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Elías Antonio Saca“Cometí errores (...) yo sí conozco las entrañas del monstruo”

Para el expresidente Antonio Saca, su expulsión de ARENA fue porque se opuso a nuevas privatizaciones y por sus programas sociales. Eso sí, reconoce que cometió errores y promete poner “mayor atención”.
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El movimiento UNIDAD, dice Antonio Saca, no es un partido político, sino “un cauce”, una fórmula para que la sociedad civil y los partidos políticos busquen una forma distinta a ARENA y al FMLN para llegar al poder. En el planteamiento de sus propuestas, Saca critica fuertemente a su antiguo partido y dice que fue expulsado por oponerse a vender bancos estatales e hidroeléctricas.

También lamenta que el actual gobierno no haya concesionado el puerto de La Unión y exige más transparencia en la negociación de la tregua de las pandillas.

Usted dice que no subirá impuestos. Si no hay más impuestos, la única forma de aumentar los ingresos es con mejor recaudación. ¿Cómo hacer esto fomentando exenciones, aumentando gasto en los bancos estatales y la inversión en salud, educación y cobertura social?

Esos no son gastos. En primer lugar, la preocupación principal del próximo gobierno es el crecimiento económico. Gastar menos como Gobierno y hacer crecer la economía. Yo ya lo hice. Con la reforma fiscal de 2005, que no aumentamos IVA ni Renta, aumentamos recaudación en $900 millones anuales. El gobierno actual hizo otra reforma fiscal. El país no debe ser sometido al estrés de más impuestos. Ni el país ni la gente se lo merecen. Lo principal es revisar el gasto público, revisar dónde recortar en los gastos innecesarios y, con el crecimiento económico, se pueden hacer las cosas responsablemente.

¿Qué va a recortar, cuál es el gasto innecesario?

Hay que hacer un estudio completo.

¿Y de entrada, qué hay que hacer?

El Estado no puede estar contratando más personal, salvo en áreas críticas, como los médicos o enfermeras. Para aumentar el gasto social responsablemente, hay que evitar las contrataciones irresponsables. Y eso es un mea culpa de todos aquellos que hemos tenido responsabilidades.

¿Por qué debe salir en su primera aparición pública prometiendo que no hará privatizaciones? ¿Hay presiones?

Siempre hay mentes calenturientas en este país que quieren volver a los procesos en los que se termina privatizando cosas importantes. El Gobierno no debe meterse en lo que le corresponde a los privados, sin renunciar a su obligación de controlar a través de leyes los abusos del mercado. Me refiero a que todavía existen planes guardados de algunas personas de privatizar la salud, incluso de concesionar las presas y otras empresas del Estado, que es lo único que reporta ingresos. Estoy consciente de que el puerto de Acajutla, hotel de montaña y otras actividades que deben concesionarse. No hay que despreciar los asocios público-privados, porque son una buena oportunidad. Para que la economía crezca, deben generarse una serie de leyes que deben aprobarse, como la ley de asocios público-privados. Debemos buscar cualquier mecanismo de generar empleo a través de empresas, incluso con los asocios.

Al final de su gobierno dijo que recibía grandes presiones de grupos económicos poderosos y que sus problemas en ARENA surgieron por no haber cedido a eso, por apegarse a lo que llamaba “derecha social”. ¿Se mantienen esos adversarios?

No sé. Lo que puedo asegurar es que lanzar Red Solidaria y FOSALUD y oponerme a privatizar bancos del Estado y las presas me costó que me echaran de ARENA. Tuve claro que la derecha de este país o se transformaba o se quedaba atrás. Hicimos una transformación, jalando hacia el centro a ARENA, al centro derecha, y demostrando que creíamos en la libertad, en Dios y el libre mercado, pero también en la solidaridad.

Usted habla de la importancia de la educación, para formar técnicos y profesionales. ¿Qué piensa de que los MEGATEC están inoperantes?

Debemos retomar el Plan 2021, ahí están los MEGATEC. En combinación con iglesias e instituciones especializadas en educación técnica podemos lograr sacarlos adelante. Los MEGATEC, para el nuevo momento, son fundamentales, como el inglés y la computación.

Cuando habla de aumentar el presupuesto de la Universidad de El Salvador, ¿con qué fin? ¿Va a ir solo o acompañado de una reforma?

Hay que platicar con las autoridades de la universidad nacional. Soy respetuoso de la autonomía universitaria. Apostarle a la universidad nacional no es un gasto, es apostarle a jóvenes que no tienen acceso para las universidades privadas.

Durante su gobierno impulsó el programa Súper Mano Dura contra los pandilleros; pero en su discurso de lanzamiento habló de que la reducción de homicidios por la tregua perdure, pero que haya transparencia.

