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"En sentido estricto, esto no es una guerra”

El director asegura que los policías no matan a pandilleros en venganza por los agentes asesinados. Dice que todos los policías son investigados después de un tiroteo.
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"En sentido estricto, esto no es una guerra”

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Howard Cotto, director de la Policía Nacional Civil (PNC), calcula que de continuar la reducción de homicidios de los últimos meses, este año el país cerrará con 1,000 homicidios menos que en 2015. Para él, las acciones de la Policía, en el marco de las medidas extraordinarias, son las que han hecho posible la reducción de asesinatos. Habla, además, acerca del incremento de los intercambios de disparos entre policías y pandilleros, algo que, según él, en parte se debe a la implementación de las medidas extraordinarias. Los 469 tiroteos que han registrado este año están siendo investigados, dice. También asegura que los enfrentamientos no son la estrategia de la Policía para frenar la criminalidad y que en los próximos días presentarán el Manual del Uso de la Fuerza para los agentes.


El lunes usted dijo que en cinco municipios prioritarios hubo cero homicidios en septiembre, pero estadísticas fiscales dicen que sí hubo. ¿Cómo se explica esa contradicción?


No, no, no. Yo me lamenté porque vi unos tuits de algunos medios y creo que no quedó muy claro. Yo con los números no juego y digo cuando vamos bien y pongo la cara cuando vamos mal. Lo que sucedió es que, policialmente hablando, los municipios prioritarios se dividen en 418 sectores y de estos damos prioridad a 81 sectores. Entonces, cuando yo dije cero homicidios en Cojutepeque, Zacatecoluca, Jiquilisco, Delgado y Sonsonate, me refería a que en los sectores prioritarios de esos municipios no hubo homicidios. ¿Cuál es el criterio para priorizar esos sectores? Bueno, porque son los sectores en que más incidencia de ilícitos hay. Que haya cero homicidios en esos sectores durante ese mes es importante.

Hay reducción de homicidios en todo el país, no solo en los municipios prioritarios. ¿Qué es lo especial en los municipios prioritarios si la reducción es en todo el país?


Lo que pasa es que los municipios prioritarios no son 10, sino 50. Estamos procurando implementar las medidas en los 50 y no solo los 10 en los que el plan El Salvador Seguro ya está implementado. Nosotros como Policía nos hemos puesto de meta llegar a los 50 municipios antes de 2017. Los demás municipios que hacen falta para implementar el plan El Salvador Seguro están proyectados para 2017, pero como Policía nos hemos adelantado a las demás instituciones y sectores involucrados en el plan. Lo otro es que creamos las Fuerzas de Intervención y Recuperación Territorial (FIRT) precisamente para dar énfasis a esos municipios. Luego creamos las Fuerzas Especializadas El Salvador (FES), que es una fuerza operativa para llegar a cualquier lugar del país sin respetar municipios, ni sectores, ni nada, con el objetivo de neutralizar a pandilleros armados. Lo hacemos porque es una medida contra el efecto globo, que se aprieta por un lado y explota por otro, para que los esfuerzos sean uniformes en todo el país. Por eso es que la reducción no se limita solo a los sectores priorizados, sino a todo el país. Esto también se debe a que la Policía ha hecho operativos efectivos, nada menos la semana pasada capturamos a más de 600 personas tras una investigación, esto ya es un salto de calidad, no se trata solamente de capturar por capturar, ni como se hizo en otras épocas que solo era represión... ¿Cuándo habíamos tenido un operativo como la semana pasada que detuvimos a 619 por investigación no en flagrancia? ¿Cuándo habíamos tenido eso? Si eso no es un salto de calidad, entonces no sé qué es. En otros momentos históricos se ha tendido a hacer eco de lo que mucha gente opina en la calle.

Como en la Mano Dura...


Sí, como el Mano Dura. Hay gente que en la calle dice que para resolver la delincuencia hay que reprimir y hay gente que en el pasado lo ha visto así y ha trabajado en políticas que han sido así. Pero con medidas de ese tipo se contiene el delito por un tiempo, pero después ya no. Uno puede capturar a cientos de personas, sin una investigación, y a la semana salen del proceso judicial, porque no hay pruebas. Eso hace que el delito no se contenga.

¿Cuál es la diferencia entre la Mano Dura y las acciones que ejecuta la Policía hoy? Analistas dicen que lo que tenemos es similar al manodurismo, pero con otro nombre.


No. Manodurismo era una acción meramente represiva policial, judicial, y además poco visionaria desde el punto de vista policial. No me lo va a decir a mí, si ahí estaba yo. Era prácticamente capturar a cuanto miembro de pandilla se ponía enfrente, meterlo preso y señalar en las estadísticas esto, aunque los pandilleros salieran después. La diferencia ahora es que hay priorización de espacios donde más delitos se cometen, hay esfuerzos de coordinación entre instituciones para prevenir el delito, ahora hay esfuerzos en los centros penales.

En tiempos de Mano Dura se hacía uso de la fuerza, ahora vemos incremento de enfrentamientos. Si no son acciones de represión, ¿a qué se deben los enfrentamientos?


