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¿Cómo operan los “sacerdotes depredadores”?

Un catedrático universitario y también psicólogo español opina que la Iglesia Católica ha tenido históricamente las condiciones que posibilitan el abuso sexual de niños. Decenas de informes, entrevistas y peritajes de investigaciones han revelado cuál era el modo en que, durante décadas, sacerdotes señalados por abusos sexuales han operado (hasta hace poco) impunemente y resguardándose entre ellos.
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Un catedrático universitario y también psicólogo español opina que la Iglesia Católica ha tenido históricamente las condiciones que posibilitan el abuso sexual de niños.

Un catedrático universitario y también psicólogo español opina que la Iglesia Católica ha tenido históricamente las condiciones que posibilitan el abuso sexual de niños.

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Enrique Echeburúa, profesor de psicología clínica en la Universidad del País Vasco, estudió los informes sobre el comportamiento de sacerdotes católicos involucrados en abusos sexuales y publicó en el documento "Abusos sexuales en el clero: una mirada al abusador", en 2015, algunas conclusiones sobre el perfil los religiosos que cometen este tipo de delitos.

El perfil 

La mayoría de religiosos, dice, son capaces de sublimar la sexualidad, "sacrificarla y canalizarla en aras de un bien superior". Reconoce que la mayoría de abusadores sexuales no son parte del clero, pero también afirma que, en algunas ocasiones, el sacerdocio es "una coartada inconsciente" para la pedofilia.

Para él, la iglesia puede ser un medio para estar más cerca de víctimas. "Puede ser un refugio preferido para quienes la ven como un medio para estar más cerca de sus víctimas por las misiones que tiene encomendadas (colegios, contacto con víctimas desprotegidas, etcétera)", sostiene Echeburúa.

Además, sostiene que hay otras condiciones propias del ambiente de la Iglesia católica que pueden empujar o favorecer a que un religioso pedófilo dé rienda suelta a su pederastia. Por ejemplo, dice, la insatisfacción sexual, el contacto permanente con niños y jóvenes, un celibato obligatorio difícil de soportar, el encubrimiento de la jerarquía, los regímenes cerrados (como un internado o un seminario) y las víctimas con lazos familiares débiles, que se abocan a la iglesia como apoyo.

“Coartada inconsciente” o no, lo cierto es que las decenas de archivos, entrevistas, testimonios y peritajes dados a conocer desde 2002 -tras estallar el escándalo de abusos eclesiales en Boston, Estados Unidos-, hasta las más recientes revelaciones señaladas a unos 300 clérigos en Pensilvania, dan cuenta de los chantajes, abuso de poder, alevosía, premeditación, compadrazgo y complicidad entre los depredadores, así como la protección de la que gozaron por parte de las autoridades eclesiales.      

El cardenal de Boston, Bernard Law, ha sido denunciado por
encubrir a sacerdotes acusados de pedofilia.

¿Cómo operan? 

Los “modus operandi” de los sacerdotes pederastas no es solo complejo y creativo sino además escalofriante. El engaño, el chantaje, el miedo, la fe y usar el nombre de Dios son sus mejores armas para consumar la transgresión. Distanciar a las víctimas de sus familias y conocidos es la garantía para ejercer un mejor control y evitar fuga de información. La obediencia y la sumisión son parte fundamental de la formación de los sacerdotes.

CHILE

En Chile, Tele13 destapó el caso de una red de abusos que involucraba a obispos y sacerdotes. Ellos integraban un grupo secreto, una cofradía autodenominada “La Familia”. Una testigo que brindó las pruebas al medio aseguró haber escuchado a los curas de la diócesis de Ronchagua, en el centro del país, hablar de sus preferencias sexuales por los menores de edad.

La cofradía tenía una estructura piramidal encabezada por un sacerdote conocido como “La abuela”, seguido en jerarquía de otros conocidos como “las tías”, “las hijas” y las “nietas”. 14 clérigos en total, asociados a esta red de abusos sexuales por al menos 10 años.

"Tienen muchos contactos con menores de edad" dada la "relación que tienen (con) las parroquias", dijo otro sacerdote, que no reveló su identidad, al confirmar a Tele13 la estructura. 

Masajes en la espalda, tocamientos indebidos en piscinas y hasta violaciones fueron algunas de las denuncias que se hicieron ante las autoridades eclesiásticas de Valparaíso

Mario Pulgar, una de las víctimas en Chile, explicó cómo, siendo todavía menor de edad, un padre lo obligaba a bañarse desnudo, junto a otro compañero, en una piscina diciéndoles que, si no podían hacerlo, era porque ellos tenían “problemas sexuales”. El padre entraba a la piscina con ellos y los tocaba asegurándoles que era “bueno para la confianza y el autoestima”.

Pulgar, a quien los sacerdotes se aseguraron de distanciar casi por completo de su familia,  también fue víctima de una violación cometida por otro padre. El sacerdote le preguntaba por qué no lo dejaba “iniciarlo”, algo que el seminarista no entendía. Un día, el sacerdote le pidió quedarse en la parroquia a su cargo por la noche. El joven, no muy convencido, accedió. El padre le ofreció un sándwich y una bebida para cenar, en los que colocó un sedante.

