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Caen ventas en negocios por remodelación de plazas

Aparte de las pérdidas económicas, también reportan aumento de enfermedades respiratorias y estomacales por la cantidad de polvo. Alcaldía no da cuentas sobre evolución de trabajos.
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El Centro Histórico de San Salvador (CHSS) está siendo remodelado como parte de un proyecto que ha emprendido la alcaldía. Intervenciones en el Palacio y el Teatro Nacional y en las plazas Libertad, Gerardo Barrios y Morazán son algunas de las obras que se están haciendo.

Esos últimos trabajos mencionados son los que están ocasionando problemas para los comerciantes que se ubican alrededor de las plazas.

Los icónicos portales que están frente a la plaza Libertad y que datan desde el siglo pasado hospedan ahora ferreterías, laboratorios clínicos, depósitos de agua embotellada, farmacias, tiendas de objetos electrónicos, electrodomésticos, entre otros.

Estos negocios, desde que se han iniciado las obras en la mencionada plaza, han reportado pérdidas económicas ocasionadas por el cierre de calles y dificultad para que los vehículos encuentren parqueo, pero también han tenido que lidiar con daños en los productos que venden, así como en la salud de los empleados, esto provocado por la cantidad de polvo que se esparce debido a los trabajos.

Mónica Díaz es una joven que administra la casa matriz de Ferretería y Electrónica Vimarc, ubicada en el portal conocido como “de occidente” o “de los Meléndez”, en la 4.ª avenida sur en el centro de San Salvador.

Ella relató que desde inicios de 2017, cuando dieron el banderillazo de inicio a las obras en la plaza Libertad, ha sido perceptible la disminución en compradores que han tenido.

“Ahorita, con eso de que han cerrado las calles, sí han bajado las ventas bastante, bastante. Pérdidas hay en un 80 %; ganancias solo es un 20 %”, relató Díaz mientras estaba dentro del local que le corresponde a la venta de aparatos electrónicos; la ferretería tiene otro a un costado.

Poniéndolo en números, Mónica dice que antes percibían a diario $1,000, pero que ahora sus ingresos son de $200 en un día de bastante venta.

En el mismo portal donde está Vimarc, está un pequeño local que alberga a varios limpiabotas que son miembros de la Asociación Salvadoreña de Limpiabotas (ASADEL).

Ellos, al igual que los que trabajan en Vimarc, se quejaron de los trabajos que se están haciendo en la plaza capitalina.

“El señor alcalde quiere dejar su plaquita en el parque que diga su nombre, quiere dejar algo, lo malo es que se está paseando en uno, porque hoy ya casi nadie quiere venir por el desorden que hay”, externó Mayra Lorena Pacas, quien tiene más de 20 años de lustrar zapatos en el mismo portal.

Según comentó Pacas, un buen día de ventas para ellos ahora es lustrar al menos cinco pares de zapatos; cada uno vale $1, es decir que actualmente una buena ganancia es conseguir $5 al día.

La administradora de la tienda y la señora que lustra zapatos coincidieron en que además de las pérdidas económicas, también están teniendo problemas de salud por la cantidad de polvo que están provocando los trabajos. Les afectan problemas respiratorios y diarreas.

Las remodelaciones en las plazas del Centro Histórico tomaron importancia cuando se desató una discusión entre el alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, y la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA), esto coincidió con la muerte del hipopótamo Gustavito en el zoológico, entidad que también es dependencia de SECULTURA, al igual que el resguardo del patrimonio cultural del cual forma parte el CHSS.

Bukele acusó con demandar a SECULTURA para que le pagara todo el costo del proyecto si los técnicos de la institución realizaban pozos de excavación para verificar si no había vestigios arqueológicos en la zona. El alcalde puso en guardia al CAM para que no permitiera el paso de nadie.

Hasta este día, los avances en las obras no son visibles. Según informó la alcaldía, iban a tardar, en algunos casos, 180 días para terminar los proyectos.

Por ello, LA PRENSA GRÁFICA buscó en cada una de las plazas a un encargados de las obras y solo en el caso de la plaza Morazán se pudo obtener una respuesta.

“No estoy autorizado”, dijo un empleado cuyo nombre no quiso proporcionar, pero indicó que él se encargaba de la organización en el lugar de los trabajos.
 

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