Expertos dudan sobre razones del apoyo de Estados Unidos en seguridad

Tres especialistas ven con recelo que Estados Unidos apoye la línea represiva del gobierno salvadoreño en materia de seguridad pública. También consideran que la pasividad de El Salvador en temas como deportación y migración se han traducido en respaldo político.

Enlace copiado
Plan Control Territorial está calificado como “información reservada”, y no se pueden medir sus resultados, según especialistas.

Plan Control Territorial está calificado como “información reservada”, y no se pueden medir sus resultados, según especialistas.

Enlace copiado

Un especialista regional y dos especialistas nacionales en materia de seguridad pública consideran que la política estadounidense de apoyar la línea represiva del Plan Control Territorial responde a la facilidad que ha mostrado el gobierno salvadoreño a su par norteamericano en temas como migración y deportaciones. 

El 21 de octubre, Craig Faller, Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, visitó el país y el Ejecutivo salvadoreño, destacó el apoyo del funcionario en un comunicado publicado por las redes sociales gubernamentales. “Faller está de visita en El Salvador para reafirmar la solidez de las relaciones de ambos países y reconocer los importantes logros del Plan Control Territorial”, decía el escrito.

Tiziano Breda, analista para Centroamérica del International Crisis Group (ICG), siguió de cerca las visitas de Faller a Centroamérica y asegura que la visita del funcionario  fue de rutina y que no se refirió al plan de seguridad salvadoreño de forma específica, pero que a nivel local se le ha intentado sacar ese provecho.

Colaboración. El embajador Ronald Johson ha mostrado su apoyo durante la ejecución del plan de seguridad pública y durante la emergencia por covid-19.

“Faller no se refirió explicitamente al Plan Control Territorial, esa es una lectura del gobierno salvadoreño que responde más al hecho de promover lo que se está haciendo a nivel nacional”, expuso. 

El analista considera que Estados Unidos ve a los gobiernos del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) como socios confiables en la medida que arrojen resultados y en el caso salvadoreño, específicamente, esos “buenos números” se deben a recientes incautaciones de droga, algo que no está ligado precisamente el Plan Control Territorial.
“El Plan Control Territorial no hace una diferenciación clara entre la lucha contra el crimen organizado  y la lucha contra pandillas, ni con el narcotráfico. Por lo visto está enfocado más en la delincuencia de las pandillas, pero el componente del narcotráfico no está”, expresó.

El experto cree que la visita de Faller sí podría ser considerada, en menor medida, como un apoyo a la política represiva que El Salvador realiza en estos momentos en materia de seguridad pública. De hecho, Breda dijo que ya antes le había sorprendido el beneplácito que el embajador de los Estados Unidos de El Salvador, Ronald Johson, dio a una supuesta nueva tregua del gobierno de Nayib Bukele con las pandillas.

“Lo que más me sorprendió fue que el embajador dijera que era secundario decir que la reducción de homicidios se pueda deber a una tregua y que lo principal era enfocarse en los resultados. Esta es una visión histórica de Estados Unidos, no solo de la administración de Trump. Está más enfocado en la represión y persecución del delito, no en temas de prevención y rehabilitación”, agregó.

A nivel local

Verónica Reyna, experta en derechos humanos del Servicio Social Pasionista (SSP), y Jeannette Aguilar, investigadora independiente en temas de seguridad pública, creen que El Salvador tiene el apoyo del gobierno de Donald Trump no tanto por la reducción de homicidios, sino por el silencio en el tema de las deportaciones y el apoyo en las políticas de migración. 

“A nosotros nos preocupa porque parece una alianza política que puede estar fundamentada más en otro tipo de acuerdos y no necesariamente en evidencia objetiva sobre los resultados del Plan Control Territorial. Tampoco es un secreto reconocer que Estados Unidos presiona a El Salvador en ciertos temas y logra respaldo en otros temas con el fin de lograr objetivos a largo plazo”, opina Reyna.

La representante del SSP cree que el gobierno salvadoreño ha sido “complaciente” en temas de migración y deportaciones y ha ocupado eso como “moneda de cambio” a nivel político.

Por su parte, Jeannette Aguilar cree que, pese al apoyo del embajador Ronald Johnson y la reciente visita de Craig Faller, El Salvador no cuenta con el apoyo de todo el aparataje político de Estados Unidos. “El gobierno de Trump está dando un respaldo a Bukele, pero no es la posición de todo Estados Unidos. Representantes del Congreso, tanto Demócratas como Republicanos, ya han enviado cartas mostrando su preocupación por la situación que vive el país”, destacó.

Aguilar cree incluso que la visita del jefe del Comando Sur, además de ser de rutina, fue también un forma de presionar al gobierno salvadoreño para que mejore su efectividad en temas de combate al narcotráfico. “Pese a los recientes anuncios de incautación de droga, lo cierto es que El Salvador sigue siendo uno de los 22 países en América por donde más droga pasa y Estados Unidos espera resultados”, concluyó.

Destacado. Tanto el ministro René Merino Monroy como el Ministerio de Defensa, en sus cuentas de Twitter, destacaron la visita del Jefe del Comando Sur, Craig Faller.

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines