Lo más visto

“Están condenando que, por decreto, la producción se venga abajo”

Enlace copiado
“Están condenando que, por decreto, la producción se venga abajo”

“Están condenando que, por decreto, la producción se venga abajo”

Enlace copiado
El sector agrícola del país en conjunto con la agroindustria tiene una participación promedio del 21% dentro del Producto Interno Bruto (PIB), y desde la perspectiva gubernamental la apuesta más importante para el desarrollo de este rubro ha ocurrido en esta administración.

En diversas oportunidades, el presidente de la República, Mauricio Funes, ha destacado el impacto de los programas dirigidos a potenciar la producción familiar, como es el caso de los paquetes agrícolas.

Ricardo Esmahan, quien se desempeñó como presidente de la Cámara Agropecuaria y Agroindustrial (CAMAGRO) y ahora es dirigente del partido de oposición ARENA, negó que la agricultura en general haya mostrado durante este período mejoras sustanciales.

Durante su participación en la Entrevista en Línea de LA PRENSA GRÁFICA, Esmahan mostró algunas estadísticas oficiales que respaldarían su afirmación de una “caída estrepitosa” en algunos rubros específicos de la producción agrícola en El Salvador.

Ejemplificó el caso de la producción de maíz blanco que ha venido en declive desde 2009. En ese año, afirmó, el país registró una producción anual de 19.5 millones de quintales, pero en la cosecha 2011 cayó a 16 millones y con probabilidades de que esa tendencia se mantenga.

El exdirigente agropecuario admitió que la disminución de la cosecha de este y otros granos ha estado marcada por problemas climáticos ocurridos en los últimos inviernos, pero indicó que no existe correlación entre las pérdidas reportadas y la caída de la producción.

Precisó entonces que esa reducción está determinada por la falta de acciones o políticas claras de beneficio a la agricultura. Siguiendo el ejemplo del maíz, lamentó que la importación haya aumentado considerablemente.

Esmahan sostuvo que la importación de ese grano de primera necesidad en la canasta básica alimenticia de la población ha pasado de 2 millones de quintales a 3.5 millones en 2011 y con el agravante que se eliminó una disposición que prohibía que se vendiera en plaza para proteger de alguna manera el precio y al productor local.

“Se permitió que esa importación llegara a la venta en plaza y eso ha venido a deprimir el precio”, reiteró Esmahan para advertir que por esa razón el precio por quintal ha bajado a $10 u $11, a pesar que debería estimarse por arriba de los $14 para que el productor logre rescatar la inversión y generar ganancia.

El otro caso tendría que ver con los paquetes agrícolas, en los cuales –explicó el expresidente de CAMAGRO– se ha prohibido la inclusión de la semilla híbrida importada y solo se ha permitido la semilla criolla, cuyo rendimiento es muy inferior. “Con semilla criolla, en una manzana, se puede tener una producción de 18 a 20 quintales de maíz, pero con una semilla de nueva generación en ese mismo espacio se puede tener entre 80 y 90 quintales y están condenando por decreto que la producción se venga abajo”, sostuvo el dirigente.

Alba Alimentos

En el caso de la incidencia del programa Alba Alimentos en la producción del agro, Esmahan no otorga un solo espacio de beneficio al cuestionar el efecto que ello genera y solo destaca el impacto estrictamente político frente a la elección presidencial del próximo año.

El dirigente del partido ARENA calificó el programa de Alba Alimentos como otro “caballo de Troya” que ha entrado al mercado como lo hizo Alba Petróleos ofreciendo “precios justos”.

“Cuando ingresó Alba Petróleos, el precio del combustible lo daban 35 o 45 centavos menos por galón y vaya ahora a cualquier estación ALBA y compare precios; son exactamente los mismos”, indicó Esmahan, tras considerar que se trata de “una maniobra política premeditada para engañar a la población y comprar su voluntad”.

Tags:

  • agricultura en general
  • maiz blanco
  • perdidas reportadas

Lee también

Comentarios