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Don Antonio, experto afilador de cuchillos

Antonio Hernández recorre todas las calles de Usulután afilando cuchillos con su esmeril y un cargamento de buen humor y amabilidad.

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Trabajador. Don Antonio Hernández asegura que gana lo suficiente para

Trabajador. Don Antonio Hernández asegura que gana lo suficiente para "sobrevivir".

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Antonio Hernández, de 60 años de edad, residente del cantón Puerto Parada, en Usulután, se desempeña en el oficio de afilar cuchillos. Lo hace con mucho esfuerzo y dedicación, es un experto, pese a que perdió su ojo izquierdo, hace varios años, en un accidente, desempeñando este trabajo.

Es originario de Anamorós, departamento de La Unión, pero convirtió a Puerto Parada en su hogar. Todos lo conocen y lo prefieren por la calidad de su trabajo.

Es un experto afilador de cuchillos, tiene dificultades visuales, pero recorre las calles de Usulután, visita a sus clientes que siempre lo esperan atentos.

Ante la necesidad de generar ingresos económicos para su familia, el padre de don Antonio, compró productos lácteos y verduras, y envió a sus hijos a vender ya que él tenía dificultades para caminar por su avanzada edad. Ante esto, giró su mirada y encontró en el esmeril, la salida a sus problemas.

En la actualidad, recorre colonias y cantones, lleva el esmeril, y la pulidora que impulsa con sus pies para afilar cuchillos, machetes, corvos y hachas.

"A mi papá le fue gustando la idea. Yo no tengo puesto seguro, ando por todos lados", expresó Hernández.

Aplicado. Todos lo conocen en Usulután por su vocación de trabajo y amabilidad con los clientes.

Don Antonio recordó que un día, afilando un cuchillo, de la pulidora se desprendió una chispa que se introdujo en su ojo, causándole daños irreparables. "Me quedó así pacho. Casi no veo" dijo el afilador, recordando el incidente. Pero siguió en el trabajo cuando se recuperó.

La pandemia también afectó a don Antonio, tuvo que resguardarse en casa durante más de cuatro meses para evitar contagiarse de la covid-19.

"Me contuve a esperar en casa hasta que vi que la gente andaba trabajando y salí. Compré mascarillas, me las puse y me vine a trabajar. Como no tengo hijos, ni vicios, había ahorrado y me ajustó" dijo.

Guarda como principal recuerdo la primera vez que visitó el municipio de El Tránsito en San Miguel. Llegó con mucha incertidumbre, hizo escala en el tiangue de la localidad y antes de las 11:00 a.m., tanta fue la demanda, que consiguió más de $40 en ganancias.

Don Antonio, aborda todos los días un autobús que desde Puerto Parada lo lleva hasta la ciudad de Usulután, un trayecto de aproximadamente 11 kilómetros en los que paga $1.00 del precio de pasaje. Viaja junto a su esmeril y muchos sueños.

Luego de bajar de la unidad de transporte, inicia su trabajo buscando a sus clientes con mucha energía.

Los precios

Don Antonio Hernández aseguró que se tarda al menos diez  minutos en afilar una navaja o cuchillo pequeño a un costo de $0.25; pero que su servicio se extiende afilando machetes y hachas, con precio de $1.00. Expuso que este proceso puede tardar como máximo 20 minutos por pieza.

Tags:

  • usulután
  • cuchillos
  • afilador

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