El orgullo de ser salvadoreño

Las características para llamarse “salvadoreño” van más allá de haber nacido en un determinado territorio. El talento, los valores y costumbres nos ayudan a comprender su verdadero significado, según opinan compatriotas en este mes de la independencia.
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El país se prepara para una celebración más de la independencia patria, ¿pero qué piensan los salvadoreños del verdadero significado de su nacionalidad? Un recién graduado universitario, Henry Serrano, opina que el salvadoreño es trabajador por definición: “Desde las  4 de la madrugada podemos ver en las calles a las personas colocando sus negocios, viajando hacia sus trabajos para salir adelante, un detalle que no ocurre a tan tempranas horas del día en otros países”, afirma.

José González,  otro compatriota que compartió su definición, dice que se suma otra característica que ha notado luego de tragedias ocurridas en El Salvador, como los distintos terremotos o inundaciones en diversos puntos del territorio nacional. “En momentos de tragedia se puede ver cómo los salvadoreños corremos para darnos la mano, ayudamos y somos solidarios con el que lo necesita. Pero también en cosas pequeñas como cuando a uno se le queda el carro por algún motivo, siempre aparece alguien que quiere ayudar”, opina. 

Por su parte, un extranjero habla de ser salvadoreño por la belleza del país. Como un pequeño paraíso natural y lleno de oportunidades, según el español Luis Mendoza:  “Me encantan sus playas y montañas. Todo está muy cerca, y además veo muchas cosas que pueden hacerse a nivel de negocios que aún no han sido explotadas”.

 Ante los problemas, también hay frases de optimismo: "En cuanto a geografía, El Salvador es un país pequeño, y estos linderos a veces ofuscan la mente de algunos, pero  hay otros que mantenemos la esperanza de poder mejorar cada día. En este mes se me eriza la piel al hacer la reflexión sobre ello",  explicó Waldo Barahona. 

 

"Me identifico con mi pequeño pulgarcito. La verdad es que cada día Dios y la vida  me inspiran para ser un ciudadano comprometido de mi país. Para ver por los míos, para ver por él", dijo Felipe Sibrián. La confianza es la huella que debemos calcar para plasmar en nuestro entorno, en nosotros mismos y en las generaciones que se avecinan. 

En Banco Agrícola creemos en ello porque reconocemos el valor de ser salvadoreños. Confiamos en la familia, en el hermano, en el compañero, en la honestidad y en el respeto; por eso, te invitamos a recordar a nuestros próceres, que a partir de la confianza lograron luchar hasta el final por nuestra independencia. Amar, creer y confiar en el pueblo cuscatleco es lo que hacemos. 
 

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