Alcaldía repara con láminas la casa de María Ponce y ella está lista para volver a decorarla con botellas de plástico

A sus 88 años, tiene ganas de seguir viviendo y no se rinde. Su casa que resultó dañada el pasado 10 de mayo luego de que el conductor de un vehículo perdiera el control e impactara contra su propiedad.

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Alcaldía repara con láminas la casa de María Ponce y ella está lista para volver a decorarla con botellas de plástico

Alcaldía repara con láminas la casa de María Ponce y ella está lista para volver a decorarla con botellas de plástico

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María Ponce está más tranquila luego que la alcaldía de San Miguel mandara a colocar paredes y techo de lámina en su casa, derribada hace algunos días por un vehículo que impactó contra las paredes de bolletas plásticas que ella misma había construido.

Las láminas, sostendidas con vigas de madera, fueron colocardas en la parte que se dañó después de que un vehículo se saliera de la carretera y se estrellara contra la parte frontal de la vivienda. 

El pasado 10 de mayo, Día de las Madres, María recién había terminado de hacer sus oraciones de la mañana cuando escuchó un fuerte estruendo. Eran los estragos que a su paso dejaba un vehículo que ingresaba a la casa sin control.

La casa de María era conocida como "La Casa Encantada de El Salvador", debido a la particularidad de estar construída con envases plásticos recolectados por ella misma.

La ancianita dice estar agradecida, pero no conforme con la nueva fachada así que, mientras los trabajadores colocaban la nueva estructura, ella recogió las botellas que quedaron tiradas luego del choque, para volverlas a poner. 

LA PRENSA GRÁFICA/Jorge Carbajal.

Esa es la idea de esta luchadora mujer de 88 años, que se ha dedicado a trabajar y a elaborar pan para poder vender y de esa forma sobrevivir, en el cantón El Borbollón, jurisdicción de San Miguel, cerca del desvío a la famosa playa de El Cuco. María, su hija y dos nietos viven a la orilla de la carretera Panamericana, en un terreno del Estado que ella utilizó para hacer la  "La Casa Encantada de El Salvador", luego de una "revelación" que, dice, tuvo de parte de Dios, después que quedarse sin hogar tras los terremotos de 2001. 

"Un sábado me la reveló (la casa) el Señor y vi esta casa arriba de una montaña. En la mañana le dije a mi hija: Dame café, que voy a salir", comentó. En la actualidad, la madre de una sola hija, no sale a vender ya que, por su edad, la vista le falla, pero sigue elaborando el pan en un pequeño horno que tiene en la casa. Es su hija, Rosa, quien ahora sale a vender a los pueblos cercanos para llevar algún dinero a la casa.

LA PRENSA GRÁFICA/Jorge Carbajal.

El Ministerio de Vivienda prometió en redes sociales que daría a María y su familia una nueva vivienda. Sobre eso, ella dice que si le dan una nueva vivienda, incluso en otro lado, pero en el mismo sector, estaría bien. Pero mientras ese momento llega, la octogenaria tiene listas las botellas que ella misma recogió de las calles, luego pintó con sus manos (sin brochas) y las colocó en hilos, para formar una especie de cortinas simulando paredes, para evitar ser vista desde la calle. 

Aquel triste día en en el que incluso pudo haber perdido la vida, quedó atrás. Hoy, la casa está reforzada con madera nueva y con láminas. También le colocaron dos puertas sencillas, pero que le servirán para tener mejor circulación en el área, así como para ir a la casa de su hija, que queda a pocos metros.   

LA PRENSA GRÁFICA/Jorge Carbajal.

Son 36 años los que ella y su familia han vivido ahí. Su esposo, Prudencio, murió hace tres años, pero ella sigue adelante luchando por la vida y cuidando a su nieta Vanessa, a quien acarica en la cabeza todas las tardes mientras se acuestan en una hamaca para platicar. 

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