Entregan osamentas de seis niños masacrados por el ejército en El Mozote

Las víctimas no pudieron ser identificadas porque las osamentas estaban muy deterioradas. Serán sepultadas el próximo sábado.
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Foto de LA PRENSA/Melvin Rivas Entrega.  Abogados recogieron las osamentas en el Instituto de Medicina Legal de San Salvador.

Foto de LA PRENSA/Melvin Rivas Entrega. Abogados recogieron las osamentas en el Instituto de Medicina Legal de San Salvador.

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En diciembre de 1981, un grupo élite de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), conocido como el Batallón Atlacatl, ejecutó a más de 500 niños en varios cantones de Morazán, según el informe de la Comisión de la Verdad. Los restos de seis de ellos volverán al lugar donde fueron exhumados. El juez de Paz de Meanguera entregó ayer a abogados de Tutela Legal María Julia Hernández las osamentas de los seis niños, que volverán a ser sepultados en La Joya, Morazán, sin haber sido identificados.

Las víctimas no pudieron ser identificadas porque, según explicó Tutela Legal, las osamentas estaban deterioradas y no arrojaron información del ADN.

Los abogados de Tutela Legal informaron que estos niños fueron desenterrados en La Joya, Morazán, en 2015, junto a las osamentas de ocho víctimas más; sin embargo, estas últimas todavía están siendo sometidas a análisis por el Instituto de Medicina Legal (IML). “ Indicios hay, porque hay habitantes de ese momento de la masacre que declararon haber enterrado a los niños en ese lugar. Lo que no podemos determinar es el vínculo a través del ADN con la familia”, dijo el abogado Ovidio González, de Tutela Legal.

Los abogados de Tutela Legal afirmaron ayer que en el proceso judicial un militar presentó un oficio que data de la época de la masacre y que contradice la versión oficial sobre la inexistencia de registros documentales de la época. Este caso es uno de los que se reactivaron en el país luego de que la Sala de lo Constitucional derogó la Ley de Amnistía.

Responden en caso jesuitas

Ayer, el abogado Lisandro Quintanilla presentó un escrito de respuesta a la solicitud de la Compañía de Jesús para reabrir el caso del asesinato de los padres jesuitas. El litigante se opuso a la reapertura por varias razones: porque no considera que este haya sido un crimen de lesa humanidad, porque la Asamblea no ha creado una ley transicional y los jesuitas han confirmado no tener pruebas que apunten al actuar del ejército y, a su juicio, con la solicitud buscan presionar a la Asamblea para que emita la ley transicional.


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 personas fueron asesinadas en tres cantones de Morazán en 1981.

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