El castillo de San Salvador

Más de seis décadas tiene la única infraestructura de alcázar en la capital y aún hay mucha información que descubrir y revelar sobre el mismo.
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Castillo Venturoso 
 
Fotos: Ricardo Siliézar

Castillo Venturoso Fotos: Ricardo Siliézar

El castillo de San Salvador

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Uno de los legados arquitectónicos en San Salvador es el Castillo Venturoso, único en su estilo y edificación. Un proyecto que nació en la década de 1950.

En la actualidad el edificio con estilo neogótico es una referencia histórica y una muestra del desarrollo arquitectónico del país, está ubicado en el número 222 de la 45 avenida Sur y alameda Franklin Delano Roosevelt.



El Castillo Venturoso es “un capricho arquitectónico de un cliente”, señala el arquitecto Víctor Manuel Rivas, quien es coordinador de la carrera de arquitectura en la Universidad Tecnológica de El Salvador y autor del artículo “El legado arquitectónico de Armando Sol”, como colaboración al diario Contra Cultura.

El cliente que hace referencia Rivas, es Coralia Guirola de Morán y su hija Margarita Morán Guillen, según lo revela el historiador Pedro Antonio Escalante Arce, quien en la actualidad es director de la Academia Salvadoreña de Historia.

“Doña Coralia y Margarita, construyeron su casa ahí, vivieron en ese castillo, y yo me acuerdo que la gente se reía, y la verdad es esa, porque esa casa siempre dio de que hablar, era una locura construir eso en aquella época, sobre todo en una esquina y con estilo de castillo”, comenta Escalante Arce.


Una emulación sin creador
Sobre los datos oficiales de la construcción del Catillo Venturoso, hay una ficha de edificios de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural, Coordinación de Zonas y Monumentos Históricos, del extinto Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA), en la casilla cinco de la página uno hace referencia al constructor y diseñador, la misma indica que “no se tuvo acceso a información”, la cual se puede consultar en la biblioteca especializada del Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán.

Pero el arquitecto Rivas, tuvo acceso a un dibujo preliminar de cómo sería el Castillo Venturo, solicitado por la familia Guirola, el cual presenta la firma de su colega Armando Sol, a quien le atribuyen la creación del mismo.



“Armando Sol podría ser quien construyo el castillo salvadoreño, habría que ver la placa del constructor, yo lo dudo, porque él tenía otro estilo, yo lo conocí muy bien cuando estaba cipote, porque los domingo me invitaban a su casa, y el Castillo no es estilo de él”, menciona Escalante Arce.

El bosquejo preliminar del castillo se encuentra de entre 68 dibujos, 489 planos y más de 900 fotografías de la autoría y propiedad del arquitecto Armando Sol, que en la actualidad se encuentran bajo la custodia de María Elena Sol, sobrina del especialista.

“En el Castillo Venturoso se nota la capacidad de eclecticismo, a pesar de que no estaba tan orgulloso de él. Creo que fue porque lo hizo para complacer los caprichos de una persona”, afirma Ivo Osequeda, en el artículo “El artífice de una ciudad”, de la Revista Dominical, de LA PRENSA GRÁFICA, del domingo 5 de mayo de 2002, quien era  colaborador y amigo del arquitecto Armando Sol.

Una teoría que secunda Rivas, al ser consultado vía telefónica, es que posiblemente la placa oficial de Armando Sol, como creador del castillo no fue colocada por la misma iniciativa de él, ya que no era un estilo arquitectónico de su autoría y preferencia.



El camino al castillo
La colonia Flor Blanca, fue edificada en los terrenos de la finca Flor Blanca, según descifra Escalante Arce, quien manifiesta que por lo general los nombres que les ponían a las colonias, eran la de los dueños o de las propiedades.

“Ellas (Coralia Girola de Morán y Margarita Morán Guillen) vivían en una esquina de la 1.a calle Poniente (San Salvador), en una casa que ahora ya no existe y contaban que iban a construir su casa en la que se llamaba antes la doble vía”, explica el historiador.

Para llegar a la zona es a través de la doble vía, porque había un arriate en medio y los carros iban y venían , en la actualidad es la Alameda Franklin Delano Roosevelt, nombrada así por el expresidente de la República General Maximiliano Hernández Martínez, quien gobernó el país durante 13 años, de 1931 hasta 1944.

La edición del Diario Oficial, del 21 de Marzo de 1946, hace referencia al Decreto Legislativo número 50, que indica que a “excitativa del Poder Ejecutivo en el Ramo de Comunicaciones y Obras Públicas, que sí se llamó al de Fomento hasta el 6 de octubre, para denominar, Avenida Franklin Delano Roosevelt, a la llamada “Alameda 15 de Septiembre” -conocida popularmente como la “Doble  Vía”- “como un debido homenaje a la memoria del más grande hombre de América”, indica el documento.
 
