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Cuidadoras, una ocupación no reconocida

Por más de dos años Guadalupe trabajó cuidando a un adulto mayor. En ese periodo sufrió de vulneraciones a sus derechos laborales.

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1 Cuidadoras  son maltratadas o manipuladas laboralmente.

1 Cuidadoras son maltratadas o manipuladas laboralmente.

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En abril de 2017, Guadalupe Soriano comenzó a trabajar atendiendo a una señora de 80 años, la madre de cuatro con negocios en Estados Unidos. Con un contrato informal, comenzó a cuidarla, dándole de comer, limpiarla, llevándola a sus controles médicos, entre otras cosas. Al poco tiempo en su trabajo, situaciones de maltrato laboral se comenzaron a presentar.

En octubre del 2019, Guadalupe decidió renunciar y, apoyada por el Sindicato de Mujeres Trabajadoras del Hogar Remuneradas Salvadoreñas (SIMUTHRES), en diciembre decidió interponer una demanda a la persona que la agraviaba de maltrato laboral ya que le provocó tantas complicaciones.

"Yo me enfermé", contó, pues por tres meses, en 2018 tuvo que trabajar 24/7 en el hogar de su cliente, "yo no dormía porque la señora no dormía y había que estar con ella". Afirmó que, cuándo comenzó ese periodo, sus jefes le dijeron que solo iban a ser un par de días, "en lo que encontraban a alguien, pero pasaron tres meses, y como yo me quedaba, ni buscaban", aseguró.

Sumado a esto, nunca le pagaron horas extras, nocturnidad, pero le exigieron que repusiera las horas que le tomaba ir a hacerse exámenes o pasar consultas.

“Las compañeras están pendientes de nosotras y están dispuestas a luchar por los derechos que no se reconocen por no tener contrato”.

Guadalupe Soriano, Cuidadora

Soriano contó que las cosas se ponían más difíciles cuando la hija mayor de su clienta regresaba de Estados Unidos. "A ella no le gustaba que comiera en la mesa, o que comiera de su comida o que cocinara para mi", recordó.

"Una vez me llevaron a un evento, estaban haciendo una fiesta y yo tenía que estar allí para atender a la señora", recordó. "Ese día me dieron las sobras de la comida de ellos. No querían pedir comida para mi, me dieron sus sobras", confesó con cierta irritación.

Guadalupe continuó desarrollando complicaciones de salud. En mayo del 2019 le detectaron una hernia lumbar, generada por el peso y la fuerza que hacía para trasladar a la señora que cuidaba a la silla de ruedas, así como otras labores domésticas que con los años le fueron adjudicando.

Ese fue uno de sus momentos más difíciles, ya que, a causa de la lesión necesitaba ir a terapias constantemente, pero la hija de su clienta no se lo permitía.

Guadalupe trató de hablar de esta situación y de los momentos difíciles que la hacían pasar con el hijo mayor de la anciana. "‘Nadie es indispensable. Si no querés el trabajo nosotros podemos encontrar a alguien que sí’, eso me dijo", contó Soriano.

Pese a todo, ella decidió quedarse un poco más. En ese momento, no estaba en una situación en que pudiera elegir.

Aida Rosales, secretaría general de SIMUTHRES, aseguró que los casos como el de Guadalupe son recurrentes. Trabajadoras del hogar o cuidadoras que son maltratadas laboralmente, a quienes no se les respetan sus derechos ni reciben ninguna prestación, son manipuladas por los patronos, haciéndose valer de la necesidad económica de estas mujeres y sus familias.

"A veces nos dicen ‘consíganme una que venga del campo, así que no sepa’, porque para ellos la ignorancia de las trabajadoras es una ventaja", aseguró.

SIMUTHRES mantiene una cartera de empleo, para colocar a las trabajadoras en lugares que brinden seguridad y estabilidad. También, han tomado el trabajo de acercarse a las trabajadoras del hogar de la zona de San Salvador, para formarlas en temas derechos laborales y autocuidado.

Por ahora cuentan con 362 afiliadas, y constantemente buscan formas de llegar a más mujeres. Rosales compartió que, en ocasiones, se acercan cuando las trabajadoras están esperando el bus, o cuando están paseando a las mascotas en los parques. No todas buscan afiliarse, pero la mayoría muestran interés en conocer más.

"Trabajamos en una rama en que cuidamos a otras personas, nos encargamos de hacer la limpieza, de alimentar y ordenar. Pero nos descuidamos a nosotras", dijo Rosales, y destacó que en los talleres de autocuidado que realizan buscan fortalecer la autoestima y los valores de las mujeres que trabajan atendiendo a otros. "Así nos aseguramos que nosotras hagamos un buen trabajo y que cumplamos con lo que nos toca y que también identifiquemos y reconozcamos cuando se intentan violentar nuestros derechos", sentenció.

SIMUTHRES, junto a organizaciones como Las Mélidas, han ayudado dando acompañamiento y asesoría legal a mujeres que han sufrido de violencia laboral en el trabajo doméstico.

Ese fue el caso de Guadalupe. Cuando ella decidió dejar ese trabajo en octubre del 2019, su tía le dijo del sindicato.

Ese fue el caso de Guadalupe. Cuando ella decidió dejar ese trabajo en octubre del 2019, su tía le habló del sindicato. Al exponer su caso, ellas la acompañaron en todo el proceso legal, hasta conseguir, a mediados del 2020, una compensación económica por acoso laboral.

"Las compañeras de SIMUTHRES me ayudaron muchísimo. Ellas están pendientes de nosotras en todo sentido y están dispuestas a luchar por los derechos que a veces no se reconocen por hacer trabajo informal y no tener contrato", afirmó Guadalupe, reconociendo la labor de las sindicalistas.

conforman SIMUTHRES, sindicato está luchando por que se reconozca el trabajo doméstico con prestaciones de ley

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