Lo más visto

Más de El Salvador

El Salvador  / social Abel Reina Quijada Presidente de COAMCUSAM y representante de Mascarello

En el transporte público no se puede premiar el desorden

Abel Reina dice que es el Estado el que debe garantizar el bienestar de la población, que ellos son empresarios de transporte y solo deben garantizar mejor servicio.
Enlace copiado
Abel Reina Quijada Presidente de COAMCUSAM y representante de Mascarello

Abel Reina Quijada Presidente de COAMCUSAM y representante de Mascarello

Enlace copiado

El Presidente de la Cooperativa de Microbuses de San Martín (COAMCUSAM) ve como obligación que los dueños de autobuses se conviertan en empresarios para enfrentar la crisis que vive el transporte público. No repara en decir que no necesitan el subsidio, que hay desorden en el sector, que se debe ordenar absolutamente todo y que les achacan obligaciones que no les corresponden.

 “Nosotros somos empresa privada. El responsable de cubrir las necesidades de la población es el Estado. Toda empresa opera con base en costos, así le suben las tarifas del agua y la luz, y porque el sector transporte está fuera de eso si es una realidad”.

¿Cuál es su visión general del transporte?

Por años, el sistema ha sido criticado por estar sometido a una crisis; a partir de 2015 iniciamos un proceso de modernización de unidades. No ha sido fácil porque encontramos una serie de obstáculos.

¿Qué tipo de obstáculos?

El empresario tenía una barrera de desconfianza. No quería invertir. En este sector el invertir en pocas unidades es una cantidad considerable. Visitamos el banco Hipotecario para articular créditos. Tenía una línea de $26 millones para el sector; negociamos ampliar el monto y mejorar la apertura. Después hablamos con el VMT, pues había otra barrera.

¿Y esa era burocrática?

Sí. Se presentaban los trámites y se tardaban entre cuatro y seis meses, y el empresario tenía que pagar una cuota sin tener la unidad operando. Todo eso era una barrera increíble, tanto que algunos empresarios se negaban a hacer una inversión. Se expuso todo al Viceministerio y comenzaron a realizarse ciertos cambios, no del todo, pero sí poco a poco.

¿Usted cree que el transporte público ha evolucionado lo suficiente?

Si lo evaluamos en número de unidades, son alrededor de 11,500; desde principios de 2015 se han renovado unas 1,000, es algo significativo. La crisis que trae el transporte colectivo ya es de muchos años y no se puede negar el tema de la desorganización. Antes de la guerra algunas cooperativas las operaban los militares, pero se desintegraron y muchas unidades fueron entregadas a los motoristas. A partir de ese momento se desorganiza y se comienza a operar de manera individual. Es a partir del 2000 que se comienzan a formar de nuevo las empresas.

Pero la crisis se mantiene. Para muchos, incluso, el transporte público está colapsado.

Es porque se sigue operando de manera individual; sin embargo, poco a poco se va fortaleciendo el esquema de empresa. El VMT hizo un llamado con la caja única, un nuevo proceso porque muchos no están acostumbrados a trabajar como sociedad.

Algunos transportistas crean la caja única solo como requisito para cobrar el subsidio, pero se opera de manera individual.

En un principio se crearon las cajas únicas solo para cumplir con un compromiso exigido por el Viceministerio, pero ya una gran mayoría lo está haciendo de manera colectiva, no solo por un compromiso; es parte del proceso que avanza. ACOPATT es a la cooperativa que golpeó más fuerte la crisis. Se les planteó la alternativa de modernizarse, del cambio de unidades, y no lo creían ni ellos ni el VMT ni el banco, pero se crearon los parámetros de empresa y se logró.

Es solo una empresa entre cientos de rutas individuales.

Muchos dicen haber creado empresas, pero no operan como tal, y ese es el reto: que los transportistas entiendan que es necesario constituirse en empresa y operar como empresa. Hay resistencia porque de alguna manera existen malas experiencias; cuando se constituyeron no se tuvo la asesoría necesaria y quebraron, pero es necesario retomar el tema, organizarse. Solo así se saldrá adelante.

Si uno mira el transporte encuentra huecos por todos lados. El desorden que provocan los motoristas es uno de ellos.

