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“El Estado comenzó a entregar el control de los penales por 2004”

Hernández asegura que los cambios que está impulsando el Gabinete de Seguridad son los acertados para retomar el control del sistema penitenciario.
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“El Estado comenzó a entregar el control de los penales por 2004”

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El director general de Centros Penales, Rodil Hernández, asegura que, aunque todavía no ha habido inversión necesaria en los penales, por primera vez en la historia del sistema penitenciario están haciendo cambios encaminados a la ruta correcta. Enumera algunas razones: porque ahora hay un plan, hay búsqueda de recursos para remodelar toda la infraestructura y reducir el hacinamiento. Hernández, además, confirma que el Estado entregó las cárceles a los reos después de ubicarlos según la afiliación criminal a la que pertenecían, pero dice que eso cambiará pronto. Acepta, eso sí, que el control aún no ha sido recuperado totalmente, ya que a pesar de las medidas extraordinarias se han cometido homicidios en penales, han continuado ingresando ilícitos y todavía hay hacinamiento.

¿Qué cosas han cambiado desde que usted llegó a la Dirección de Centros Penales?

Primero hay que recordar que antes los centros penales estaban administrados en el área de Gobernación, no tenía nada que ver con Seguridad. Fue, quizá, en el periodo de (expresidente) Francisco Flores que se trasladaron al sector justicia con la creación del Ministerio de Justicia. Eso ya era un cambio fundamental en el sistema penitenciario, porque tiene que ver con dónde tú estás ubicado, eso tiene que ver con un cambio de visión y el enfoque. Hay que entender que Centros Penales ha sido una institución que por muchísimos años ha estado sin atención, sin inversión, sin darle la importancia que merece una institución como esta. Eso está cambiando bajo la política criminal que estamos estableciendo, en esta política se consideran todas las etapas: de persecución del delito, de capturas, pero también de la reclusión. Aquí hubo políticas de mano dura, de supermano dura, pero nunca se pensó en dónde iban a estar los capturados. Pero aunque queremos como sociedad resolver este problema de centros penales, hay que recordar que el problema viene desde hace más de 100 años.

Dice que no había inversión necesaria para los centros penales. ¿Y ahora? ¿Durante su gestión?

No ha cambiado nada. En cuanto a la inversión lo único que ha cambiado es la inversión en función de la alimentación. Hoy hay más presupuesto para la alimentación porque hay más personas en los centros penales. De ahí nada.

¿No cambió a pesar de que hoy tenemos mayor hacinamiento?

Salvo lo de la alimentación, no. Hasta el cambio de gobierno en 2009 y hasta este gobierno ha habido un cambio más profundo en la implementación de un plan para atender el problema penitenciario. En el plan El Salvador Seguro, en su eje 3, se habla de un giro. Pero esto no lo cambia un director de Centros Penales, es imposible sin la inversión y sin la debida atención al problema. Aquí debemos trabajar todos los involucrados en el sector justicia. Si queremos un sistema penitenciario de primer mundo hay que implementar el plan El Salvador Seguro.

¿Ha cambiado algo con las medidas extraordinarias implementadas este año?

Contrario a lo que he mencionado, estas medidas no nacieron de la nada, sino que surgen del plan que ya se tiene. En este plan se incluye reclasificar a los reos. Es que allá por 2004 se tomó una decisión que trajo graves consecuencias, la de separar a los reos según la pertenencia a alguna estructura o pandilla. La decisión se tomó después de las masacres que se dieron en el interior de los penales, solo en Mariona hubo una masacre de treinta y pico (esa masacre fue en agosto de 2004, cuando fueron asesinados 32 internos). Cuando se tomó esa decisión y no se hizo nada para reforzar la seguridad de los penales ni se pensó en mejorar la infraestructura de los penales, comenzaron a llevar a los cabecillas a penales donde estaban los de su misma estructura y entonces el Estado comenzó a entregarles el control, quizá no deliberadamente, pero eso sucedió lógicamente.

Entonces, según usted, a todas luces esa fue una decisión errada...

No fue errada, lo que pasó es que no fue acompañada con los recursos. Yo he escuchado a las personas que estaban al frente en ese tiempo y dicen “no tuvimos el apoyo ni los recursos”. Pero ahora tenemos el plan en el que se han establecido las acciones, los recursos y todas las demás políticas también acompañan a lo que se hará en Centros Penales.

¿Con ese plan cree que se retomará el control de las cárceles, que de alguna forma fue entregada a los reos?

Ahora sí. Es que si tú no controlas una celda, una cárcel, tampoco podrás controlar una comunidad. Ahora, con este plan, se está retomando el control.

¿Cómo es que se está retomando el control cuando vemos cada semana homicidios múltiples en el interior de penales?

Es que los vamos a seguir teniendo porque las condiciones persisten. Pero ya ha cambiado el plan, los recursos y la implementación del plan. Vamos a seguir teniendo esto porque esto no surgió ayer. Las condiciones son estructurales, no se cambian de la noche a la mañana, pero tienes que comenzar. Las medidas extraordinarias están ayudando a eso.

¿Por qué es que no se pueden evitar estos homicidios cada semana en los penales?

