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Cerca de 700,000 personas en el país con inseguridad alimentaria

Sequía, roya y El Niño han acabado con las reservas familiares en los últimos años. 104 municipios tienen efectos negativos por efectos climáticos. OXFAM dice que hay estrés de inseguridad alimentaria.
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Realidad. Según mapa del hambre de FAO, en casi 10 años los salvadoreños subalimentados no han disminuido, sino que se ha vuelto al punto de inicio.

Realidad. Según mapa del hambre de FAO, en casi 10 años los salvadoreños subalimentados no han disminuido, sino que se ha vuelto al punto de inicio.

Panorama.  OXFAM, que opera en Morazán, San Miguel y Usulután, ha visto la reducción de ingresos de un 60 %.

Panorama. OXFAM, que opera en Morazán, San Miguel y Usulután, ha visto la reducción de ingresos de un 60 %.

Entrega.  Cuatro agencias de la ONU (FAO, PMA, UNICEF y PNUD) han apoyado con $2.7 millones, en los últimos seis meses, a 6,523 familias.

Entrega. Cuatro agencias de la ONU (FAO, PMA, UNICEF y PNUD) han apoyado con $2.7 millones, en los últimos seis meses, a 6,523 familias.

Cerca de 700,000 personas en el país con inseguridad alimentaria

Cerca de 700,000 personas en el país con inseguridad alimentaria

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Las sequías en El Salvador de 2012, 2014 y 2015, el impacto de la roya en 2013, más el fenómeno de El Niño en 2015, y que se espera se prolongue hasta agosto de este año, han traído consigo efectos negativos para los salvadoreños, especialmente los del área rural. Los pronósticos indican que existe un 52 % que de agosto a octubre –según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN)– se tengan condiciones del fenómeno de La Niña; es decir, abundante lluvia.

Hay zonas donde el fenómeno se ha cruzado: en Usulután hay pérdidas por la roya como por sequía, porque el Corredor Seco ha llegado hasta esta zona. Hay familias doblemente afectadas.

Este mes, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó el último informe sobre el Estado de la Inseguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe (SOFI 2015). En él, reflejó que El Salvador inició el desafío de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con un 16.2 % (poco más de un millón de personas, aproximadamente) en su población afectado por subnutrición; sin embargo, entre el 2014 y 2016 la prevalencia de subnutrición cayó a 12.4 % (700,000 personas, aproximadamente), una reducción del 3.8 %.

Entre 2005 y 2007, El Salvador tenía 700,000 personas subalimentadas –según el mapa del hambre de FAO–, lo que se traduce en que en casi 10 años, los salvadoreños subalimentados no han disminuido, sino que se ha vuelto al punto de inicio.

Durante la presentación del informe SOFI 2015, el representante de FAO en El Salvador, Alan González, detalló que el país tiene un índice de desnutrición crónica del 13.5 % (poco más de 900,000 personas), dato que tomó de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta clasificación sería equivalente a la de subalimentación que utiliza la FAO, en la que se mide la cantidad de energía calórica que una persona necesita para llevar una vida activa y saludable.

Según OXFAM, que opera en Morazán, San Miguel y Usulután, han visto la reducción de ingresos de un 60 % en esos tres departamentos; a su vez, han observado las estrategias de supervivencia que han implementado las familias en los últimos años.

“Están reduciendo tiempos de comida, hay familias en las zonas que hemos trabajado que antes que tenían un tiempo de comida: era alrededor del 10 % aproximadamente y ahora (a inicios del año) ha sido del 25 %. En los últimos meses se ha logrado un nivel alto de asistencia humanitaria, lo cual está ayudando a las familias en el Corredor Seco a poder sobrevivir”, dijo la coordinadora del Programa Humanitario de OXFAM en El Salvador, Mercedes Arias.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria (CONASAN) han entregado este año alimentos en 19,751 familias en 24 municipios de cinco departamentos del país (Santa Ana, Ahuachapán, Usulután, San Miguel y Morazán). Para ello, el Gobierno de El Salvador aportó $1.4 millones a través del Fondo de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres (FOPROMYD).

