Lo más visto

El Salvador  / judicial Lo más leído

FGR: Forense confiesa que fabricó pruebas a favor de Rais

Psicólogo narra que abogados de Enrique Rais le pagaron $1,500 por falsificar peritajes y hacerlo pasar como una víctima que "necesitaba intervención psicológica" en un caso de amenazas. Sin embargo, a Rais le cobraron $5,000 por montar esa prueba falsa.

Enlace copiado
Defensa internacional. El abogado Juan Pablo Morillo, socio penal del bufete Quinn Emanuel, que tiene su sede en Miami, prepara la documentación que presentarán a EUA para justificar ingresos de Enrique Rais y evitar una sanción.

Defensa internacional. El abogado Juan Pablo Morillo, socio penal del bufete Quinn Emanuel, que tiene su sede en Miami, prepara la documentación que presentarán a EUA para justificar ingresos de Enrique Rais y evitar una sanción.

Enlace copiado

El abogado Héctor Francisco Grimaldi Membreño recibió una llamada en los últimos días de septiembre de 2014 de un amigo que trabajaba como psicólogo forense en el Instituto de Medicina Legal. Su amigo le llamó para pedirle prestados $100. Ese mismo día, ambos se reunieron en un restaurante ubicado en el bulevar Los Héroes, de San Salvador, para concretar el préstamo. El abogado aprovechó el encuentro para decirle a su amigo que "estuviera pendiente porque le iba a llegar un oficio de la fiscalía".

El documento era una solicitud de la Fiscalía General de la República (FGR), liderada entonces por Luis Martínez, girada al Instituto de Medicina Legal para realizar un peritaje psicológico sobre una denuncia hecha por Enrique Rais y su sobrino, Hugo Blanco, en contra de Claudia María Herrera Díaz, esposa de Mario Calderón, un exsocio con quien Rais entró en desacuerdos.

Grimaldi Membreño le dijo a su amigo que la evaluación la harían igual que una vez anterior: a domicilio, y que para ello le proveerían el transporte. Sin embargo, en ese encuentro no hablaron del precio específico que costaría fabricar esa prueba falsa.

El 4 de marzo de 2015, el psicólogo le llamó al abogado para confirmarle que ya había recibido el oficio fiscal donde solicitaban los peritajes. Recuerda que Grimaldi Membreño le expresó que "le brindaría transporte para que practicara las pericias el siguiente día por la tarde".

Lo que ocurrió después, la fiscalía lo tiene grabado en escuchas telefónicas. En esas conversaciones consta que quien se encargó de darle la noticia a Rais fue otro de sus abogados: Wilfredo Ernesto Gutiérrez, quien le llamó el 5 de marzo de 2015 para notificarle que a las 2 de la tarde "tenían la diligencia con el que le iba a ver la cabeza (el psicólogo) y que si recordaba que la vez anterior se le dio una dosis". Rais contestó que sí. Luego Gutiérrez le explicó que él estaba tirando la misma dosis y que le habían planteado que si no quería asomarse "hasta lo podían hacer a control remoto". Rais afirmó que no recordaba cuántos miligramos eran. Gutiérrez le dijo que 5, al "igual que la vez pasada". A Rais le pareció "un poco alto"; pero decidió cerrar el trato con un "bueno, démosle pues".

La fiscalía asegura que el acuerdo fue pagar $5,000 por el peritaje de ambos: Rais y Blanco.

Ese psicólogo forense es ahora uno de los principales testigos que la FGR tiene contra la estructura Rais-Martínez, donde figuran abogados, empleados judiciales, jueces y hasta el ex fiscal general. Todos acusados de fabricar pruebas en casos en los que Enrique Rais era parte interesada. Por el caso, solo guarda prisión el ex fiscal general, el resto son prófugos.

El psicólogo aceptó colaborar con la investigación a cambio de beneficios judiciales, por lo que en el proceso judicial le fue puesta la clave Troya, para no revelar su identidad.

Troya le contó a los fiscales que falsificó peritajes en dos de los cuatro casos en que la fiscalía ha dividido la acusación contra la supuesta estructura de corrupción judicial. Uno fue el caso de las supuestas amenazas que sufrió Rais y su sobrino de parte de Herrera Díaz y tres guardaespaldas. El otro es un caso de violencia intrafamiliar contra Emerson Zelaya, expareja de Hilda Guadalupe Trigueros, una de las prófugas vinculadas a la red de compraventa de justicia.

Troya aseguró que el mismo día en que los abogados contactaron a Rais para notificarle del peritaje enviaron un vehículo hasta el portón principal de Medicina Legal donde él estaba listo para irse con ellos a practicar el peritaje. Lo llevaron hasta el condominio Balam Quitzé, de la colonia Escalón, donde lo condujeron hasta la segunda planta a una oficina "pequeña donde había una computadora y un escritorio". Ahí, los abogados Grimaldi y Gutiérrez le mostraron una fotocopia de las actas de las entrevistas que la policía le tomó a Rais y su sobrino sobre las supuestas amenazas de parte de Claudia Herrera y sus guardaespaldas.

Troya recuerda que le externaron que Enrique Rais y su sobrino, Hubo Blanco, no podían llegar ese día a la oficina, por lo que enviarían a traer los test psicológicos que consistían en tres dibujos: una casa, un árbol y una figura humana.

El testigo dice que Gutiérrez le marcó en ese momento a Rais y le explicó cómo tenía que hacer los dibujos, y luego le preguntó a él si no había problema que Rais hubiera borrado unos dibujos.

Troya recuerda haber dicho que incluso era mejor porque "eso significaba ansiedad".

Luego de que llegaron con los dibujos, los abogados le dijeron que le harían unas correcciones para que parecieran más apropiados para el caso. El proceso duró hasta el 9 de marzo de 2015.

Para validar la práctica de los peritajes, Troya afirma que manipuló "la hoja de asignación y seguimiento de control de experticias de coordinadores de la Sección de Psicología Forense, donde hizo constar que Enrique Rais y Hugo Blanco llegaron a Medicina Legal a practicarse el peritaje".

Cuando hubo hecho las correcciones al informe de peritaje falsificado, Troya recuerda que el abogado Grimaldi llegó el mismo 9 de marzo de 2015, por la tarde, al portón de Medicina Legal y le entregó $1,500, precio que habían pactado por la prueba y no los $5,000 que los abogados le hicieron creer a Rais.

El peritaje, según consta en el proceso penal contra Claudia Herrera, hizo ver a Rais y a su sobrino "con grave afectación psicológica", incluso consigna que "uno de ellos requiere tratamiento psicológico"; por lo que reclamaban daños por $1 millón.

Ese fue el único peritaje que el forense confesó haber fabricado para Rais. El 10 de marzo, un día después de recibir el soborno, Grimaldi le llamó para decirle que en minutos le llevarían a Hilda Trigueros, a quien debía crearle otro peritaje falso, por el caso de violencia intrafamiliar.

Troya dice que luego de practicarle el examen determinó que "no reflejaba violencia doméstica, sino que otra patología de índole sexual"; sin embargo, hizo constar lo que le habían solicitado.

LA PRENSA GRÁFICA solicitó a la abogada Aída Girón, defensora de Rais, una posición sobre las confesiones del psicólogo; pero expresó que desconocía esa parte de la acusación.

"Para hablar tendríamos que tener conocimiento de esos anexos y el juez no los ha puesto a disposición de todos los abogados, solo de los que ha separado el proceso", señaló.

Tags:

Lee también

Comentarios