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Escuadrón de la Fuerza Armada cometió ejecuciones extrajudiciales

Escuchas telefónicas de la FGR a tres militares de alto rango revelan las operaciones de un grupo de exterminio dentro de la Fuerza Armada con conocimiento del Estado Mayor.
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Conversaciones telefónicas de tres militares de alto rango, que fueron intervenidas por la Fiscalía General de la República (FGR) durante seis meses de investigación, revelan la existencia de un escuadrón del área de inteligencia del ejército que se dedicó a la ejecución extrajudicial de pandilleros.

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Fiscales escucharon y grabaron a los coroneles David Iglesias Montalvo, Héctor Solano Cáceres y al teniente Leonel Ascencio Sermeño cuando hablaban entre sí y cuando hablaban con civiles sobre las operaciones ilegales del grupo castrense.

La Fiscalía le pidió al Juzgado Séptimo de Instrucción de San Salvador la autorización para intervenir los teléfonos de los militares el 20 de febrero de 2017 y terminó el 21 de agosto de ese mismo año.

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Lo hizo después de recibir una denuncia anónima sobre ejecuciones extrajudiciales orquestadas desde el interior de la Fuerza Armada, con el conocimiento y aval del Estado Mayor.

El 26 de enero de 2017, una persona que no quiso identificarse le contó a la Fiscalía que “tenía conocimiento de que existían militares del área de inteligencia del ejército que habían formado un grupo de exterminio y trabajo sucio, bajo el mando del Conjunto 2 de la Fuerza Armada, anteriormente dirigido por el coronel Solano Cáceres, quien ordenaba al teniente coronel Ascencio o al teniente coronel Umaña que procedieran a eliminar a pandilleros”.

La fuente también le contó a los fiscales que las órdenes de matar a pandilleros eran ejecutadas directamente por miembros del BIAE (Batallón de Información y Análisis del Ejército) y que “el grupo más fuerte que hacía eso se encontraba detenido y procesado en Ahuachapán por una detención ilegal”.

El informante se refirió así a los ocho militares que fueron capturados el 3 de junio de 2016 tras haber privado de libertad y torturado a dos jóvenes, a quienes acusaban de haber hurtado un arma de fuego de la casa de un coronel de ejército.

Los militares llegaron a una zona de Apaneca para raptar a los jóvenes y los condujeron a un lugar deshabitado donde los torturaron “por órdenes superiores”. El Juzgado de Sentencia de Ahuachapán condenó a los miembros del escuadrón militar en marzo del año pasado a 14 años de prisión por el caso.

La Fiscalía acusa a los coroneles Iglesias Montalvo, Solano Cáceres y al teniente Sermeño de encubrir esas torturas para evitar que los ocho militares fueran a prisión.

Las escuchas telefónicas, solicitadas para aclarar ese caso de encubrimiento, pusieron en evidencia que ese grupo que torturó a los dos jóvenes fue el mismo que se involucró en ejecuciones extrajudiciales con conocimiento del Estado Mayor de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES).

Uno de los acusados de torturar a los jóvenes, de acuerdo con las escuchas telefónicas, le comentó a un familiar de otro de los detenidos que “en peores desvergues había andado y que hicieron mierda a los pandilleros hijos de puta de darles gas de un solo y que hoy habían caído por un sargento”. La persona con la que habla, según la prueba de la Fiscalía, le preguntó “que si funcionaban como grupo de exterminio y respondió este que sí, así estaban ellos”.

Los fiscales, además, grabaron una de las conversaciones del teniente Ascencio en la que reconoce el involucramiento del grupo en “dos casos de ejecuciones”, en referencia a cuatro jóvenes que fueron encontrados muertos en el caserío El Porvenir, de la jurisdicción de San Diego, en La Libertad.

Testigos le contaron a los investigadores que varios soldados se llevaron a Vladimir Urrutia, Alexánder Fuentes, Pablo Santiago y Marlon Ramos cuando se encontraban reunidos luego de un partido de fútbol en la cancha del caserío Las Victorias, del cantón Cangrejera.

El ministro de la Defensa Nacional, David Munguía Payés, aseguró en ese entonces que no habían soldados implicados en el asesinato de esos cuatro jóvenes; sin embargo, dijo que estaban investigando.

Este periódico buscó su posición ayer sobre las investigaciones fiscales que dan cuenta del escuadrón dentro de la FAES que cometió ejecuciones extrajudiciales, pero no fue posible ubicarlo en su celular.

Además, se solicitó una repuesta oficial al equipo de Comunicaciones del Ministerio de la Defensa, que contestó que le darían “trámite a la solicitud”.

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