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Cáncer en la sangre es el tercero en incidencia

El sistema de salud del país no cuenta por el momento con las condiciones necesarias para poder efectuar trasplantes de médula a los pacientes con leucemia y linfoma.

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Cáncer en la sangre es el tercero en incidencia

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La incidencia del cáncer ha tenido un aumento en los últimos años en el Hospital de Oncología del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), principalmente los de mama, piel y también los que se presentan en la sangre, llamados hematológicos, como las leucemias y los linfomas.

El centro inició en 1995 con una incidencia de 715 casos de cáncer de diferentes tipos, subiendo a 2,023 en 2015, a 1,901 en 2016 y hasta junio de 2017 con 1,007. En 2016 los principales fueron de mama, de piel, cuello uterino, próstata, linfomas, de colon y recto, y la leucemia crónica y aguda.

“Si nosotros unimos todos los cánceres de la sangre, o sea, los cánceres hematológicos, pasan a ocupar el tercer lugar. Además del linfoma y la leucemia, están otros diagnósticos, como el mieloma múltiple”, dijo Milton Carranza, jefe del Servicio de Hematología.

En 2017 van 41 leucemias, y aunque son menos, son difíciles de tratar. Se definen como la proliferación de células inmaduras, llamadas blastos, que se multiplican y se acumulan en la médula ósea. Al ganar terreno, se disminuye la producción de otras células, entre ellas los glóbulos rojos y las plaquetas. “Al disminuirse los glóbulos blancos normales, principalmente los neutrófilos que son de la defensa, el paciente tiene una tendencia a tener infecciones”, expresó.

Su desarrollo es en cuestión de semanas. El tratamiento implica un agresivo proceso de quimioterapia, luego del diagnóstico específico con la citometría de flujo y determinar si es de alto o bajo riesgo. La quimioterapia mata las células que más se dividen, que son las malignas. “Pero desafortunadamente hay tejidos en el organismo que se dividen rápidamente, como las células del intestino, de todo el tubo digestivo, del cabello y de la médula ósea”, indicó.

Los efectos también pueden provocar lesiones en otros órganos, como el corazón, el riñón y los pulmones. La misma enfermedad también les hace estar expuestos a infecciones. “Las complicaciones infecciosas están a la orden del día aquí. Digamos que un 80 % o 90 % de los pacientes con este tipo de tratamientos agresivos se nos complican con infecciones y por eso tenemos que tener antibióticos excelentes, que afortunadamente los tenemos”, reconoció el médico.

Una vez cumplido el tratamiento, la médula ósea de los pacientes pasa a remisión, que es la ausencia de síntomas o signos de la leucemia. Pero hay posibilidad de recaídas y volver a quimioterapia. En estos casos, la oportunidad que tienen para vivir es el trasplante de médula ósea.

“En el mejor de los casos se ponen bien, la médula se recupera; pero si no recibe un trasplante, el paciente va a seguir recayendo, la calidad de vida es mala; entonces, es bastante difícil”, manifestó.

Este tratamiento corre a cuenta de los pacientes y puede costar desde $100,000 hasta $1 millón.

El seguro prepara un proyecto a futuro para hacer trasplantes. Calcula que se necesitaría hacer 75 en el año, 50 trasplantes autólogos y 50 trasplantes alogénicos. Aunque no se tiene fecha de inicio, el hospital avanzó con capacitar a los primeros médicos y enfermeras en España y México.

 

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