Centroamérica sin voz en cumbre del cambio climático

Geógrafo alemán, experto en negociaciones del clima, advierte muy poca unidad entre países de la región.

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Falta menos de un mes para la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la COP 23, que será presidida por Fiji en territorio alemán. En ese marco, el geógrafo, ambientalista y experto en negociaciones acerca del cambio climático Thomas Hirsch estuvo visitando El Salvador para exponer sus planteamientos sobre los temas que serán abordados durante el evento y vislumbrar algunos consejos para que la región comience a ser tomada en cuenta en las negociaciones que ocupan las COP.

Según memora, cuando fue negociado el Acuerdo de París, en diciembre de 2015, durante la COP 21, los países de Centroamérica lucharon fuertemente para incluir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura mundial a 1.5 centígrados, pero “América Central, como grupo, no es muy visible en estas negociaciones, le hace falta una agenda unida y eso es lo que hace que la voz de esta región no sea fuerte; y es una lástima, porque sabemos que los efectos del cambio climático son muy fuertes aquí (en Centroamérica)”, advirtió Hirsch.

Solo a manera de ejemplo, Nicaragua negocia con la posición de ALBA Plus, la propuesta de los países que pertenecen a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), y no con la posición del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), tomando en cuenta que uno de los fundadores de ALBA fue Venezuela, un país cuya economía depende de las exportaciones de sus recursos de combustibles fósiles, cuando el mundo está intentando apostarle a las energías renovables.

“¿Cuántas personas van a representar a su país (El Salvador) en esta COP?”, cuestionó el experto e inmediatamente se autorespondió con otra interrogante: “¿cinco o tres? Arabia Saudí va a enviar a 300 y todos son abogados y especialistas, lo que significa que una delegación pequeña no tienen ningún chance”, señaló.

A su juicio, el único camino para alcanzar el éxito es la unidad de Centroamérica o de toda Latinoamérica. Y, sin embargo, Hirsch apuntó que en la región está el país más avanzado a cumplir el objetivo de limitar el aumento del calentamiento global a 1.5 centígrados: Costa Rica.

Los costarricenses podrían en 2025 haber reducido su emisión de gases de efecto invernadero (GEI) a cero, según apuntó.

La planificación de El Salvador sobre la sustitución gradual de su matriz energética en el sentido de apostarle a la energía renovable, no obstante, le parece “ambiciosa”, y sus índices son buenos, mucho mejores que los de Guatemala y Honduras.

“El problema es que un país pequeño no tiene voz a escala internacional; y un país grande como el mío (Alemania) tampoco tiene voz por sí mismo. Hay que buscar la unidad con un grupo y SICA o los países de esta región no han alcanzado una estrategia de unidad fuerte. Tienen algunos puntos de consenso, pero no alcanza y, a nivel técnico de negociaciones, también hace falta capacidad en esta región”, insistió.

Una acción, dos efectos

Proteger el clima y alcanzar el éxito en el marco del Acuerdo de París no es solo una cuestión para el Medio Ambiente, sino también para la economía mundial.

Muchos países han avanzado bastante en el sentido de transferir su matriz energética basada en combustibles fósiles, y científicamente ha quedado demostrado que la energía renovable es buena para proteger el clima, pero también trae beneficios económicos, aunque esta parte aún no le ha quedado clara a una buena cantidad de naciones, según considera el geógrafo y ambientalista alemán.

“Según un estudio del Banco Mundial, de este año, la pérdida económica anual (por el cambio climático) es del 2 % del PIB para la región de América Central y del 2.5 % del PIB para América Latina. Y eso es bastante”, aseveró. hace apenas tres años, el Banco Mundial (BM) advertía que México podría perder entre 3.5 % y el 4 % de su PIB debido al impacto del cambio climático y fue esa la razón que lo llevó a ponerse la meta de alcanzar un 35 % de su matriz eléctrica a base de energía renovable para 2024.

“Un país como El Salvador tiene bastante potencial y desde un punto de vista económico también, vale mucho la pena invertir en energía renovable”, agregó Hirsch.

Acuerdo de París: un hito, pero no lo es todo

A juicio de Hirsch, el Acuerdo de París es un gran hito, pero al mismo tiempo no alcanza para solucionar el problema del cambio del clima. Se necesita liderazgo y no solamente de gobiernos, sino también de empresas.

El sector de energía es el más avanzado en reducir el alto consumo de carbono, pero para cumplir con el límite de 1.5 centígrados es necesario también cambiar las prácticas de los sectores transporte y vivienda.

“Según los estudios científicos, solo las emisiones que vienen con todo el hierro, cemento, aluminio y vidrio, del sector de la urbanización, hasta el año 2050 van a marcar el 1.5 centígrados objetivo, lo que significa que es muy urgente empezar a desarrollar e implementar formas de desarrollo bajas en carbono en todos los sectores, no solamente energía. “Energía es lo más avanzado en muchos países porque es lo más fácil”, reiteró el alemán.

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