El Salvador ha sido altamente vulnerable a los desastres naturales en los últimos años, con fuertes fenómenos climáticos, por lo cual 104 municipios –de los 262 del país– han sido afectados directamente por el problema de las sequías, roya y El Niño, trayendo consigo la inseguridad alimentaria. Setenta y tres de estos municipios se encuentran en la región oriental del país.

Estrés

Arias, quien también es ingeniera ambiental y especialista en agua y saneamiento, dice: “El dato de 700,000 personas se ponía en la escala de inseguridad alimentaria al país, en situación de crisis; pero gracias a la ayuda alimentaria que se ha dado, se pone ahora en una situación de estrés de inseguridad alimentaria. Esta situación se puede mantener solo si se continúa la ayuda humanitaria que se está dando y que es necesaria hasta agosto”.

En su visita a El Salvador, la directora ejecutiva del PMA, Ertharin Cousin, reiteró que apoyan para alcanzar la resiliencia, ayudar a la salud y nutrición. Metas trazadas antes de 2030.

“El PMA va a continuar apoyando al Gobierno de El Salvador para proporcionar la asistencia necesaria, a través de los programas de dinero y de trasferencias condicionadas de capital, o a través de los programas de ayuda alimentaria para que este logro sea una realidad”, dijo Cousin.

Según el ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la sequía meteorológica que ha afectado al país en los últimos meses, producto del fenómeno de El Niño, ha provocado una sequía hidrológica en la mayor parte del país con reducción de caudales de ríos del 20 % al 60 % y de manera crítica en la zona oriental con hasta el 90 %, con respecto a los valores históricos.

En las zonas que opera OXFAM se ha visto una reducción de 40 % de acceso al agua: el tiempo que las mujeres usan en la recolección del agua se ha aumentado en una media hora en la zona rural; además, las prácticas de higiene tienen que irse modificando, porque a menos agua, la práctica de higiene es diferente.

El Ministerio de Salud (MINSAL) ha hecho su parte apoyando a través de los técnicos y promotores de salud dando a las personas afectadas lineamientos o estrategias de higiene en emergencia.

Con la posibilidad de La Niña (lluvias excesivas) se tendrían el mismo efecto de El Niño, que es la pérdida de las cosechas, la inseguridad alimentaria continuaría estresada o podría pasar a una crisis mayor.

OXFAM espera que este año se consolide y se cree una política de la gestión integral del riesgo que considere tanto la planeación de una respuesta humanitaria de calidad, pero también que considere tomar medidas en el largo plazo: una ruta más segura.

Para la coordinadora del Programa Humanitario de OXFAM, “la política de gestión integral de riesgo es clave y es una deuda del país; de Centroamérica es el único que no la tiene. La distribución del riesgo es diferenciada y es mucho más fuerte en mujeres”.

El viceministro de Agricultura y Ganadería, Hugo Flores, dijo que una de las soluciones es la ley de seguridad alimentaria, aún sin aprobar. “Esta ley no puede ser solo del Gobierno, deben participar todos: el Estado, la empresa privada y la sociedad civil”.

Según la Cámara Asociación de Medianos y Pequeños Productores (CAMPO), la falta de lluvias y las altas temperaturas han provocado pérdidas en el sector agropecuario por $291 millones durante la cosecha 2015-2016. Los agricultores de Comasagua, en La Libertad, sostienen que el mal clima, por el fenómeno de El Niño, les ha causado pérdidas de entre el 25 % y el 30 % de su producción mensual de hortalizas.

En las proyecciones de este año, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) espera que la producción agrícola sea de 18 millones de quintales, lo que garantizará un 85 % de la demanda nacional de maíz blanco (en 2015 se lograron obtener 15 millones).

Las cuatro agencias de la ONU (FAO, PMA, UNICEF y PNUD) han apoyado a las familias afectadas por la sequía. En los últimos seis meses se invirtió $2.7 millones para beneficiar a 6,523 familias con la entrega de sistemas de agua, apoyo económico, huertos caseros e insumos de salud.

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