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En Alcaldía de Santa Tecla Ortiz vendió a su socio terrenos municipales

La municipalidad de Santa Tecla vendió tres inmuebles a Rogelio Antonio Cervantes Aguirre, amigo y socio del actual vicepresidente de la república, mientras todavía se desempeñaba como alcalde.
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La Alcaldía de Santa Tecla, bajo administración del actual vicepresidente de la república, Óscar Ortiz, vendió tres inmuebles de la municipalidad al empresario hotelero Rogelio Antonio Cervantes Aguirre, por un total de $290,000.77, entre 2008 y 2010. En esas fechas Cervantes era socio comercial del alcalde.

Para 2010, año en el que según documentos del Centro Nacional de Registros (CNR) se legalizó la compraventa de los inmuebles entre la comuna tecleña y Cervantes, el empresario hotelero no solo era amigo de Ortiz, sino que era su socio en la Sociedad Desarrollos Montecristo, S. A. de C. V.

El vicepresidente de la república mantuvo su nombre activo en la junta directiva Desarrollos Montecristo, junto al de José Adán Salazar Umaña, alias “Chepe Diablo”, el empresario metapaneco procesado por lavado de dinero. El 5 de abril de 2016, Ortiz brindó una entrevista a este periódico en la que manifestó que tenía “12 años de no ver a Adán”, y en la cual aseguró que su relación con él fue poca y que lo conoció a través de Rogelio Antonio Cervantes, a quien ha reconocido en algunas entrevistas como su amigo.

El más grande de los terrenos vendidos a Cervantes fue propiedad de la municipalidad tecleña casi durante 100 años. Se trata de un terreno de 3.025 metros cuadrados ubicado en la carretera hacia el puerto de La Libertad, según los datos del Registro de Raíz e Hipotecas del CNR. Esa propiedad, según datos consignados en resoluciones municipales, era conocida como el Rastro Municipal.

Dentro de un acta del concejo municipal de Santa Tecla del 6 de diciembre de 2010 se describe que la resolución de vender el terreno se tomó a partir de que estaba en desuso, que no formaba parte de ningún proyecto a futuro, pero sobre todo por “compromisos de pago urgentes” de la comuna y que la “proyección de ingresos económicos” se vio afectada por la “crisis y la coyuntura de incertidumbre de seguridad de inversión que atraviesa nuestra sociedad”.

El precio de venta para Cervantes, el 7 de diciembre de 2010, fue de $200,001.22. Casi el mismo monto por el que la municipalidad hipotecó la propiedad en diciembre de 2003: por $200,000.

Dicha hipoteca procedió de distintas entidades, ese mismo año y en iguales fechas, y por porcentajes variables de la propiedad: de la Caja de Crédito de Soyapango, S. C. de R. L.; Primer Banco de los Trabajadores, S. C. de R. L.; Caja de Crédito Rural de Zacatecoluca, S. C. de R. L.; Caja de Crédito Rural de San Martín, S. C. de R. L.; Caja de Crédito Rural de San Vicente, S. C. de R. L., entre otras.

El 7 de diciembre de 2010 la propiedad fue adquirida por la empresa Servicios Americanos, S. A. de C. V., a través de Cervantes, quien era su representante legal. Tres años después, Cervantes se compró a sí mismo la propiedad por el mismo valor: $200,001.22.

El antiguo rastro municipal pasó de ser de la empresa Servicios Americanos, S. A. de C. V. a propiedad de Cervantes. El mecanismo es similar al que usaron en las compraventas que sucedieron ese mismo año, pero en Tecoluca, San Vicente, con Desarrollos Montecristo, S. A. de C. V. en cuya junta directiva para 2010 aún estaban activos Ortiz, en ese momento alcalde de Santa Tecla, quien fungía en esa empresa como secretario, el representante legal era Cervantes y el vicepresidente era “Chepe Diablo”.

