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“Era tan intenso el canto de la ballena, que lográbamos sentir la vibración” [+Video]

El paso de las ballenas por las aguas de El Salvador y su canto es solo una de las pocas maravillas naturales que el equipo de Cushcatan ha podido documentar en las cinco semanas que llevan grabando las maravillas que ofrece el mar salvadoreño.
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Foto cortesía Cushcatán.

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“Era tan intenso el canto de la ballena, que lográbamos sentir la vibración” [+Video]

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El paso de las ballenas jorobadas a través la costa salvadoreña es uno de los espectáculos más exclusivos de la naturaleza y tiene lugar entre noviembre y marzo de cada año. Pocos logran disfrutar una experiencia como esta, y aún menos han podido escuchar su canto bajo el mar.

Eduardo Lovo y Ronald Blandón, dos apasionados por los audiovisuales y las bellezas naturales, son de estos pocos afortunados y gracias a ellos ya existe la posibilidad de apreciar estos espectáculos que ocurren, aunque a muchos les asombre, en las aguas del Pacífico frente a la playa Los Cóbanos, en el departamento de Sonsonate.

Foto Mónica Campos/LPG.

Lovo y Blandón llevan seis semanas grabando las especies y paisajes marinos de El Salvador. Ellos, junto a otras cuatro personas, conforman el equipo de Cushcatan, un proyecto en el que se planean realizar una serie de cuatro capítulos -a manera de documentales de 30 minutos de duración y con calidad 4K- sobre los mares, volcanes, bosques y ríos del territorio que los vio nacer; al primero de ellos hace más de tres décadas y al otro hace un cuarto de siglo.



Las primeras dos semanas de grabación las dedicaron a esta playa, Los Cóbanos, donde está uno de los arecifes más ricos en biodiversidad de América Latina. Fue ahí donde, tras varios días en la búsqueda del avistamiento de las ballenas, lograron ser partícipes del espectáculo en que estos gigantes jugaron y cantaron en las aguas salvadoreñas.



“Era tan fuerte que lo escuchamos incluso desde la lancha. Cuando escuchamos el canto, decidimos tirarnos al agua para poder grabar el sonido […] Cuando cantaba, en las aletas lográbamos sentir una vibración”, relata Lovo, refiriéndose a las aletas del equipo de buceo. Esta es una de las principales actividades del proceso de producción, para documentar no solo lo visible en la superficie si no también todo lo que vive bajo el agua.



“La experiencia de producir Cushcatan ha sido desde el principio realmente todo un desafío. Ha sido súper bonito poder vivir todo eso. Consideramos que no hay mucha gente que pueda tener este privilegio. A nosotros nos apasiona y tenemos la dicha de hacerlo”, dice Lovo, director de Humans, una productora audiovisual que conforma el principal apoyo para la realización de Cushcatan.

Levantarse a las 5:00 de la mañana todos los días laborales de la semana para tener el equipo de producción listo para cuando aparezcan los primeros rayos de sol y con ellos los amaneceres, pasar el día en lancha, acampar en ella de noche en el mar y grabar el trayecto de las estrellas incluso visto desde una posa o charco son solo algunas de las implicaciones de la rutina diaria del equipo de campo del proyecto. Incluso, como se encuentran alejados de la ciudad, logran ver en la oscuridad de la noche las manchas de la vía láctea, relatan. Sin embargo, aún no han podido registrarla en ningún equipo, pues no cualquiera tiene el alcance de un ojo humano.



Tres personas de los seis que conforman el proyecto se encargan desde San Salvador de la logística para buscar recursos o promocionar Cushcatan en internet. Entre ellos hay un biólogo que ayuda a identificar las especies cuando no son muy conocidas y aporta datos valiosos para alimentar la riqueza del material que se está produciendo.

La semana pasada, Lovo y Blandón se fueron a producir en la Bahía de Jiquilisco. De ahí, planean regresar dos semanas más a Los Cóbanos y a playa Dorada, cerca de la primera. Las últimas semanas de grabación las dedicarán a grabar en La Unión.



A pesar que han sido “semanas bien duras de grabación”, según cuenta Blandón, en cada lugar han encontrado a las personas “idóneas”. “Los mismos lancheros conocen la zona y nos llevan a lugares que vale la pena filmar”, dice.



El gasto de gasolina para transportarse en lancha es uno de sus mayores gastos y, por el momento, Lovo dice que se financian con recursos propios, apoyados por sus familias y amigos. El año pasado hicieron una colecta en el portal de indigogo.com, sin embargo, no tuvo mucho éxito y lo recaudado solamente alcanzó para hacer el Scouting, una "exploración" de los mejores lugares para elegir dónde grabar. Actualmente, reciben donaciones a través de depósitos a una cuenta corriente. (Pinche aquí para más información sobre cómo donar)

“Todavía estamos buscando financiamiento y apoyo de otras instituciones, pero hasta el momento que llevamos cinco semanas de grabación no logramos concretar nada con ninguna institución; sin embargo, esperamos hacerlo en un momento pronto para tener el capital suficiente para el resto de semanas”, explica Lovo.

El documental será lanzado el próximo 8 de junio, Día Internacional de los Océanos.

Foto Mónica Campos/LPG.

“La idea es hacer una primera presentación en un cine o teatro. Posteriormente, nos gustaría hacer una gira en diferentes lugares, como escuelas, para que la gente pueda verlo. Después de eso queremos dejarlo abierto en internet para que todo mundo pueda verlo”, dice Lovo.

Es así como la idea del documental no es “restringirlo” solo para quienes puedan pagar por verlo si no dejarlo disponible en internet “para que toda la gente que pueda tener acceso a una computadora pueda verlo”.

“Cushcatan mar va a ser el que nos va a abrir paso para los siguientes tres documentales que hacen falta; que faltan unos que son más difíciles que este. Por ejemplo, el de bosques. Van a ser días que habrá que pasar dentro por cosas que vale la pena grabar”, dice Blandón, emocionado.

Foto Mónica Campos/LPG.

Todos los que hacen el proyecto lo hacen sin cobrar un sueldo, dijo Lovo. Por ejemplo, Blandón, dice que decidió ser parte de la hazaña por muchas razones. “La principal es que siento que tengo una misión dentro de El salvador y sus recursos naturales. Lamentablemente en el país estamos haciendo mal uso de todos los recursos y no nos estamos dando cuenta”, explica. Espera que al ver lo bueno con lo que se cuenta los salvadoreños tomen conciencia y comiencen a cuidar mejor los ecosistemas para las especies que los habitan.



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  • ronald blandón

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