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Encubiertos ya no están en plan bus

El ministro de Defensa confirmó que el comando antiterrorismo ya tiene “meses” de no cuidar buses y microbuses. Las autoridades dicen que el presupuesto de la PNC no soportó los $15,840 de gasto mensual para la iniciativa.
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Sin incógnitos. El patrullaje de buses y microbuses lo hacen únicamente agentes uniformados. Los militares encubiertos fueron retirados del plan, según el ministro de la Defensa Nacional, David Munguía Payés.

Sin incógnitos. El patrullaje de buses y microbuses lo hacen únicamente agentes uniformados. Los militares encubiertos fueron retirados del plan, según el ministro de la Defensa Nacional, David Munguía Payés.

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E l plan diseñado por las anteriores autoridades de Seguridad Pública para que agentes policiales y militares de unidades élite, vestidos de civil, abordaran buses para evitar atracos, robos y extorsiones no duró ni un año. El ministro de Defensa, David Munguía Payés, confirmó a LA PRENSA GRÁFICA que el comando militar antiterrorismo fue retirado recientemente del cuido de buses.

“Nosotros como militares apoyamos la seguridad en los buses durante mucho tiempo, pero hoy se está haciendo una evaluación. Por el momento no estamos participando directamente, lo está haciendo nada más la Policía. Hace un par de meses que ya no patrullamos de forma encubierta”, dijo Munguía Payés sin especificar la fecha en que el Comando Especial Antiterrorismo (CEAT) fue sacado de las calles.

El Gabinete de Seguridad, encabezado en ese entonces por Munguía Payés cuando era ministro de Seguridad, acordó el 29 de agosto de 2012 que 132 agentes de unidades élite de la Policía Nacional Civil (PNC) y militares antiterroristas patrullaran de civil buses y microbuses del Área Metropolitana de San Salvador.

Además del CEAT, elementos policiales del Grupo de Reacción Policial (GRP), Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPES) y de la Unidad Antipandillas fueron desplegados para que abordaran como pasajeros al menos 50 rutas de transporte.

En total, según como fue diseñado el plan, los 132 agentes encubiertos dispondrían cada uno de $4 diarios para poder cancelar el pasaje en circuitos determinados. El proyecto contemplaba que en un año la Policía debía desembolsar de su presupuesto $190,080 para financiar la nueva estrategia.

Seguridad solo con uniformados

De acuerdo con las autoridades, el alto costo que representaba mantener funcionando el plan fue la razón principal para retirar a los agentes vestidos de civil de los buses. Mauricio Ramírez Landaverde, subdirector general de la PNC, dijo: “Los fondos del plan bus salen de los recursos de la institución, pero es un costo muy elevado”. El jefe policial aseguró que la estrategia de dar seguridad a los buses seguía en marcha, pero reconoció que solo funcionaba con agentes uniformados.

Aparte del costo, otro de los motivos por los que las autoridades decidieron abandonar el plan bus con agentes encubiertos fue el uso excesivo de la fuerza de los miembros de las unidades élite. Eso a pesar de que su entrenamiento especializado en defensa personal fue la justificación que se utilizó para incluirlos en la nueva estrategia. Por ejemplo, sostenían que el comando antiterrorismo tiene capacidad en defensa “cuerpo a cuerpo”.

Según el plan, esa habilidad les posibilitaba poder desarmar a un posible asaltante utilizando únicamente un arma blanca; sin embargo, en diciembre de 2012, fueron detenidos dos miembros del CEAT señalados de haber matado a un hombre que asaltaba en el interior de un bus de la ruta 29-G. Testigos le contaron a la policía que el supuesto asaltante fue bajado de la unidad por los agentes. Le dispararon en la calle cuando intentó atacarlos, según la versión.

La idea de que agentes encubiertos abordaran las unidades de transporte, de acuerdo con las autoridades en ese momento, fue propuesta como parte de un reajuste al plan bus que buscaba combatir los robos a los usuarios y las extorsiones que sufren los transportistas.

Sin embargo, las cifras de la Policía relacionadas con el hurto y robo se mantienen muy similares a las de hace un año, cuando no funcionaba la nueva estrategia. De acuerdo con las estadísticas, entre el 1.º de enero y el 21 de agosto de 2012 hubo 6,494 denuncias de hurtos. En el mismo periodo de 2013, la cifra refleja 5,862. Eso representa un 9.7 % menos. Con relación a los robos en 2012, la PNC recibió 3,370 denuncias, este año van 3,279. La reducción es de 2.7 %. Muchos de esos hurtos y robos son dentro de buses y microbuses.

Los transportistas aseguran que las extorsiones al sector no han disminuido en el último año. Catalino Miranda, presidente de FECOATRAMS, dijo que la incidencia de agentes encubiertos en los buses “ha sido mínima porque las extorsiones persisten”.

Miranda señaló que hay algunas asociaciones de transporte que han decidido invertir en sus propias medidas de seguridad; sin embargo, afirmó: “Es obligación de las autoridades mantener la seguridad ciudadana principalmente en el transporte colectivo porque es el que más mueve a la población salvadoreña”.

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