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El homicidio que el vecindario quiso silenciar

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Homicidio.  Guillermo Durán, un vendedor de 23 años, recibió varios disparos frente a la entrada principal de un kínder en Mejicanos. Sus parientes lloran su muerte.

Homicidio. Guillermo Durán, un vendedor de 23 años, recibió varios disparos frente a la entrada principal de un kínder en Mejicanos. Sus parientes lloran su muerte.

El homicidio que el vecindario quiso silenciar

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El cadáver de Guillermo Durán quedó a pocos metros de donde días atrás fue asesinado un familiar suyo, y a pocos metros de donde hace meses fue asesinado un joven mientras ayudaba a su madre a vender tortillas: frente a la escuela Miguel Pinto, ubicada entre la avenida Washington y la avenida José Matías Delgado, en San Salvador.

Durán, de 23 años, se dedicaba a vender frutas y verduras de forma ambulante. Su familia recuerda que hace algunos años fue amenazado por cruzar territorio de pandillas rivales, y ayer tuvo la mala suerte de no poder sortear uno de esos llamados “pasillos libres” que dividen las zonas de control de dos grupos criminales. “Nombre, eso es personal, si 16 bombazos le soltaron”, comentó un agente que custodiaba el lugar.

El homicidio ocurrió justo en el momento que los niños del kínder salían de clases, según relataron las maestras del centro escolar. Una madre de familia resultó herida en una pierna y fue trasladada de emergencia al Hospital Zacamil.

Horas después del tiroteo, una maestra abrió a medias la puerta de la escuela Miguel Pinto para informar, con gestos tímidos, la suspensión de clases para los alumnos del turno de la tarde que se quedaban parados frente a las cintas amarillas. “Aquí no hay día que no haya robo o asesinato. Yo he contado, en dos años, casi 350 exalumnos de esta escuela que han sido asesinados”, comentó la docente.

“No denigren el pasaje”

Frente al cuerpo de Durán pasaban los vecinos de la zona, notablemente apurados, intentando voltear la cara para impedirse girar para ver a la víctima. Los medios de comunicación televisivos buscaban la composición que les permitiera completar la nota roja del día. Del balcón de una casa cercana se escuchó la voz: “Señores policías, díganle a estos periodistas que respeten. Ya no necesitamos más de esa propaganda que les gusta hacer”.

La que hablaba era una mujer mayor, desde el primer piso de una vivienda donde funciona un negocio. “No denigren el pasaje, por eso después ya nadie quiere venir acá, por lo que sacan”, decía a gritos la señora, a lo que un reportero respondió: “Pero qué quiere que hagamos, si acá siguen matando gente”.

Transcurridas unas horas del asesinato de Durán dos obreros parecían haber olvidado lo ocurrido y aceleraban su obra en una esquina próxima a la escena. Frente a ellos apareció una joven que reclamaba entre sollozos a su interlocutor telefónico. “¿Por qué nadie ha venido a preguntar por él?... No, es que los que andan haciendo estas cosas ahí andan libres, si él vendiendo andaba. No se por qué se tuvo que venir a meter acá”, dijo la pariente de la víctima, mientras se apoyaba con una mano en un poste de alumbrado eléctrico.

Detrás de ella se concentraron varios empleados de diferentes funerarias para ofrecer sus servicios. “Acá habemos varios, vamos a ver cómo ayudamos a esta gente. Pero está difícil, no hay feria”, dijo uno de los vendedores. Segundos después de que la joven salió de la zona, empezaron a intercambiar experiencias de sus ventas.

Guillermo Durán no fue el único comerciante asesinado ayer. Marlene de Jesús Martínez, de 53 años, quien vendía verduras en el municipio de Jiquilisco (Usulután), fue asesinada ayer por la mañana entre la calle 14 de Diciembre y 2.ª avenida sur del centro de ese municipio. La atacaron mientras comercializaba su producto a pocos metros del mercado municipal.

Entre el 1.º y el 6 de septiembre fueron asesinados 60 salvadoreños, un promedio de 10 homicidios diarios. Ayer, la Fiscalía General de la República (FGR) informó sobre el hallazgo de dos cadáveres en avanzado estado de descomposición, en una barranca del caserío Los Horcones del cantón El Tigre, municipio de Ahuachapán.

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