdades en la cobertura, en el tratamiento periodístico de mujeres políticas, porque en realidad las tratamos con desigualdad dentro de los partidos políticos, las tratan con desigualdad sus mismos compañeros en el congreso, entonces, ¿por qué no iban a recibir también trato desigual en los medios?

¿Quién es el mayor responsable de esto, el hombre, la mujer o las mismas circunstancias?

Es la cultura que entre todos vamos creando. No es el hombre o la mujer, y más que buscar un culpable, creo que la solución pasa por educar desde la infancia sin estereotipos. Debemos lograr que las nuevas generaciones comiencen a percibirse como iguales. Por ejemplo: que las niñas hagan deporte de equipo como los varones. Antes, en el deporte de equipos, la formación del liderazgo era una habilidad que se consideraba que había que incentivarse más en los varones, en cambio a las niñas había que incentivarlas en tareas más de animación, manuales o de emprendimiento. Ahora hay muchas escuelas que han tomado la política de que el deporte de equipos sea para todos por igual. Así, desde la infancia, si nos vamos acostumbrando a que todos tenemos las mismas habilidades, muy probablemente, con el correr de las generaciones, también dejemos de ver estos estereotipos.

¿Esto no se puede cambiar con las generaciones actuales?

Sí se puede, pero ahí necesitamos mucho a los medios de comunicación, su labor es fundamental. Las personas en nuestros países ven muchas horas televisión, escuchan muchas horas la radio, prestan mucha atención a lo que dicen los periódicos, y si los medios de comunicación nos ayudan a entender que no hay que tratar con tanta desigualdad a las mujeres o que merecen un trato igualitario, eso también va a cambiar y a mejorar la mentalidad de la población.

¿Qué tan utópico es poder revertir estos estereotipos?

No creo sea utópico hacerlo. Yo de verdad confío mucho en la educación y confío mucho en que así como hemos construido esta mirada hacia los estereotipos, podemos construir una diferente.

¿Se debe trabajar mucho?

Mucho, mucho y no hay que cansarse ni hay que bajar los brazos, hay que seguir aunque uno vea que quizás a veces retrocedemos, no importa; porque siempre en lo que se avanza sirve para algo. Hace falta mucho trabajo, de padres, de maestros, de periodistas, de los políticos, de todos. Todos nos tenemos que involucrar en esto.

¿En este país como se pueden evitar estos estereotipos?

Tenemos que ser más conscientes de la forma en que hablamos, en que presentamos las cosas, porque tenemos estos estereotipos tan incorporados que a veces los reproducimos sin darnos cuenta y que es un buen ejercicio empezar a pensar antes de comunicar qué estoy diciendo y si con lo que estoy diciendo estoy instalando un escenario desfavorable para un actor social o político.

Lee también

Comentarios