 “La doble vía se construyó para lucir casas de personas muy ricas y que se lucían por su estilos”, declara Escalante Arce.


Un estilo controversial
Los arquitectos que trabajaron en la colonia Flor Blanca fueron Armando Sol, quien estudió en École Saint Luc, de Bruselas, Bélgica y Ernesto de Sola,  a quien le atribuyen que se formo en la escuela estadounidense. Ambos marcaron una influencia arquitectónica en el país que marco los años de 1936 a 1950 denominado neocolonial.

“En la zona del Flor Blanca se conjugan dos cosas, la arquitectura moderna y lo que se llamo neocolonial, y el Castillo (Venturoso) es calificado como la excepción, por ser  neogótico”, advierte el arquitecto Víctor Hugo Barrientos, técnico del Departamento de Inspecciones y Licencias de Bienes Culturales Inmuebles, de la Secretaria de la Cultura de la Presidencia de El Salvador.

El significado de neocolonial la define etimológicamente Claudia Salazar y José Pérez, en su tesis de graduación de la Universidad  Albert Einstein, de 1994, indican que significa neo, que es  igual a nuevo o moderno y colonial que proviene de la colonia.
 
Lo que diferencia al Castillo Venturoso es que no entra dentro del estilo del resto de casas que hay en la colonia, sino que sobresale por su estructura y formas.

La ficha de CONCULTURA en la parte de observaciones del inmueble, en su literal Z que indica descripción del inmueble en la parte exterior señala: “volumétricamente como estilista evoca los castillos medievales europeos con una adaptación local en tiempo y espacio. Presenta además elementos característicos de ese tipo de construcción.”

Al consultar al el arquitecto Víctor Manuel Rivas, sobre el mapa original de la construcción del castillo, al que él tuvo acceso, enumera que la construcción en su obra general contaba entre las habitaciones principales con terraza, sala comedor, cocina y todo lo que necesita una casa.


La ficha de CONCULTURA indica que la casa presenta pináculos en los techos (cúspides), parapetos almenados (resguardos fortificados), balcones semicirculares (uso de torreones), buhardillas (desvanes) y el acceso enfatizado por una especie de porche.

Pero sobre el estilo de la misma, Rivas lo califica como ecléctico, como lo indica también Osequeda. “En el Castillo Venturoso se nota la capacidad de eclecticismo, a pesar de que no estaba tan orgulloso de él”, puntualiza. En el edificio se observa una mezcla de elementos de diferentes estilos y épocas del arte y la arquitectura.
 
Rivas, hace referencia que entre los materiales que el notó que fueron utilizados para la construcción del inmueble se pueden enumerar: hierro, concreto y otros más, que fueron utilizados para darle vida al diseño creado por Armado Sol, en 1951.

Leyendas
Hay muchas variantes entre los datos entorno a la construcción, creados, fechas y estilos sobre la edificación del Castillo Venturoso, a lo que se suman algunas leyendas urbanas.

“Yo recuerdo que decía que querían construir un foso y echar lagartos, en todas la ciudades hay leyendas urbanas para compartir espacio y una vivencia, por eso se dan este tipo de chismes”, indica el historiador Pedro Escalante Arce.

Uno de los misterios más comunes entre los que han hablando y escrito sobre el castillo salvadoreño, es que doña Margarita Morán Guillen, se aparecía en su interior y de ruidos en la parte de los desvanes, pero nada confirmado o comprobado.
 
“Lo que pasa con edificaciones antiguas es que estimulan mucho la imaginación”, comenta el el arquitecto Víctor Hugo Barrientos.

En la web, en el sitio Cipotes hay una conversación en un foro, donde un usuario con sinónimo “Cosecha Pasada”, menciona que la edificación demoró en construir, por deshacían  y lo volvían a comenzar y que les construyeron un pasaje  secreto donde estaba la caja fuerte de la casa.

Trabajo pendiente
La ficha de edificios que realizaron en la colonia Flor Blanca es parte del estudio del  patrimonio tangible para el Plan de Manejo Integral del sector, por parte de CONCULTURA y que aún están pendientes de concluir para mantener con vida ese patrimonio cultural, porque la zona presenta un estilo arquitectónico neocolonial.

“Estamos trabajando en la actualización del inventario y de la declaratoria de conjunto histórico de la colonia Flor Blanca, con el objetivo de lograr la conservación de la misma, porque dentro de la arquitectura patrimonial, salvo el Castillo Venturoso, reflejan una arquitectura que por primera vez podríamos llamar como nuestra”, explica el arquitecto Víctor Hugo Barrientos, técnico del Departamento de Inspecciones y Licencias de Bienes Culturales Inmuebles.

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