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Aún hay vida en el contaminado Acelhuate

Un recorrido realizado por LA PRENSA GRÁFICA en las riberas del Acelhuate da cuenta de diversas especies de aves que se nutren del río: garzas blancas, zanates, chiltotas, pijuyos, pájaros carpinteros y torogoces, entre otras varias especies. También lo habitan algunos reptiles y pequeños mamíferos como mapaches, cusucos y cotuzas.
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Hablar del Acelhuate es hablar del río más contaminado de El Salvador. Cualquiera que visite su ribera da fe de ello. A pesar de las circunstancias actuales, esto no siempre fue así. En 1576, un oidor, quien era una especie de juez de la Real Audiencia de Guatemala, llamado Diego García Palacios envió una al rey de España, Felipe II, describiéndole la ciudad y sobre el río Acelhuate afirmaba en esa misiva: “En los arrabales de la ciudad salen tres ojos muy grandes de agua caliente, muy buena y clara y sin ningún mal sabor, y que sacándola se enfría y bebe; en su nacimiento es algo cálida, aunque se puede haber mejor disposición para baños en dichas fuentes”.También en 1820, el regidor del Ayuntamiento Constitucional de San Salvador, Mariano Francisco Gómez, escribió una carta al diputado de Cortes Españolas establecidas por la Constituyente de Cádiz, José María Álvarez, en la cual le da instrucciones sobre las quejas de la ciudad. Sobre el río dice: “(…) y los ríos Lempa, Acelhuate y Sucio proveen de variedad de pescados exquisitos y de multitud de moluscos. Se pescan perlas, carey, y en distintos puntos el famoso caracol de múrice con que se tiñe la púrpura”.

 
Atardecer en la desembocadura del río Acelhuate con el río Lempa, en El Paisnal, San Salvador. Fotografía tomada desde el puente Colima.  LPG/Fréderick Meza

Ambos documentos fueron publicados en el libro “San Salvador, una ciudad de 450 años” de Jorge Arias Gómez, en 2007.

Un pescador retorna de su jornada  en la desembocadura del río Acelhuate con el río Lempa, en El Paisnal, San Salvador.Foto LPG/Fréderick Meza

Se cree que la contaminación del río empezó a mediados del siglo XX, y de ello existen registros de instituciones gubernamentales y organismos internacionales. En la década de los setenta, una investigación llamada “Un plan de manejo para la cuenca del río Acelhuate, El Salvador: conservación del suelo, estabilización del río y control de la contaminación del agua”, editado por J. R. Wall y por un equipo multidisciplinario, incluidos el Centro de Desarrollo de Recursos Terrestres de la Administración de Desarrollo de Ultramar, de Gran Bretaña, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en 1979, ya demostraban que la situación del río se encontraba en números rojos y llamaban a la recuperación del cuerpo de agua.

A pesar de la alta contaminación, en partes del río aún se puede pescar, como  en la desembocadura del río Acelhuate con el río Lempa, en El Paisnal, San Salvador. Foto LPG/Fréderick Meza

“La contaminación del agua en la cuenca es crónica, particularmente en la estación seca cuando los caudales en los tramos superiores de los ríos consisten de aguas negras no diluidas. La vida de los peces es inexistente en la mayoría de los ríos. Las aguas cloacales domésticas y los efluentes industriales descargados dentro de los ríos sin previo tratamiento contribuyen casi igualmente a la contaminación actual. Los estudios de Wallace, Evans y Co indican que los niveles de contaminación han aumentado desde 1973. La calidad actual del agua constituye un riesgo para la salud de la población que vive cerca de los cauces que corren a través de la ciudad y reduce los posibles usos de las aguas en los tramos inferiores, impide la pesca en los ríos y amenaza la pesca en el lago del dique Cerrón Grande, ocasionando además la incomodidad de ser mal olientes y repugnantes en las aéreas urbanas”, afirmaba ese estudio.

El cauce del río es nutrido de distintas quebradas a sus alrededores. Una de ellas, es la quebrada del Arenal Monserrat. En ésta, llegan a parar desechos tanto domésticos como industriales. Foto LPG/Fréderick Meza

La contaminación del río fue intrínseca en cuanto se dio el crecimiento de la población en sus riberas y ello no solo derivó en un río lleno de basura, sino que también se volvió un peligro para los habitantes.

Alrededor de 1,693,099 personas cohabitan entorno al río, el cual recorre por 19 municipios del país. Foto LPG/Fréderick Meza

La ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), Lina Pohl, afirmó que cinco empresas son las que contaminan el río Acelhuate, y se ubican en el tramo del río Las Cañas, Antiguo Cuscatlán y bulevar del Ejército. Estas empresas arrojan vertientes las cuales conllevan altos grados de hierro, arsénico, plomo, mercurio, zinc, coliformes fecales, entre otros, los cuales son de alto peligro para el consumo humano.

