Lo más visto

Más de El Salvador

Aves y huertos para mejorar la alimentación de 15 familias

Proyecto es ejecutado con apoyo de la FAO, en El Aceituno, de San Buena Ventura.
Enlace copiado
Iniciativa. Doña Paula Gómez y su hija han emprendido un proyecto de huertos caseros y crianza automatizada de aves, que tiene como objetivo mejorar la condición nutricional de la familia al cultivar y cosechar sus propios vegetales y al mismo tiempo ahorrar.

Iniciativa. Doña Paula Gómez y su hija han emprendido un proyecto de huertos caseros y crianza automatizada de aves, que tiene como objetivo mejorar la condición nutricional de la familia al cultivar y cosechar sus propios vegetales y al mismo tiempo ahorrar.

Proceso.  Se hará un gallinero común para siete familias, que se encargarán de cuidar las aves hasta lograr que produzcan huevo y carne. El siguiente paso será sacar suficiente producto para la venta. Cada gallinero tendrá aves de cuatro razas.

Proceso.  Se hará un gallinero común para siete familias, que se encargarán de cuidar las aves hasta lograr que produzcan huevo y carne. El siguiente paso será sacar suficiente producto para la venta. Cada gallinero tendrá aves de cuatro razas.

Aves y huertos para mejorar la alimentación de 15 familias

Aves y huertos para mejorar la alimentación de 15 familias

Enlace copiado
En el patio de la casa de Paula Gómez hay 63 matas de tomate que ya comenzaron a dar sus primeros frutos. Tras varios meses de dedicarles hasta cinco horas diarias de trabajo, a fin de mantenerlas limpias y bien cuidadas, la mujer y su familia ya comieron alimentos sazonados con estos tomates.

Junto a la tomatera, la mujer de 68 años ha sembrado plantas de chile, pepino y rábano, proporcionadas por el Programa Mesoamérica sin Hambre de la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Este sembradío forma parte del proyecto de implementación de huertos caseros y automatización de aves, cuyo objetivo es mejorar la disponibilidad de alimentos y el mejoramiento nutricional de familias que residen en zonas empobrecidas de oriente.

Doña Paula cuenta que al inicio del proyecto tuvieron que priorizar la realización de los oficios de la casa e invertir ese tiempo en el cuidado de los huertos, ya que para sembrar las semillas tuvieron que limpiar sus terrenos, hacer surcos, retirar la maleza y regar las plantas que brotaron.

A un lado de la vivienda la mujer también montará un corral para la crianza de gallinas de raza mejorada, de las que espera obtener huevos y carne, que en principio será consumida por su grupo familiar y que posteriormente podrá comercializar a fin de mejorar la economía del hogar.

Al igual que doña Paula, otras 14 familias que residen en el cantón El Aceituno, de San Buena Ventura (Usulután), se han unido al proyecto recibiendo insumos y capacitaciones necesarias para montar sus propios huertos y sus granjas de crianza de pollos.

“Todos los días se le dedican 2 horas y media por la mañana y otras 2 horas y media por la tarde, para preparar la tierra, sembrar, limpiar, abonar y regar las plantas. El esfuerzo ha valido la pena porque ya pudimos cosechar los primeros tomates que hemos usado para cocinar”, cuenta la mujer, mostrando satisfecha las matas con frutos a punto de madurar.

Doña Paula se asoció con otras seis mujeres de su comunidad para conformar un grupo al que llamaron “Asociación Comunal Unidos por el Buen Vivir”, compartiendo insumos y capacitaciones a fin de lograr mejores resultados.

Óscar René Hernández es el extensionista que fue contratado por la alcaldía de San Buena Ventura para asistirlas. Él cuenta que las familias de la comunidad El Aceituno se están iniciando en el proceso de la siembra de hortalizas, ya que antes solo cultivaban maíz, frijol y maicillo.

“A todos se les explicó que las familias participantes iban a trabajar a la par del técnico extensionista, adoptando tecnologías nuevas. Las familias seleccionadas son de escasos recursos, que tienen interés en participar y tiempo para cuidar sus huertos”, contó el extensionista.

Hernández agregó que en el caso de la comunidad El Aceituno la alcaldía hizo una convocatoria generalizada y las que mostraron mayor interés en trabajar fueron las mujeres. Y aunque el proyecto no fue creado con enfoque de género, ellas fueron las primeras en darse cuenta que el proyecto de los huertos les convenía, para mejorar la condición nutricional de sus familias.

Walter Torres, coordinador nacional del Programa Mesoamérica Sin Hambre, considera que lo más sobresaliente es que esta asociación conformada por mujeres de diversas generaciones aceptaron el reto de hacer producir la tierra y criar aves de una manera automatizada.

Aunque ya tenían experiencia en la siembra de granos básicos para el consumo del hogar y habían criado gallinas en los patios de sus casas, nunca tuvieron la oportunidad de recibir la capacitación necesaria para diversificación la siembra de hortalizas.

Ahora tienen la oportunidad de disponer de alimentos para mejorar la nutrición y la economía familiar, pues ya no gastarán dinero en la compra del tomate, chile, pepino y rábano.

Torres detalló que a cada familia se le entregarán 10 aves, con el propósito de que mejoren las razas que ya tienen en sus casas y que cambien el sistema de aves sueltas por el uso de corral, los cuales serán construídos por las mismas familias con materiales que les dará la alcaldía.

Tags:

  • Usulután
  • San Buena Ventura
  • aves
  • FAO

Lee también

Comentarios