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CEPA no licita por alimentos y bebidas

El gasto de la autónoma generalmente se divide en montos pequeños que se cancelan con el fondo circulante de la entidad. En 2015, solo en alimentos, servicios relacionados y atenciones se erogó $135,551.
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Las adquisiciones que la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) realizó entre el 1.º de junio de 2014 y el 31 de marzo de 2016 por alimentos y bebidas no pasaron por ningún proceso licitatorio, según la documentación proporcionada por la Unidad de Acceso a la Información Pública (UAIP) de esta institución.

En el referido período, la autónoma desembolsó $231,507.03 por alimentos y bebidas, que incluyeron bebidas alcohólicas, según reveló LA PRENSA GRÁFICA tras revisar las facturas presentadas por el presidente de CEPA, Nelson Vanegas, y el gerente general, Emérito Velásquez, para el reintengro por las “atenciones oficiales”.

Según el literal A del artículo 40 de la Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública (LACAP), las instituciones públicas, excepto las alcaldías, deben de licitar cuando los montos de la contratación sean mayores o equivalentes a 240 salarios mínimos del sector comercio, es decir $60,408. Solo en 2015, la erogación en productos alimenticios, servicios de alimentación y atenciones oficiales alcanzó $135,551.27. En lo que va de 2016 se han desembolsado $35,1242.07 por alimentos y atenciones oficiales.

Durante la segunda mitad de 2014, los funcionarios de CEPA gastaron $57,794.11 en alimentos, $1,910.03 en servicios de alimentación y $1,109.56 en atenciones oficiales.

Como el gasto se divide en muchas facturas, este se va cancelando con el fondo circulante de la autónoma, el cual es para gastos emergentes. De esta forma se evitan los trámites.

En CEPA el fondo circulante es de $18,000, de acuerdo con la información dada por la UAIP. “Debido a la naturaleza de los gastos que son realizados a través del fondo circulante, en el presupuesto de la CEPA no se deja una asignación específica, ya que es utilizado por las diferentes unidades organizativas a través de sus planes de compra aprobados”, fue respuesta de la oficina al solicitar detalle de lo que se erogó en 2014 y 2015.

Una orden de compra

Durante el período revisado, la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Institucional (AUCI) de la CEPA solo reportó una orden de compras. Esta fue la 161/2015, que fue para comprar el servicio de alimentación para el acto de rendición de cuentas de ese año por $2,733.80.

En los presupuestos 2015 y 2016 se dejó plasmado que hay una remuneración para la alimentación de la tropa que vigila los perímetros del Aeropuerto Internacional de El Salvador Óscar Arnulfo Romero y Gáldamez (AIES-MOARG) y el puerto de Acajutla.

En el segundo semestre de 2014, CEPA pagó $32,350.45 por los alimentos de los soldados; en 2015 $78,218.64 y en los primeros tres meses de 2016 se ha pagado $32,026.33, para un total de $143,595.42 entre el 1.º de junio de 2014 y el 31 de marzo de 2016. Estos alimentos se compran a comedores.

Respecto a la compras de alimentos y bebidas, el presidente de CEPA aseguró que $232,000 es “el 0.0 % de lo que representa la gestión”. Al preguntarle sobre los resultados de esa gestión en las empresas de CEPA respondió que este informe se conocerá durante la rendición de cuentas que la institución realizará en las próximas semanas.

“De hecho, ha habido una reactivación económica en cada una de ellas, y esto es gracias a la gestión. Toda empresa debe tenerlo, es una gestión importante... de representación, es una gestión con una cantidad de inversionistas que han venido, cantidad de empresas que han estado interesadas y se ve reflejado en los resultados financieros”, fue la postura de Vanegas.

En CEPA, casi todos los días se pide un licuado de papaya de $3.60, o de frutas o medio galón de jugo de naranja, y como complemento, dependiendo del día, pancakes, frijoles, huevos, galletas o tamales. Hay días en que se acumulan varias facturas con montos no mayores a $10, según los documentos de CEPA. Al mediodía se piden una o dos sopas de gallina por la que la institución paga entre $5.50 y $11, según el caso; pollo, carne o algún otro plato. Se trata de pequeños montos que al final suman a los $232,000 que ya acumuló la autónoma por compra de alimentos.

Hay además consumos los fines de semana en hasta cinco establecimientos diferentes, con menús que incluyen desayunos, almuerzos y cenas. Otra práctica son las “atenciones” a funcionarios de otras instituciones estatales.

En enero de 2016, la presidencia de CEPA reportó una compra de alimentos de $163.90 en atención a personal de Migración en una discoteca de la zona Rosa.

CEPA tiene a su cargo la administración de los puertos y aeropuertos salvadoreños, más FENADESAL. Pero de estas cinco solo dos son rentables: el aeropuerto Monseñor Romero y el puerto de Acajutla. El puerto de La Unión le genera alrededor de $10 millones en pérdidas anuales a la institución (ver nota secundaria).

En la documentación revisada se encontraron pagos por atenciones a misiones de China y Rusia. En noviembre de 2015 se atendió a una misión de China que visitó el puerto de Acajutla. En enero de 2016, otra misión china visitó el puerto de La Unión. A finales de enero, una misión rusa recorrió el puerto de Acajutla junto a funcionarios de Secretaría Técnica, Ministerio de Gobernación y CEPA.

Hasta ahora, CEPA no ha informado con qué objetivo se hicieron las visitas. Lo que funcionarios de Gobierno han dicho hasta ahora es que los inversionistas con los que han hablado piden la concesión los dos puertos, Acajutla y La Unión.

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