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Empleados de hospitales públicos transmitían órdenes entre pandilleros

Una red de corrupción en el sistema de salud de El Salvador permitía a las pandillas transmitir información desde las cárceles, según autoridades. Reos aprovechaban consultas médicas para ordenar delitos desde la prisión.

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Telefonías.  El Gobierno asegura que realizará monitoreos continuos para comprobar que no haya señal telefónica en las cárceles. Empresas cortaron servicios de telefonía en cercanías de prisiones desde el lunes.

Telefonías. El Gobierno asegura que realizará monitoreos continuos para comprobar que no haya señal telefónica en las cárceles. Empresas cortaron servicios de telefonía en cercanías de prisiones desde el lunes.

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Los pandilleros recluidos en centros penales aprovechaban las salidas a consultas médicas para transmitir órdenes de cometer delitos a los delincuentes en el exterior. Lo hacían con el apoyo de una red de corrupción compuesta por empleados de hospitales públicos, según reveló ayer el viceministro de Justicia y Seguridad, Osiris Luna Meza.

Luna Meza, quien también está al frente de la Dirección General de Centros Penales (DGCP) ad honorem, explicó que descubrieron esa cadena de comunicación por medio de "informes de inteligencia" en los que los mismos reos aceptaron que cuentan con la colaboración de los trabajadores de salud.

"Debo hacer una denuncia: tenemos reportes de inteligencia en los cuales (los pandilleros), cuando salen a pasar consulta a un hospital, ocupan una red de corrupción. Prácticamente ellos mismos manifiestan que tienen compradas ciertas personas en algunos hospitales, ahí sacan la información", dijo Luna Meza ayer durante su participación en una entrevista televisiva.

El funcionario mencionó que en su gestión ha previsto erradicar esa práctica que permite a los privados de libertad salir de las prisiones cuando tienen problemas de salud. Agregó que entre las soluciones está que la DGCP establezca convenios con el Ministerio de Salud para atender en el interior de las cárceles los padecimientos de los reos.

"Queremos hacer los diferentes convenios, y la transversabilidad (sic) que nos ha mencionado el presidente de la república es que apoyemos. Le vamos a pedir al Ministerio de Salud y vamos a empezar algunas pláticas para que sean atendidos todos los problemas médicos que existan. Siempre hay que garantizar el tema de derechos humanos, el derecho a la salud que tienen los privados de libertad", dijo.

La Ley Penitenciaria en su artículo 69 obliga al Gobierno a que todos los centros penales cuenten con una clínica. El jefe penitenciario dijo que pueden ampliar esas clínicas para evitar que continúe el intercambio de información en el exterior.

Otros métodos

Pero los tipos de comunicación de los reos con el exterior no terminan ahí. El director de Centros Penales señaló que algunos pandilleros burlaron los controles impuestos por la anterior administración y fingieron retirarse de las pandillas para ser trasladados desde prisiones de máxima seguridad a cárceles de menor peligrosidad donde podían gozar del servicio de las cabinas telefónicas.

Los centros penales del país cuentan desde 2015 con un sistema similar a una tarjeta de débito para que los familiares de los privados de libertad puedan depositar un máximo de $50 al mes para que realicen llamadas. Las empresas que controlaban ese sistema son una panameña y una colombiana, según informó Rogelio Rivas, ministro de Justicia y Seguridad Pública.

Una de las primeras acciones que el actual gobierno implementó desde la semana pasada, como parte del Plan Control Territorial, fue decretar estado de emergencia en los 28 penales del país. La declaratoria incluyó la cancelación del servicio de telefonía que tenían las cárceles. "No podíamos ni siquiera tener el control del 5 % de las llamadas a escala nacional. Si nosotros no podemos controlar la tecnología, es mejor no tenerla", dijo Luna.

El director penitenciario dijo que otra modalidad para transmitir información entre pandillas es cuando los privados de libertad son trasladados a juzgados para audiencias, porque se encuentran con familiares.

"Hemos detectado a un pandillero de la 18 que iba procesado e iba con 36 ‘wilas’ (escritos de pandillas) en su interior, con órdenes específicas para la pandilla en el exterior", agregó.

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