Te lo voy a explicar. En una sala como esta (refiriéndose a su oficina) hay más de 600 personas en una celda y afuera de esa celda hay una sola persona cuidando. Y no creas que está cerca de la puerta, está más lejos todavía. Así no puedes ejercer el control. Esté yo, Rodolfo Garay Pineda (exdirector de Centros Penales entre 1989 y 2004) o el mejor director de Penales del mundo, no vas a detener eso.

Voy a ser muy sincero con vos y con la población, es muy difícil, casi imposible, cambiar esta situación de homicidios en el interior de los penales. Mirá, los centros penales son un laberinto porque no tienen una infraestructura adecuada. Un agente nuestro arriesga su vida. Y esas no son excusas, pero es la realidad y hay que cambiarla con la aplicación de las medidas y la inversión. Con los $152 millones que aprobó la Asamblea Legislativa a través de la colocación de bonos, vienen $42.5 millones para reforzar el presupuesto de los centros penales. Nunca en la historia del país, se va a invertir tanto en el sistema penitenciario, como con este gobierno.

¿Para qué van a servir específicamente esos $42.5 millones?

Para contratar 1,200 nuevos agentes de seguridad, vamos a duplicar la cantidad de agentes que hay actualmente. Vamos a contratar 150 técnicos, porque tampoco tenemos suficientes técnicos entre abogados, trabajadoras sociales, psicólogos, educadores para ejercer labores de tratamiento. Vamos a invertir $22.5 millones del BID para la adquisición de equipamiento, fortalecimiento de capacidad productiva y de aprendizaje con taller para los diferentes penales. En estos talleres va a haber varias cosas, entre esas la confección y con eso me refiero al nivel casi de una maquila, generando nuestros propios uniformes. En esto también va incluido la clasificación de los privados de libertad, que por primera vez se hará. Esta clasificación también permitirá cortar todo tipo de comunicación de los cabecillas con los miembros de las pandillas que están en libertad.

Sobre eso último, podemos decir que se ha cortado la comunicación con las medidas extraordinarias y que ya no salen órdenes de los penales o ¿hasta cuándo?

Lo que pasa es que si yo digo que no salen más órdenes desde penales van a decir “director de Penales miente”, porque quizá alguna todavía, pero si digo que sí salen las órdenes van a decir “director asegura que todavía salen las órdenes desde penales”. Son preguntas difíciles las que traes, pero la verdad es que la estructura siempre va a encontrar la manera de continuar enviado órdenes. ¿Qué hemos hecho con las medidas? Buscar el acompañamiento de todos los sectores para desnudar el problema y si algo hemos hecho en esta administración es poner la lupa sobre los penales, antes nadie hablaba de cárceles. Y hay que hablar de problema, pero también hay que ver que este gobierno está haciendo las acciones que se necesitan para que por primera vez las cosas comiencen a cambiar. Este gobierno ha tenido la valentía de aceptar el problema y después ha decidido implementar un plan y buscar los recursos. Este año vamos a inaugurar dos infraestructuras que son ideales para centros penales, donde los agentes podrán tener el control de todos los espacios y hasta nosotros vamos a tener el control de nuestros agentes. En estas estructuras, en Izalco, esperamos tener hasta un bloque de celdas de máxima seguridad. Estos estarán listos este año y luego el otro año una estructura más en Mariona, solo en estos tres centros vamos a tener espacios para 5,000 nuevos reos en mediana seguridad independientemente de su afiliación a un grupo criminal. Se va a tener ubicado a cada uno según su nivel de peligrosidad.

En estos cambios y con las medidas extraordinarias, ¿cómo tiene Centros Penales el equilibrio con los derechos de los reos?

Hay una restricción o limitación de derechos, pero no violación de derechos. Cuando hemos decidido suspender las visitas también estamos ayudando a que haya menos víctimas. En el penal de Chalatenango tuvimos cuatro o cinco mujeres que murieron adentro y afuera del penal porque las utilizaban como mula para ingresar droga mal embalada. Las bolsitas explotaron adentro de ellas, se intoxicaron y murieron. La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) tiene acceso total a los centros penales y nunca ha dicho que se han vulnerado los derechos de los privados de libertad.

Respecto a la corrupción, ¿realmente han ayudado las medidas extraordinarias? Le pregunto porque ya no hay visitas y siguen ingresando ilícitos.

Estamos reforzando los procesos de investigación. Todo el que se mire que está involucrado en algo ilícito, está siendo separado de su cargo sin goce de salario y se abre un expediente de investigación interna. Los procesos no son de la noche a la mañana, son procesos que pueden derivar en acciones penales. Si se comprueba que han participado en una actividad ilícita se destituyen y se presentan ante las autoridades correspondientes. Pero no es solamente el tema de la corrupción con personal nuestro. Puede haber corrupción en todos los que rodean a los centros penales, hemos tenido incluso a soldados involucrados. Esto pasa: el nivel de peligrosidad de los reos que tenemos aunado a la escasa cantidad de personal permite que, por ejemplo, hace poco en el penal de Izalco cayó una piedra envuelta en un papel que decía que están llamando al teléfono y que otra persona contesta. Así tenemos casos como en Ciudad Barrios, la gente tira ilícitos desde la acera del penal. Nuestro trabajo de depuración lo estamos haciendo, jamás habías visto tantos agentes penitenciarios entregados a las autoridades para investigación, como hoy.

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