Yo me desvanecí y sólo me desperté al oír un jadeo. Me estaba abusando. Yo traté de mover los brazos y las piernas y no pude. Logré mover una mano, pero me la tomó, junto con la otra y…me dijo: 'Quédate tranquilo que aquí no ha pasado nada'”, según recoge BBC News en una de las noticias publicadas sobre el escándalo en Chile, en junio pasado.

PENSILVANIA

Sobre el perturbador informe de Pensilvania, también BBC recogió los 6 relatos más escalofriantes de los abusos –cometidos a lo largo de 70 años- de más de 1,000 niños, en los que 300 curas eran señalados.

Uno de ellos, por ejemplo, involucra al padre Chester Gawronski, cuyo modo de operar para acariciar sexualmente a los niños era decirles que les haría una “revisión de cáncer”. De 41 posibles víctimas, se confirmó que al menos 12 tuvieron que soportar la “revisión de cáncer”.

BBC también relata que un grupo de al menos cuatro curas depredadores estableció vínculos emocionales con menores de los que abusó sexual y violentamente. El grupo obligó a un niño a pararse desnudo en la cama de una rectoría y posar como Jesucristo mientras ellos lo fotografiaban. Las imágenes fueron añadidas a una colección de pornografía infantil producida y compartida en la misma iglesia.
 
Los curas regalaban a sus niños favoritos cruces de oro que se colgaban en el cuello. Las cruces significaban que sus portadores estaban siendo preparados para ser abusados sexualmente.

EL SALVADOR

En El Salvador, los casos hechos públicos no han sido tan masivos, pero algunos sí han llegado a instancias judiciales. El más reciente caso conocido es el de párroco de Zaragoza, Adonay Chicas. El cura sostuvo relaciones sexuales por dos años con un menor desde tenía 13 años de edad. Cada vez que lo abusaba, el párroco daba dinero al niño. 

A él le fueron encontradas en su teléfono celular conversaciones vía Whatsapp que mantenía con el niño. Le pedía que le enviara fotos desnudo. Cuatro sacerdotes que pidieron el anonimato aseguraron que el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, estaba enterado del caso.

Chicas es acusado de agresión sexual en menor e incapaz continuada, remuneración por actos eróticos y corrupción de niños agravada por medio del uso de tecnologías. Este día, sin embargo, las autoridades judiciales revisarían las medidas del sacerdote para ver si es procesado en libertad.

El párroco de Zaragoza está enfrentando actualmente un proceso por abuso sexual.

El papa admite el silencio de la iglesia y pide perdón

Este fin de semana, el papa Francisco se reunirá en Irlanda con las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes. Esta semana, el Vaticano publicó una carta sin precedentes escrita por el papa en la que reconoce que la Iglesia católica calló durante décadas sobre los casos de abuso de menores y que no actuó a tiempo. 

La iglesia ha tenido que enfrentar escándalos cada vez más altisonantes en diversos países. Muchos de los casos que ahora se desvelan, sin embargo, son de larga data; algunos sacerdotes involucrados son ya demasiado ancianos para ser procesados y los niños abusados son ahora adultos que han tenido que sobrellevar sus vidas con grandes dificultades, traumas y miedos, a raíz de su historia.

Con vergüenza y arrepentimiento, como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar , que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando en tantas vidas", reconoció el Papa esta semana.

OTROS ESCÁNDALOS EN LA IGLESIA CATÓLICA

IRLANDA

Investigaciones judiciales han producido cuatro masivos reportes desde el 2005 sobre el pésimo historial de la iglesia a la hora de lidiar con curas pederastas. Los reportes han detallado cómo decenas de miles de niños sufrieron una vasta gama de abusos en instituciones administradas por la iglesia, cómo los obispos irlandeses movieron a conocidos sacerdotes pederastas de un lado a otro en el país o a Estados Unidos y Australia, y cómo los obispos en Dublín no le dijeron nada a la policía hasta que fueron forzados por demandas a mediados de los noventa.

El informe detalla casos de abusos cometidos por parte de 46 sacerdotes a unas 450 víctimas entre los años 1975 y 2004. 

AUSTRALIA

Australia lanzó una investigación nacional de cuatro años sobre todas las formas de abuso institucional -católica y otras- que concluyó que 4,444 personas fueron abusadas en más de mil instituciones católicas, entre 1980 y el 2015.

La investigación de la Comisión Real, la pesquisa de más alto nivel en el país, dedujo que siete por ciento de los sacerdotes católicos en Australia, entre 1950 y el 2010, habían sido acusados de abusar sexualmente de niños.

FRANCIA

Uno de los cardenales más prominentes de Francia, Philippe Barbarin, será enjuiciado en enero por cargos de encubrir a un conocido pederasta en Lyon, donde Barbarin ha sido el arzobispo desde el 2002.

Barbarin y otros cinco están acusados de saber que el reverendo Bernard Preynat abusó sexualmente de menores y no reportarlo a la policía. 

EL VATICANO 

En junio 2018, el tribunal del Vaticano declaró culpable al monseñor Carlo Capella de posesión y distribución de pornografía infantil y lo sentenció a cinco años en prisión. Capella admitió haber visto las imágenes durante lo que llamó “un período de fragilidad” y crisis interior desatadas por su traslado a la embajada del Vaticano en Washington.

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