Durante mi gobierno sacamos de circulación a 5,000 pandilleros peligrosos. Hoy que hablamos de la tregua se ha demostrado dos cosas: el 80% de los homicidios los cometen los pandilleros. Y yo hablaba de este tema antes y decían: “Saca le echa la culpa a las pandillas”. Segundo, la tregua es importante por la reducción de asesinatos, eso hay que aplaudirlo. Pero me preocupa cuáles son las condiciones que hay detrás de la negociación, qué se está negociando. Propongo, más que la tregua, observar si hay buena voluntad de los pandilleros para mantenerse en esa tregua y que bajen los homicidios, pero también deben las extorsiones, robos y violaciones. Además, transparentar esto. No hablo de que apoyo o no. Lo que estoy diciendo es que transparentemos, que veamos si es perdurable, si podemos sostenerlo.

¿Debe involucrarse el Gobierno?

Si queremos que el proceso sea perdurable, si es real la voluntad de los pandilleros de reducir asesinatos, la única forma de hacerlo perdurable es transparentarlo. Decir: “Estos son los acuerdos, esto está pasando”. El Gobierno tiene que decir qué hace. Los mediadores, que merecen todo mi respeto, especialmente monseñor Fabio Colindres, y el general Munguía Payés, que lo he visto muy preocupado. Lo que hay que descubrir son los claroscuros de la tregua.

¿Hay que transparentar la tregua, cuando usted, en su gobierno, impulsó el programa Mano Dura contra los delincuentes?

El Gobierno tiene que aplicar la ley. Si hay personas que no quieren someterse, que siguen desde las cárceles las extorsiones, que dirigen asesinatos, hay que aplicarles todo el peso de la ley. Eso es obligación del Gobierno. En ningún momento el Gobierno debe renunciar a su obligación de brindar seguridad a todos y cada uno de los salvadoreños.

¿Debe regresar el Ejército a los cuarteles?

El presidente de la República tiene la facultad constitucional de utilizar a las Fuerzas Armadas para las tareas más importantes que le demande la patria. Si la patria demanda que hay que reforzar a la Policía Nacional Civil, entonces, hay que hacerlo. El Ejército ha mostrado siempre un profesionalismo enorme que yo admiro mucho.

¿Deben seguir los militares en la calle, entonces?

Hay una gran cantidad de miembros de las Fuerzas Armadas en los Grupos de Tarea Conjunta que trabajan y apoyan a la PNC, porque el número de policías no es suficiente. Si tenemos a la Fuerza Armada apoyando en tareas de seguridad pública a la Policía, creo que es correcto. Es una facultad del presidente.

¿Cómo manejar una intermediación con las pandillas cuando Estados Unidos ha designado a una de ellas como un grupo criminal transnacional?

Muy delicado. Por esa razón es que hay que descubrir qué hay detrás de todo esto. Hay que saber qué hay en estos claroscuros. Por eso, el Gobierno debe ser absolutamente claro en esta materia. Los que aspiramos a manejar el país, debemos tener absoluta claridad de qué es lo que está pasando.

¿No ha habido claridad, entonces?

Por lo menos, no la total y absoluta transparencia de qué está pasando. Yo veo al ministro Munguía Payés y al director de la Policía dedicados a bajar los homicidios, pero debemos saber qué hay detrás de esa negociación de pandillas. Parece ser que al haber negociaciones a espaldas de la población o hacer negociaciones que caminen en un hilito muy delgado de la legalidad, me parece muy peligroso para la institucionalidad del país.

Usted decía que El Salvador no se puede dar el lujo de que el presidente llegue a aprender, que usted ya sabe cómo es. Eso, sin embargo, puede ser un lastre. De hecho, usted reconoció que ha cometido errores.

Como humanos, todos cometemos errores. Pero el error más grande es permanecer en el error. Uno tiene que cambiar, ver las cosas diferentes, tiene que darse cuenta de qué no haría. Por ejemplo, yo corregiría mucho el ponerle atención al tema de obras públicas que se detuvieron por leguleyadas, porque algunas empresas querían cobrar más dinero y esas obras se dejaron de hacer. Le pondría atención al tema de la concesión del puerto de La Unión. Le pondría más atención a mejorar la seguridad pública, haciendo combinación de prevención y aplicación de leyes. Es evidente que soy humano, que cometí errores, pero, a la vez, aprendes y adquieres experiencia como nadie. Yo sí conozco las entrañas del monstruo. Manejar un monstruo como el Ejecutivo necesita de alguien con experiencia, que llegue a invertir, a trabajar y dirigir desde el primer día.

¿Quién, de su antiguo gabinete, quisiera que esté con usted, pero que sigue en ARENA?

No puedo hablar de nombres. Un futuro gobierno tendrá caras nuevas. Habrá algún exfuncionario que haya tenido una posición revelante que aparezca con un puesto en el Gobierno. Pero la clave del próximo gobierno de UNIDAD es que tenga caras nuevas, una combinación de gente con experiencia, gente joven y gente de la sociedad civil que se sienta representada, que pueda llegar al poder y realizar las ideas que siempre han tenido. Veo un gabinete remozado.

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