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“Cerrá rápido la puerta, Manuel me va a matar”, las angustiantes palabras de una mujer que fue asesinada por su expareja

Jornalero le disparó en la cabeza a su excompañera de vida y después se suicidó con un tiro en la sien. El crimen ocurrió en el caserío El Sitio, del cantón Los Apoyos, Santa Ana.

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Escena.  Según la hermana de la víctima de feminicidio, el excompañero de vida la llegó a sacar de su casa, donde se había ido a refugiar ante las intenciones del hombre.

Escena. Según la hermana de la víctima de feminicidio, el excompañero de vida la llegó a sacar de su casa, donde se había ido a refugiar ante las intenciones del hombre.

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La advertencia fue hecha por Cecilia Carolina López Contreras, de 26 años de edad, a su hermana mayor, en cuya vivienda se fue a refugiar de su excompañero de vida, Víctor Manuel Escobar Vega, de 28 años, quien la asesinó al dispararle con un arma de fuego en la cabeza.

La advertencia se volvió realidad la madrugada de este lunes cuando López Contreras, con su hijo de 4 años en brazos, abrió la puerta de la casa de su hermana, ante la insistencia de Escobar Vega, con quien había llevado una relación de más de 10 años, a la cual había decidido poner fin ante los maltratos y constantes celos que recibía de su compañero. 

La hermana relata que cuando la joven abrió la puerta, su excuñado le puso la pistola en la frente y le disparó, sin importarle que ella tuviera al hijo de ambos en brazos. Lo único que hizo, recuerda, fue tomar al menor y abrazarlo con fuerzas contra su pecho.

"Como a la una y media el niño de ella despertó y gritaba mamá, mamá; vino ella, escuchó y se vino rapidito. ‘Abrime la puerta’, me dijo, ‘y cerrá rápido y no vayás a abrir, porque Manuel me quiere matar’", recuerda la hermana, la última conversación con Cecilia, antes de ser asesinada por su expareja.

Cecilia Carolina López Contreras, de 26 años de edad y su expareja, Víctor Manuel Escobar Vega, de 28 años quien la asesinó.

Relató que su excuñado se paseaba por el corredor, chasqueando la pistola y exigiendo a la joven que saliera, que no quería causar una tragedia en casa ajena, hasta que López Contreras se decidió a abrir la puerta.

"Al final, ella salió, abrió la puerta y ahí fue donde le disparó. No le dijo nada, después que le disparó solo se puso a reír… se reía… Mi hermana quedó ahí adentro, el niño menor lo tenía en el pecho ella, cuando le disparó cayó el niño y entonces lo agarré yo, me lo puse en el pecho y lo apreté, ahí fue cuando se disparó él", recuerda entre llantos.

Escobar Vega sobrevivió al disparo que se pegó, y aún con vida fue trasladado al hospital San Juan de Dios de Santa Ana, donde murió antes de recibir atención médica.

De acuerdo con la hermana, desde hacía poco más de dos meses que Cecilia había decidido dar por finalizada la relación con su compañero de vida y padre de sus dos hijos, por lo cual se había regresado a su vivienda, en el caserío El Sitio, en el cantón Los Apoyos de Santa Ana, dejando a su excompañero del otro lado del río Lempa, donde se desempeñaba como jornalero en una ganadería de la zona.

El domingo, recuerda la doliente, habían decidido con su hermana ver unas películas en su casa, en el mismo terreno donde la Cecilia tenía su vivienda, por lo que se fue con todo y sus dos hijos.

A eso de las 8 de la noche, dice, llegó Manuel a hablar con su hermana, quedándose en el corredor de la vivienda, cerca del lavadero, donde platicaron en baja voz y sin mostrar ningún comportamiento extraño, sin alterarse.

Maltratos. Según familiares de la joven, anteriormente había sido víctima de maltratos por parte de su compañero de vida; por lo que había decidido poner fin a la relación.

Al rato, dice, ya no los oyó hablar y supuso que se habían ido hasta la vivienda de la mujer, a pocos metros de la suya, hasta que en horas de la madrugada ella regresó y le pidió que le abriera la puerta porque su excompañero la quería matar.

Parientes de la joven señalan que uno de los motivos que la llevaron a separarse de su compañero de vida fueron los malos tratos y los constantes celos sin razón; pero nunca pensaron que esta situación llegara al extremo de terminar en un feminicidio.

A la pareja le sobreviven dos hijos, de 10 y 4 años de edad, este último en brazos de la madre al momento de ser asesinada. La madre de la joven, entre sollozos, lamenta lo sucedido y recuerda a su hija como trabajadora, que no le hacía mala cara incluso al trabajo agrícola que aprendió de su padre.

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