Se ha iniciado un nuevo proceso con la empresa TS COAMCUSAM para capacitación de conductores. Se eligieron 14 empresas y se tomaron 10 conductores de cada una de ellas, 140, y se creó una alianza estratégica con Puma Energy, banco Hipotecario y Viceministerio de Transporte. Se desarrollan cuatro ejes, que son manejo a la defensiva, seguridad vial, atención al usuario y salud mental, todos desarrollados por profesionales.

¿Y cómo han respondido ellos si se tiene el estereotipo de que los motoristas paran donde quieren, pelean vía con medio mundo, no respetan al pasajero y a muchos incluso se les ha sorprendido con consumo de droga?

Uno de los aspectos del curso es dejar de llamarlos motoristas y decirles conductores. Es una formación de conductores.

¿Y quién financia el proyecto?

Es interinstitucional, cada uno prepara un eje. Puma, por ejemplo, se hace cargo de la parte de manejo a la defensiva; banco Hipotecario, atención al usuario; el VMT, seguridad vial, y TS COAMCUSAM está con el eje de salud mental. De nada sirve que tengamos una unidad nueva si la mentalidad de quienes la conducen es anticuada; la modernización no solo es el cambio de unidades. Si el pasajero compra un servicio, se tiene que exigir un buen trato.

Pero el problema del transporte es más que unidades nuevas y formación de conductores. ¿Qué hace con el caos vial, con la falta de paradas adecuadas, con unidades piratas?

Nosotros estamos dando la muestra como empresarios de que sí podemos hacer cambios, pero esto también obliga a las instituciones involucradas a cambiar. Ordenar el tráfico es responsabilidad del Viceministerio de Transporte a través de la Dirección General de Tránsito. Tienen realmente que resolver el problema de movilidad. Se requiere una solución integral y cada quien debe trabajar en la parte que le ocupa, en los horarios de las rutas, la cantidad de estas, la circulación en horas pico, es todo. Hasta una nueva ley de transporte.

Como empresas, ¿qué más piensan hacer?

Vamos a capacitar a los empresarios, se van a tecnificar las empresas de transporte. Deben tener la capacidad administrativa operativa para mejorar sus actividades empresariales. Será acompañado con el mismo esquema de capacitación de conductores.

¿Y dónde quedan los transportistas que no se quieran convertir en empresa?

No significa que se quedan fuera de este proceso, pero, en la medida que estén organizados, será más fácil apoyarlos; en cualquier parte del mundo tiene más privilegios el que está organizado. No se puede premiar el desorden. No podemos obligarlos porque tienen su derecho como ciudadano de decidir si trabajan a título personal.

El subsidio siempre ha sido punto de discordia. Muchos sectores están en contra de que se les otorgue. ¿Usted cree que se debe mantener?

Como empresarios nunca hemos pedido subsidio. Nunca. Los que dan el subsidio son los políticos.

Porque son votos.

Sí, son votos. El decreto dice una compensación económica a los transportistas para estabilizar las tarifas. Significa que nosotros no somos los que solicitamos eso, es el Gobierno el que ofrece eso a cambio de que no se suban las tarifas. Yo en lo personal estoy de acuerdo en que la compensación se quite. Una empresa trabaja con base en los costos operacionales, porque va a estar secuestrada una tarifa si los costos se elevan; lo más saludable es que se libere después de un estudio técnico. Este es un tema político, técnico, empresarial, pero hay un enfoque que hace ver que somos nosotros los que andamos pidiendo subsidio.

Liberar la tarifa puede traer un costo adicional para la población y hasta generar disgusto.

Pero es que nosotros somos empresa privada. El responsable de cubrir las necesidades de la población es el Estado. Toda empresa opera con base en costos, así le suben las tarifas del agua y la luz, y porque el sector transporte está fuera de eso si es una realidad. La modalidad de buses con aire acondicionado ($0.35) no es un aumento de tarifa, es un servicio diferente, más cómodo y profesional, es una muestra que se puede tener una mejor tarifa y mejorar el servicio.

De 1 a 10, ¿qué nota le daría al transporte?

Yo le daría cinco. Algunos podrán decir que puede ser mucho, pero ya hay una voluntad de transformación a escala nacional. El cambio comienza de manera personal y hay voluntad de los empresarios.

Abel Reina

 Cargo: 
Presidente de empresa COAMCUSAM y miembro de la Mesa Nacional de Transporte
 Trayectoria: 
Es representante de la empresa de buses brasileña Mascarello en el país, presidente de  Importaciones J y A.

Lee también

Comentarios