Desechos sólidos tirados en la zona de la comunidad Minerva, en los alrededores del zoológico nacional. Foto LPG/Fréderick Meza

Un estudio de tesis elaborado por Gloria Claros Ramírez y Nidia Menjívar para obtener el grado de Ingeniería Química, de la Universidad de El Salvador (UES), titulado “Análisis del nivel de contaminación de las aguas del río Acelhuate en el tramo Zoológico-Río Arenal Monserrat y propuesta de un sistema de tratamiento”, afirma lo siguiente: “El parámetro que ejerce mayor contaminación sobre las aguas del río Acelhuate en el tramo Zoológico-Río Arenal Monserrat son los coliformes fecales, y de acuerdo a los análisis el punto más crítico se identifica en el Barrio La Vega, el resultado ha sobrepasado 90 mil veces el límite permisible de aguas utilizadas para riego según el SNET, y rebasado 45 mil veces el permisible para aguas de descarga según la NSO del CONACYT”.

Los principales contaminantes que tiene el río son: residuos con alto grados de hierro, arsénico, plomo, mercurio, zinc, coliformes fecales entre otros, los cuales son de alto peligro para el consumo humano. Foto LPG/Fréderick Meza

Aunque la contaminación no solo proviene de empresas, sino también de la basura y desechos domésticos, según afirma Sandra Gutiérrez, coordinadora de proyectos hídricos del MARN. Según anotó, el río es contaminado en un 62 % por desechos domésticos, 32 % por contaminación de vertidos de industriales, y el resto por desechos sólidos que se encuentran en el suelo y son arrastrados por lluvias y alcantarillas.

En al desembocadura del río, en la comunidad El Tule, en El  Paisnal, aún se observa bio diversidad en sus aguas.Foto LPG/Frederick Meza

El río Acelhuate junto a otros cinco ríos, incluidos el Sucio, en La Libertad; el Sensunapán, en Sonsonate; y el Grande de San Miguel están dentro de los registros que el MARN ha hecho y los califica con un índice de calidad de agua pésimo, la cual limita el desarrollo de vida acuática y es una amenaza para el contacto humano. Pero si se observa con más detenimiento, en medio de la basura y de las aguas apestosas del Acelhuate existe una diversidad de flora y fauna que, por increíble que parezca, se ha adaptado a los altos niveles de contaminación. Incluso, no solo fauna nativa y la doméstica, sino también la fauna migratoria. Y no se diga la vida humana.

Un zanate busca comida entre la basura, en la comunidad Minerva. Foto LPG/Frederick Meza

“Hay aves que se han adaptado a la contaminación del río. Por ejemplo, hasta comen pescado muerto o basura”, afirma Jéniffer Ábrego, bióloga del Zoológico Nacional, donde estudian la biodiversidad del río y les parece sorprendente esta capacidad de supervivencia.

Una tortuga toma el sol en una poza ubicada en la comunidad El Tule, El Paisnal. Foto LPG/Frederick Meza

Según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el río tiene una extensión aproximada de 1,072.98 km y a su alrededor habitan más de 1.6 millones de personas de los municipios de Antiguo Cuscatlán, San Salvador, San Marcos, Panchimalco, Mejicanos, Soyapango, Ciudad Delgado, Cuscatancingo, Ayutuxtepeque, Tonacatepeque, Guazapa, San Martín, Apopa, Nejapa, Aguilares, Suchitoto, San José Guayabal y Oratorio de Concepción, hasta su desembocadura con el río Lempa. Es decir, constituye el 5.1 % del área del país, y su conexión con el Lempa lo hace más especial, pues este río es el principal abastecedor de agua potable y recursos energéticos del país. Por ello, la importancia del río Acelhuate para el salvadoreño es altísima.

En enero de este 2017, los lugareños de la zona de Agua Caliente, en Soyapango, se sorprendieron al hallar en esa zona a tres cocodrilos nadando en las aguas del Acelhuate. En esa zona, suele observarse pájaros en búsqueda de comida. Foto LPG/Fréderick Meza
Acelhuate o “Axolhuatl” es un nombre nahuat cuya traducción sería “axol” flor de río y “huatl” lugar, llamándose entonces, “río que tiene ninfas”. Este tipo de flores suelen verse en la desembocadura. Foto LPG/Fréderick Meza
 Una gallineta busca alimentarse en la zona de la desembocadura del río. Foto LPG/Fréderick Meza
Pichiches descansan en la zona de la desembocadura del río. Foto LPG/Fréderick Meza
En la zona de la comunidad Minerva, pollos toman el sol. Foto LPG/Fréderick Meza
Una garza verde juvenil caza en la zona de la comunidad Minerva. Foto LPG/Fréderick Meza
Un hombre busca chatarra en la zona del empalme del arenal Monserrat con el río, en Barrio La vega. Foto LPG/Fréderick Meza

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