Lo más visto

Más de El Salvador

Docente transforma vidas a través de educación en valores

La Escuela Cristiana Maranatha celebra 25 años de estar formando a jóvenes en calidad educativa con principios cristianos. La maestra Rebeca Flores se unió a esta visión desde sus inicios.
Enlace copiado
Docente transforma vidas a través de educación en valores

Docente transforma vidas a través de educación en valores

Docente transforma vidas a través de educación en valores

Docente transforma vidas a través de educación en valores

Docente transforma vidas a través de educación en valores

Docente transforma vidas a través de educación en valores

Enlace copiado
Las vocaciones natas dan frutos notables, este es el caso de Rebeca Flores García, quien se dedicó a la docencia desde sus 22 años. Es fundadora y profesora de la Escuela Cristiana Maranatha, en donde imparte Lenguaje y Ortografía al alumnado de segundo ciclo.

Decidió pertenecer al mundo educativo con el propósito de ayudar a transformar la vida de niños y jóvenes, a través de una educación de calidad y valores cristianos. Rebeca asegura que, a través de los niños especialmente, se puede llegar a familias completas para transmitirles el amor de Dios. Un ejemplo de ello es la familia Rumualdo, que comenzaron a congregarse en la iglesia Maranatha gracias a las enseñanzas que la docente le dio a su hijo mayor, Juan Carlos. Marlene Rumualdo confiesa que la insistencia y cambios positivos, tanto en lo académico como en lo personal, que vio en su hijo la motivaron a ir a una reunión de la iglesia y desde ese momento no han dejado de asistir.

Esta historia familiar es un ejemplo de cómo los métodos de enseñanza de Rebeca traspasan los muros escolares y llegan hasta los hogares de cada uno de sus alumnos, ya que procura darle seguimiento a los padres de familia para que el estudiante se desenvuelva en ambientes estables y positivos. “Ella se involucra con las familias, trabajan juntos, así forman una relación entre profesora, padres y alumnos”, comentó Jorge Juárez, director ejecutivo de la institución.

Desde 1992, año en que se fundó la escuela, su entrega y dedicación estuvieron presentes sin importar las condiciones o recursos que hacían falta. Gracias a esto, sus compañeros también reconocen sus cualidades porque han recibido apoyo y consejos que los han motivado a continuar con esta profesión y a dar lo mejor de sí. “Su experiencia como docente es algo que nos enriquece, sobre todo porque ella es una persona que comparte y con gusto nos enseña”, manifestó Lilian Urrutia, coordinadora de quinto grado de la escuela.

Rebeca le da gracias a Dios por haberle dado la oportunidad de enseñarle a niños, de ver generaciones crecer y pertenecer a una institución con la misma visión. “Es gratificante ver junto a mis alumnos y compañeros de trabajo cómo Dios nos ha dado todo para llegar a ver la escuela que actualmente tenemos”, expresó.
 

Lee también

Comentarios