Esa es una diferencia con Mano Dura, que antes no había muchos enfrentamientos ni investigaciones. Yo creo que hay dos factores: en primer lugar la decisión de las pandillas a tomar una modalidad operativa de estar en zonas rurales y armadas. El otro elemento es que nosotros, como parte de las medidas extraordinarias, creamos un mecanismo de trabajo entre el que están las FES y las unidades de inteligencia que van a los lugares donde hay información de pandilleros armados. En algunas ocasiones, no siempre, se dan intercambios de disparos. Algunas veces los delincuentes huyen o dicen que se van a entregar sin oponerse. Quiero dejar claro que los intercambios no son para nada las acciones que la Policía ha tomado para detener a los criminales, nosotros no fundamentamos nuestro éxito en la cantidad de intercambios de disparos. Lo que pasa es que no lo vamos a ocultar. Con esto no se va a solventar el problema delincuencial del país.

Entonces los enfrentamientos son consecuencia de las medidas, pero no represión...


Claro. Es importante destacar que cuando ves intercambios de disparos versus sectores y municipios priorizados, no necesariamente son en los municipios priorizados.

Es decir, ¿no se dan intercambios en los municipios priorizados?


Sí se dan también, pero esto es como los círculos que enseñan en matemáticas, donde hay un punto de coincidencias. Hay partes de los municipios donde no hay intercambios de disparos y hay intercambios de disparos fuera de esos municipios. Esto porque las FIRT fueron creadas para permanecer en los territorios de los municipios prioritarios y las FES para atender en cualquier lugar donde haya información de pandilleros armados.

¿La reforma al Código Procesal Penal en 2013, que da beneficios a los policías que participan en enfrentamientos, incidió en el incremento de intercambios de disparos?


No. Hay que entender que la reforma no establece una negación a la responsabilidad penal por disparar, establece un mecanismo diferente para realizar los procesos de investigación que determinen la responsabilidad. Nada más. El hecho de que una reforma establezca que si se da una situación en que un policía utilice su arma de fuego y que la investigación se desarrolle sin que sea detenido no quiere decir que no haya investigación.

De estos enfrentamientos, que en el año van 469, ¿cuántos están siendo investigados?


Qué bueno que preguntas eso. Ningún caso puede quedar sin investigación. Nosotros desarrollamos una metodología diferente para que se investigue. A la unidad participante la separamos de la investigación y metemos a la Unidad Central, a Laboratorio Central, a la Unidad de Control y en algunos casos a la Unidad de Asuntos Internos para que hagan su informe. La competencia de acelerar un caso más que otro lo da la Fiscalía. Pero ni la Policía ni la Fiscalía tienen la facultad de decidir cuál caso se investiga y cuál no. Mediáticamente un caso tiene más relevancia si la Fiscalía decide girar órdenes administrativas de detención contra los policías que participaron, porque hay indicios de que hicieron uso excesivo de la fuerza, pero no sale en los medios cuando se logra determinar que todo fue bajo los criterios establecidos.

Hay clamor en la calle de que se mate más pandilleros. ¿Cómo manejan ustedes ese discurso incendiario de la gente?


Hay que saber distinguir las cosas. La gente puede opinar muchas cosas. No hay duda de que la gente nos felicita en la calle diciendo que sigamos así matando pandilleros, pero yo creo que la institución como tal tiene claro que eso no es el termómetro del éxito. Si un agente utiliza su arma de fuego, no puede argumentar que a la gente eso le gusta, hay una responsabilidad directa de la actuación del policía.


El vicepresidente ha dicho que hay “una cruzada” contra la delincuencia. Como Policía, ¿le han declarado la guerra a las pandillas y por eso hay enfrentamientos?


No. El término guerra no me gusta, ya la viví una vez y no me gusta. Creo que no hay que casarse con los conceptos, cada quien tiene su propia definición de guerra. En estricto sentido, esto no es guerra. Son grupos criminales que buscan un beneficio económico a partir de cometer ilícitos. No se trata de un conflicto armado. Lo que hay es una acción decidida del Estado para contrarrestar las acciones criminales.

Ustedes matan a un pandillero y ellos matan a un policía. Parece un tira y encoge...


Parece, pero yo creería que no es así. Tampoco quiero decir que las pandillas no se lo plantean así, pero nosotros no lo planteamos así. Qué bueno escuchar esa pregunta porque resulta que hay un concepto equivocado del accionar de la Policía si se piensa que cuando un policía fallece, nosotros vamos a la búsqueda de ellos para matarlos. Eso sería un error y no es esa la ruta correcta.

Usted anunció que los policías serían sometidos a un programa en derechos humanos. ¿Qué ha pasado con ese programa?


Creo que nos ha hecho falta la divulgación. Lo hemos estado haciendo mucho con las FES. Nada menos ayer (el lunes), en una reunión con representantes del PNUD y de la Unión Europea, hablamos un poco sobre eso y la posibilidad de buscar financiamiento de la cooperación internacional para esto. Ya está firmado el Manual del Uso de la Fuerza, ya lo firmé y lo vamos a presentar públicamente.


En esencia, ¿qué contiene ese manual?


Aborda aspectos ya avalados en la institución, los sintetiza en un instrumento pequeño, conciso y sencillo sobre en qué circunstancias un policía debe hacer uso de los niveles de fuerza. Ojo, hablo de los niveles de fuerza y no del uso de las armas de fuego.

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