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CELAC no tiene solidez como OEA, dice Human Rights Watch

José Miguel Vivanco dice que es una dictadura lo que se vive en Venezuela, y que América Latina se ha fragmentado con la llegada del chavismo al poder.
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El director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, expresó ayer que la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) no tiene el mismo peso que el de la Organización de Estados Americanos (OEA) y que el cónclave realizado ayer en el país solo fue “una operación publicitaria menor que no le va a rendir mayores frutos al régimen de Maduro; al contrario, va a dejar más en evidencia el grado de aislamiento que tiene”.

De hecho, tras la reunión no hubo una declaratoria conjunta, ya que no se contó con la presencia de los 33 países que son parte de dicho organismo.

Para Vivanco, lo que busca el gobierno de Nicolás Maduro al haber convocado a la reunión de la CELAC es distraer a los demás países de la región sobre las violaciones a los derechos humanos que se están dando en el país suramericano.

“La reunión de la CELAC es un esfuerzo desesperado del gobierno de Maduro para trasladar una discusión que tiene que ver con violaciones jurídicas de su gobierno a compromisos tan serios como la Carta Democrática, y que para evitar una condena, o al menos una discusión en el marco de la OEA, anuncian su retiro de la OEA, como si eso les diera carta blanca para hacer y deshacer lo que quieran en Venezuela... Es simplemente una posibilidad de distraer la atención pública para tratar de generar una declaración de apoyo ideológico”, expresó Vivanco.

El experto en respeto a derechos humanos en América Latina considera que es una dictadura la que se vive en Venezuela con el gobierno de Nicolás Maduro. Dice, además, que esa se inició con la llegada del chavismo al poder.

Cuestiona que Venezuela utilice como escudo el tema de la soberanía nacional y el de no injerencia para defenderse de la fiscalización internacional que puedan hacer organismos internacionales, principalmente en tema de violaciones a los derechos humanos de sus ciudadanos.

“Eso genera divisiones muy profundas en la región que hasta el día de hoy no se logran superar, y eso explica la lentitud de esta región, de este continente para condenar, en términos firmes y claros, lo que está ocurriendo en Venezuela con un Gobierno que concentra todo el poder, viola los derechos humanos, las libertades públicas y que acorrala a la oposición, a los medios de comunicación, que manda a detener a los principales líderes de la oposición, encabezados por Leopoldo López”, dijo Vivanco.

Más presión de la OEA

Vivanco cree que los países de América Latina deben presionar a Venezuela para que se aplique la Carta Democrática y que esta permita a Nicolás Maduro una rendición de cuentas de lo que se vive en dicho país.

El director de derechos humanos dice que está comprobado que el diálogo interno en Venezuela no ha dado resultados, por lo que se debe presionar como comunidad internacional.

“El único diálogo posible hoy en día es entre la comunidad regional y el Gobierno de Venezuela”, agregó Vivanco.
 

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