Ortiz ha intentado desligarse de la sociedad, ahora investigada por lavado de dinero en el marco del proceso contra Salazar, y ha repetido que en realidad “nunca operó”. El funcionario, sin embargo, ha obviado referirse a la compraventa de un terreno en Tecoluca (San Vicente), en la misma zona donde había adquirido otros. Desde su fundación y hasta 2010, la junta directiva de Desarrollos Montecristo no se había renovado. Ortiz, en su calidad de secretario, certificó que Cervantes fungía como representante legal de esa empresa. De esa manera, Montecristo podía venderle una propiedad a Ortiz, cuando todavía aparecía como secretario.

Los otros inmuebles

En temas de compraventas, sin embargo, son las otras propiedades que Cervantes compró a la Alcaldía de Santa Tecla las que más llaman la atención. Se trata de un inmueble que se partió en dos y que procedía de la donación que la empresa constructora Escobar Moisa Ingenieros, S. A. de C. V. hizo a la municipalidad, ubicado al final de la calle El Carmen y la 17.ª avenida norte. La extensión de la propiedad, originalmente, era de 819.84 metros cuadrados, según documentación en el CNR.

Posteriormente se desmembró en uno de 523.48 metros cuadrados y otro de 296.36 metros cuadrados. Según los registros del CNR, la empresa Escobar Moisa Ingenieros, S. A. de C. V. donó el 6 de abril de 2010 el terreno a la Alcaldía de Santa Tecla. Sin embargo, según el mismo CNR, la municipalidad vendió el mismo terreno a Cervantes y a su hijo (a razón de 50 % cada uno) el 5 de diciembre de 2008. O dicho en otras palabras: según los registros, la Alcaldía de Santa Tecla vendió a Cervantes y su hijo un terreno que ni siquiera había recibido en donación.

Un técnico del Departamento de Raíz e Hipotecas del CNR mostró que el registro de ese inmueble se inscribió tal y como presentaron las escrituras de compraventa y que no se trataba de un error de ingreso en el sistema de la institución. Los documentos de compraventa que mostró son los mismos que pueden ser consultados en sistema público del CNR.

Hay otra inconsistencia: las solvencias tributarias de la Alcaldía de Santa Tecla y de Cervantes, para poder hacer la transacción del inmueble, tienen fecha del 10 de enero de 2012. Mientras que el recibo de pago de registro, cuando la municipalidad tecleña recibió en donación la propiedad, fue firmado por Cervantes, con fecha 28 de abril de 2010.

Dentro de uno de los documentos, Cervantes presentó una aclaración al CNR, pero nada referente a las fechas incoherentes, sino que haciendo notar que no se trataba de un inmueble, sino de dos que habían sido desmembrados de una sola matrícula.

LA PRENSA GRÁFICA solicitó, en reiteradas ocasiones, entrevistas al vicepresidente para hablar exclusivamente de este tema, a través de su unidad de comunicaciones, pero nunca obtuvo una respuesta. También solicitó entrevista con Cervantes en una de sus empresas, sin ser atendidos.

El cuscatleco

Desarrollos Montecristo no es la única sociedad en la que Ortiz tuvo participación. También ha sido accionista de Agroindustrias El Cuscatleco, S. A. de C. V. Una empresa de naturaleza agropecuaria fundada en 2011.

Hasta el año pasado, El Cuscatleco tenía inscritos 10 accionistas en el Registro de Comercio, entre ellos Ortiz; su esposa, Elda de Ortiz; y tres empleados de la Alcaldía de Santa Tecla cuando Ortiz aún era alcalde: Manuel de Jesús Cornejo Zamora y Miguel Ángel Reyes Mejía y José Gerardo Rivera Rodríguez. Este último, representante legal de la empresa, se desempeñó como inspector del Cuerpo de Agentes Municipales Comunitarios (CAMCO). Todos tenían una participación accionaria del 10 % .

La empresa fue acusada de usurpar tierras, caso por el cual la Fiscalía llevó a los tribunales a Rivera Rodríguez el año pasado.
 

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