Caso de bullying a niño de 11 años termina en tragedia en La Paz

Familiares de Luis Pineda, de 11 años, aseguran que el niño sufría de bullying en su escuela a causa de su condición de labio leporino. Sin embargo, la directora del centro escolar desmiente esa versión, afirmando que el niño convivía en perfecta normalidad con sus compañeros.

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- 00:00:36 La Prensa Gráfica

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Tenía solo 11 años y toda una vida por recorrer, pero todo acabó para el pequeño Luis Alberto Pineda Rodríguez una noche de viernes cuando decidió colgarse de una soga del techo de su casa y acabar así con su vida, para tristeza de una humilde familia del caserío La Borda, en el municipio de San Luis Herradura, departamento de La Paz.

Según el relato de familiares del niño, su padre llegó a tiempo de cortar el lazo y evitó que muriera en ese momento, por lo que posteriormente fue trasladado en estado grave hacia el hospital nacional Santa Teresa de Zacatecoluca de donde fue remitido hacia el hospital de niños Benjamín Bloom de San Salvador, pero falleció en las inmediaciones del municipio de Olocuilta, La Paz.

El personal médico retornó con el cadáver del niño hacia el hospital Santa Teresa para su respectivo reconocimiento forense, el cual se realizó en el parqueo del centro médico. El niño fue sepultado el domingo anterior.

Luis Pineda, niño de 11 años que se suicidó en La Paz. (Foto: Cortesía)

Una tragedia inesperada

El caso, que ha conmocionado a la comunidad de habitantes de La Borda, parece no tener ninguna explicación, ya que los familiares reconocen que el niño no mostró ningún indicio en su conducta que alertara de una posible tragedia.

Pero, según ellos, el niño podría haber sufrido de acoso y bullying por parte de los niños que convivían con él en el Centro Escolar Jorge Alberto González Suvillaga, lugar donde el pequeño cursaba segundo grado.

"Era un niño normal, nosotros no entendemos por qué hizo eso. Jugaba, se veía feliz, nunca dijo que algo lo molestara ni lo notamos"

Las bromas y el bullying, según sus familiares, pudo deberse a que Luis sufría de labio leporino, condición por la cual el niño aseguraba que sufría bromas pesadas por parte de los demás niños que componen el alumnado del centro escolar al que asistía.

"Era un niño normal, nosotros no entendemos por qué hizo eso. Jugaba, se veía feliz, nunca dijo que algo lo molestara ni lo notamos. Mis papás están destrozados porque era el menor de nosotros, que éramos ocho con él" manifestó su hermana mayor María Guadalupe Pineda.

Según familiares de Luis, su madre le aconsejaba varias veces que evitara poner atención a las palabras ofensivas que recibía y que en varias ocasiones el niño llegó relatando la forma en cómo sus compañeros le hacían bullying por su modo de hablar y su condición física, para la cual ya estaba recibiendo tratamiento en el Hospital Benjamín Bloom.

Según su hermana, el viernes fue un día normal en la vida de Luisito, ya que no hubo clases en su escuela por lo que se dedicó a jugar y a otras actividades. "En la mañana (del viernes) anduvo jugando con mi  niño. Él (Luisito) le tiró un puya de metal a mi hijo y le cayó adentro de la oreja, le hizo una herida. Mi mamá lo castigo, pero fue normal" recordó la hermana.

Foto: Jonatan Funes/LPG

 “Todos los niños jugaban con él. Nadie lo molestaba”

Sin embargo, al respecto, Guadalupe Mendoza, directora y una de las profesoras del Centro Escolar al que Luis asistía, aseguró a LA PRENSA GRÁFICA que el niño jamás sufrió de bullying y que las bromas que pudo haber recibido eran “lo normal en niños de su edad”.

“Los niños a veces juegan, se pelean, luego andan jugando de nuevo. Eso es lo normal”, asegura Mendoza. “Luis era un niño bien despierto y se llevaba bien con todos sus compañeros. A pesar que somos una escuela integrada, no hay esos pleitos de que los más grandes maltraten a los más pequeños”, relató.

"Él (Luisito) le tiró un puya de metal a mi hijo y le cayó adentro de la oreja, le hizo una herida. Mi mamá lo castigo, pero fue normal"

El Centro Escolar Jorge Alberto González Suvillaga es una escuela que alberga a 24 alumnos de entre preparatoria y quinto grado, quienes conviven en un aula integrada y reciben clases al mismo tiempo, siendo atendidos por un grupo de profesores que van seccionando las actividades para cada niño, según el grado que van avanzando.

“Todos han estado en la misma aula, pero nunca hemos tenido casos de esos que les dicen ‘bullying’ ahora. Por lo que yo le puedo decir de la escuela, el niño no sufría bromas pesadas. Pero no podría decirle de los demás lugares en que convivía. No sabría decirle si desde esos otros lugares pudo venir el problema”, aseguró la docente.

La escuela a la que asistía Luis era integrada, es decir con varios niños de distintos grados escolares en un mismo sector. (Foto: Jonatan Funes/LPG)

Bullying, una situación real en El Salvador

El caso de Luis Pineda se suma al de Mario Rivera, originario de San José Guayabal, en Cuscatlán, y quien tenía apenas 15 años de edad cuando falleció a las 9:00 de la noche del lunes 26 de febrero en el Hospital Rosales.

Mario murió tras pasar varios días en coma a causa de una contusión cerebral, luego de que otros jóvenes le hicieran la "malteada"* a la fuerza y lo dejaran caer al suelo, según confirmó en redes sociales el alcalde de ese municipio, Mauricio Vilanova.

"Según algunas personas que vieron el incidente, se trató de una malteada a la fuerza y luego de esta hubieron (sic) otro tipo de golpes", publicó el edil, que hizo un llamado a la familia de Mario a acudir a la Fiscalía General de la República (FGR) para que se inicie una investigación.

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