Escuchas revelan nexo entre redes de narcos: Fiscalía

La jueza decidió ayer enviar a prisión preventiva a la mayoría de acusados de pertenecer a tres estructuras de narcotráfico que introducían cocaína al país desde Colombia para distribuirla en el Área Metropolitana de San Salvador.
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Foto de LA PRENSA/Ángel Gómez Bajo investigación. Acusados de asociarse para traficar con coca seguirán bajo indagación de la Fiscalía en la etapa de instrucción.

Foto de LA PRENSA/Ángel Gómez Bajo investigación. Acusados de asociarse para traficar con coca seguirán bajo indagación de la Fiscalía en la etapa de instrucción.

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La Fiscalía escuchó y grabó un total de 211 conversaciones telefónicas que mantuvieron los miembros de tres supuestas estructuras de narcotraficantes durante seis meses. Esas escuchas, según los fiscales del caso, confirman transacciones de cocaína y actos preparatorios para traficar con la droga.

La titular del Juzgado Especializado de Instrucción B de San Salvador valoró ayer esas conversaciones para decretar la detención provisional contra la mayoría de los 28 imputados de asociarse para traficar droga. La Fiscalía General de la República (FGR) cuenta con más plazo para conseguir pruebas.

“Este es un caso que en su mayoría tiene soporte en las escuchas telefónicas. En ellas se confirman transacciones de droga y dinero, son conversaciones donde se establecen negociaciones de cocaína”. 
Fiscal, caso contra estructuras de narcotráfico

La acusación consigna que las escuchas telefónicas iniciaron el 17 de mayo de 2017 con la intervención de los celulares de dos de los sospechosos de asociarse para traficar con cocaína: Juan Francisco Jovel y Roberto Carlos Portillo Maltez, alias “Pelón”.

Las autoridades aseguran que el caso inició el 5 de enero de 2016 con indagaciones previas sobre las operaciones de Portillo Maltez. Ese día, la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) fue alertada de que “el Pelón” tenía una red de distribución de cocaína que operaba en dos sedes: una en la colonia Buenos Aires, de San Salvador; y la otra, en el mercado San Miguelito.

Uno de los fiscales encargados del caso contó ayer durante la audiencia de imposición de medidas que después de seguir las actividades del “Pelón”, solicitaron a un juez la intervención de los teléfonos porque sospechaban que mantenía comunicación con miembros de otras supuestas estructuras de narcotraficantes.

“Esas escuchas revelaron los nexos con más personas que pactaban entregas ellas para entregas de muestras y kilos de cocaína”, dijo una fiscal ante la jueza instructora del caso.

La DAN dijo el fin de semana pasado, cuando ocurrió la captura de los sospechosos, que en los dos años que duró la investigación lograron incautar un total de 4 kilos de cocaína y 4 de marihuana.

La Fiscalía dio más detalles ayer sobre los decomisos realizados a través de la información que captaron en las escuchas. La fiscal dijo que en una ocasión decomisaron $55,729 que Portillo Maltez envió con un emisario a Sonsonate como pago de una transacción de cocaína. También dijo que en total fueron $69,866 lo incautado y 16 kilos de cocaína decomisada.

Además de las operaciones lideradas por “el Pelón”, la Fiscalía dijo ayer que con la intervención telefónica pudo establecer que esa estructura se comunicaba con Luis Alejandro Cruz Lorenzana, alias “Rafa”, a quien también acusa de estar al frente de otra célula dedicada al narcotráfico compuesta por varios colaboradores.

Los investigadores reportaron que en una de las viviendas de “Rafa” encontraron un salón con varios altares dedicados a la santería con imágenes de la santa muerte. Un comportamiento mostrado por narcotraficantes colombianos y mexicanos.

Uno de los nexos con los que trabaja “Rafa”, según la acusación de la Fiscalía, eran Bernardo Adalid Magaña, exdirigente del equipo de fútbol Once Municipal; y Jorge David Ávalos, excandidato a alcalde de Jicalapa, en el departamento de La Libertad.

La FGR dijo que ha certificado que Adalid Magaña estuvo detrás de un cargamento de droga de 6 kilos de cocaína que incautó la DAN en noviembre de 2017.

Además, la acusación fiscal también establece relación con una tercera estructura liderada por Asmel Arturo Bercián y José Adán Silva Bercián, papá y hermano de Moris Alexánder Bercián Machón, alias “el Barney”, respectivamente, un cabecilla de la MS-13 que huye de la justicia.

Los Bercián, según los registros judiciales, tienen antecedentes por traficar con cocaína.

Las autoridades aseguran que las tres células introducían cocaína al país de forma separada, pero con conexión entre sí, desde Colombia con alianzas en Centroamérica y México. La Fiscalía dijo que Los Bercián han viajado en repetidas ocasiones a Colombia, con escala en Honduras y Costa Rica, para negociar la compra de cocaína.

La FGR acusa a los 28 imputados presentes en la sala de audiencias y otros siete que guardan prisión por los decomisos de droga, principalmente por los delitos de tráfico ilícito y actos preparatorios, conspiración y asociaciones delictivas.

Además, las autoridades capturaron a cuatro agentes policiales, entre ellos el inspector jefe Jesús Antonio Maradiaga, acusados de recibir sobornos de los supuestos narcos a cambio de información de operativos y consultas a bases de datos.

Cuentan droga incautada
Policías y fiscales tienen estimado verificar hoy los paquetes sospechosos de contener droga, que fueron decomisados el miércoles pasado a unas 200 millas náuticas de Acajutla (Sonsonate) por la Fuerza Naval Salvadoreña.

211
 conversaciones telefónicas entre miembros de tres supuestas estructuras de narcotráfico grabó la Fiscalía para probar el delito de tráfico ilegal de cocaína.

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