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Debaten economía, educación y seguridad

El debate presidencial realizado anoche en el Teatro Universitario de la Universidad de El Salvador destacó por la moderación y equilibrio. Se respetaron los tiempos y los candidatos mantuvieron actitudes de cordialidad y respeto.
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Seguimiento.  Un selecto grupo de invitados especiales estuvo en el graderío del teatro, pero no se permitieron barras ni aplausos para los candidatos. Los periodistas que cubrieron fueron llevados a otra área.

Seguimiento. Un selecto grupo de invitados especiales estuvo en el graderío del teatro, pero no se permitieron barras ni aplausos para los candidatos. Los periodistas que cubrieron fueron llevados a otra área.

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La Universidad de El Salvador (UES) fue la casa del Primer Debate Presidencial. El rector de la más antigua casa de estudios superiores del país, Róger Arias, le dio la bienvenida a los candidatos presidenciales Carlos Calleja (Alianza por un Nuevo País, la coalición de ARENA, PCN, PDC y Democracia Salvadoreña); Hugo Martínez, del FMLN; y Josué Alvarado, de VAMOS.

"Siéntanse como invitados especiales en un diálogo franco y sincero", les dijo. Pero les aclaró que se trataba de un diálogo para conocer sus compromisos con la nación. Y enfatizó en compromisos "reales, factibles y ejecutables".

El debate estuvo dividido en tres bloques: economía, educación y seguridad. En este último se incluyó derechos humanos.

Cada candidato tenía un minuto y medio para contestar una pregunta general que hacía el presentador, Saúl Hernández.

El cuestionario al que fueron sometidos los candidatos fue realizado en colaboración con la plana de docentes de la UES.

Después de la ronda de respuestas, Hernández repreguntaba a cada candidato sobre algo de lo que este había dicho en su alocución. Para esto se disponía de dos minutos. En este momento, los candidatos podían referirse a sus contendientes.

El tema económico estuvo enfocado básicamente en pensiones y en cómo financiarlas.

Al respecto, Calleja se refirió a la última reforma como un "parche" y se comprometió a retomar el tema al llegar a la presidencia, para poder garantizar una jubilación digna.

Martínez propuso una pensión universal y la creación de un sistema público que le haga competencia a las AFP.

Alvarado prefirió hablar de cómo la economía le cambia la vida a las personas y a criticar de la actuación de los políticos.

En educación, se preguntó sobre las iniciativas para elevarla calidad.

Calleja se refirió a sus diversos proyectos para mejorar la educación en el país, comenzando desde los primeros 1,000 días de vida de un niño, pasando por la enseñanza de inglés y las becas universitarias.

Martínez se refirió a aumentar el presupuesto de la Universidad Nacional y a mantener y ampliar los paquetes escolares. Ante la repregunta de por qué prometía lo que Gobiernos anteriores del FMLN habían ofrecido, Martínez no dudó en decir que era una tercera generación efemelenista y que hubo cosas "que no se hicieron bien".

Nuevamente, Alvarado siguió con su propio rumbo. Describió a su compañero de fórmula, Roberto Rivera Ocampo, como un joven de escasos recursos que aprovechó una beca en un colegio y luego consiguió otra para seguir estudios superiores en Francia. Dijo que a los niños, en un gobierno suyo, "desde el nacimiento vamos a tener cuidado de ellos".

En el caso de la seguridad, la pregunta del debate iba enfocada, sobre todo, a definir si un ministro de la Defensa debería estar obligado a abrir los archivos secretos de la Fuerza Armada sobre desapariciones forzadas, desapariciones y torturas.

Calleja aseguró que para él la verdad es su mejor aliado, de modo que apoya una "justicia transicional y restaurativa", pero con el horizonte puesto en el futuro, no en el pasado.

Sobre seguridad, ofreció una estrategia audaz y una "inversión social focalizada".

Martínez dijo que se debe conocer la verdad para poder sanar. Y que todos los crímenes del pasado se deben investigar, incluyendo el de Monseñor Romero.

Alvarado dijo que delegaría en el "departamento de Estado" la divulgación de los archivos secretos de la FAES.

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