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El Salvador  / social Luis Mario Rodríguez Director del DEP de FUSADES

Con la nueva AL el GOES debe ser más paciente para buscar acuerdos”

Rodríguez dice que el FMLN no debería quedar fuera de los grandes acuerdos siempre y cuando busque que estos sean acordes a lo que establece la Constitución.
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Luis Mario Rodríguez Director del DEP de FUSADES

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Luis Mario Rodríguez, director del Departamento de Estudios Políticos (DEP) de FUSADES, hace un análisis de qué pueden esperar los salvadoreños con la configuración de la nueva Asamblea Legislativa, y en donde el partido de gobierno y el mismo Ejecutivo, según él, tendrán que hacer más esfuerzos por lograr consensos. Rodríguez cree que el FMLN no debe ser dejado fuera de las grandes decisiones, pero sí enfatiza en que si eso pasara porque el FMLN busca, por ejemplo, que a la Corte Suprema de Justicia o a la Fiscalía lleguen funcionarios sin independencia, la población no debe ver mal que el bloque de derecha se una para tomar solo estos acuerdos.

“Pero con la nueva configuración legislativa, y en un año preelectoral, esta capacidad de construir coaliciones sin duda que se puede modificar. Al presidente (de la república) le supondrá un esfuerzo mucho mayor que en años anteriores para la construcción de consensos”. 

¿Qué se puede esperar en el ámbito legislativo con la nueva conformación que habrá a partir del 1.º de mayo?

En el tema de relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo es fundamental (esta configuración) para medir el nivel de gobernabilidad en un sistema político. Hay que señalar que por los menos en las dos últimas legislaturas el Ejecutivo ha contado con los votos necesarios para aprobar la mayoría de sus iniciativas legislativas con 43 votos. Es decir, con la mayoría simple. Entonces ahí se ha presentado la capacidad de construir alianzas y coaliciones entre el Ejecutivo con algunos de los partidos de la Asamblea Legislativa. Pero con la nueva configuración legislativa y en un año preelectoral, esta capacidad de construir coaliciones sin duda que se puede modificar. En tal sentido, al presidente (de la república) le supondrá un esfuerzo mucho mayor que en años anteriores para la construcción de consensos con el resto de partidos en la Asamblea Legislativa. Primero porque no logran la mayoría simple con la facilidad con la que lo ha venido obteniendo en años anteriores. Ciertamente podrían hacer alianzas con GANA y con el CD o con el PCN para lograr los 43 votos, pero hay que entender que estamos básicamente a menos de año de la elección presidencial y eso hace que estos partidos, que han venido respaldando algunas iniciativas del Ejecutivo, ahora tengan en el horizonte un panorama electoral que puede cambiar su comportamiento.

¿Ese escenario puede frenar a estos partidos de hacer alianzas con el FMLN?

En un año preelectoral y sobre todo cuando vamos a una presidencial, la tentación de aprobar medidas que puedan rayar con el populismo puede estar presente. Entonces desde los centros de pensamientos, desde las organizaciones de la sociedad civil hay que cuidar mucho que el comportamiento de los partidos no vaya a prestarse a este tipo de iniciativas. Por otra parte, puede existir leyes que el Ejecutivo pida se aprueben y que sean legislaciones que sí van a beneficiar a los ciudadanos y que se alejan del populismo y que, entonces, deben tener el respaldo de todas las fuerzas legislativas del partido, incluyendo al principal partido de oposición, ARENA. Entonces hay que distinguir (alianzas) entre aquellas medidas populistas, electorales, que pueden complicar aún más el estado de las finanzas públicas, que aquellas otras que aunque estemos en año preelectoral, benefician el interés colectivo y por tanto deberían tener respaldo.

¿Se ha quedado solo el FMLN en la Asamblea?

Sin duda que el esfuerzo para construir alianzas y coaliciones tendrá que hacerse con más precisión y con más paciencia de parte del presidente, del Ejecutivo y del partido de gobierno... Lo ideal en un sistema político como el nuestro, o en cualquier sistema donde los consensos son los que deben privar, pues ojalá que el FMLN sea tomado en cuenta para decisiones de mayoría calificada, sobre todo cuando se trata de elecciones de funcionarios de segundo grado, y que se necesita que los magistrados que lleguen a la Corte Suprema de Justicia, a la Fiscalía General de la República, lleguen con una legitimidad indiscutible. Ahora bien, si, lamentablemente, no hay consenso porque lo que se quiere es elegir a alguien que no reúne el perfil que la Constitución establece, insisto en que ojalá el consenso sea elegir gente independiente y que reúna el perfil, porque de lo contrario dejar por fuera a un partido que quiera elegir gente que no cumple con ese perfil, no puede ser mal visto por la población.

¿Con la nueva configuración de la Asamblea le conviene al país que el próximo presidente de la república sea de derecha?

Indistintamente si es de izquierda o de derecha el próximo presidente lo que se necesita es una Asamblea con grupos parlamentarios responsables, que aprueben legislaciones que al final beneficien a la gente.

¿Se debe reducir el número de directivos de la Asamblea?

Más que el número de miembros de la junta directiva es el tipo de decisiones y la forma en que la junta directiva administre este Órgano de Estado. Se trata de decisiones no solo administrativas para hacer más eficiente el uso de los recursos, porque les corresponde administrar el presupuesto del Órgano Legislativo, sino que también hablamos de una junta directiva que debe lograr mayores consensos para que en las agendas que se vayan discutiendo plenaria tras plenaria, se incluyan proyectos de ley o modificaciones a leyes existentes que incentiven la economía, generen empleo, contribuyan a reducir el enorme problema de inseguridad pública que tenemos, y por otro lado logren acuerdo en el tema de la deuda pública del país.

¿Es sano que sea compartida la presidencia de la Asamblea?

Es importante que quien presida la Asamblea Legislativa tenga la capacidad de generar armonía, de permitir plena libertad de expresión en la Asamblea y de hacer que la agenda incluya temas importantes, sobre todo ahora que vamos a un período preelectoral, independientemente exista un presidente para los tres años o haya un acuerdo en el que los tres partidos más votado puedan ser los que dirijan un año cada uno.

El diputado no partidario electo ha expresado que debe ser parte de la junta directiva ¿Es recomendable esto?

Yo aconsejaría que mejor ratifique o que confirme la propuesta que discutió durante la campaña, y de los temas que abanderará y que los trate de impulsar construyendo consensos con los demás grupos parlamentarios. Que esté o no en la junta directiva eso debe pasar a segunda prioridad.

Luis Mario Rodríguez

 Cargo 
Director del departamento de Estudios Políticos de FUSADES
 Trayectoria 
Ex secretario jurídico de la Presidencia de la República.

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