FGR reabre caso de supuesta extracción ilegal de órganos

PDDH denunció el caso en 2009 a la Fiscalía, pero lo archivaron. Luego de que LA PRENSA GRÁFICA consultó cómo iba el proceso, la entidad aseguró que abrirán de nuevo la investigación.
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Hospital Mazzini. De acuerdo con la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos, hay muchas denuncias por lesiones o falta de atención en los diferentes hospitales del país.

Hospital Mazzini. De acuerdo con la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos, hay muchas denuncias por lesiones o falta de atención en los diferentes hospitales del país.

Hospital Mazzini. De acuerdo con la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos, hay muchas denuncias por lesiones o falta de atención en los diferentes hospitales del país.

Hospital Mazzini. De acuerdo con la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos, hay muchas denuncias por lesiones o falta de atención en los diferentes hospitales del país.

FGR reabre caso de supuesta extracción ilegal de órganos

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<p>departamentos</p><p>El 15 de octubre de 2007 Rafael Hernández (nombre cambiado) fue ingresado en el Hospital Nacional Jorge Mazzini de Sonsonate debido a una intoxicación alcohólica. Salió al día siguiente: en un ataúd. Familiares sospechan que le extrajeron los riñones. Por eso, el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (IDHUCA) denunció el caso ante la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) en 2009. Esta a su vez, ante la Fiscalía General de la República (FGR).</p><p> Sin embargo, después de tres años de interpuestas las denuncias en ambas instancias, el caso no ha avanzado. Derechos Humanos asegura que la investigación continúa abierta y la Fiscalía lo archivó. Cuando LA PRENSA GRÁFICA consultó sobre el avance del caso a la Fiscalía, se aseguró que dada la consulta periodística sería reabierto.</p><p>El otro mes se cumplen cinco años de la muerte de Rafael y su familia aún no sabe a ciencia cierta qué pasó con él: realmente murió a causa una intoxicación hepática o de verdad extrajeron sus riñones y le provocaron la muerte.</p><p> Según los testimonios de los familiares, que constan en un expediente de la PDDH, él fue ingresado a las 7 de la mañana de aquel 15 de octubre. Tenía 36 años. Sufría una intoxicación a causa del alcohol.</p><p>Óscar Wilfredo Olivares, encargado de la oficina de la PDDH sonsonateca, señala que cuando Rafael ingresó al centro hospitalario, le realizaron una serie de exámenes médicos. Horas después le notificaron a los familiares que “no se preocuparan porque inicialmente todos los órganos funcionaban bien y que solamente se encontraba intoxicado”.</p><p>Para descartar algún daño neurológico, los doctores que lo atendían dijeron a la familia que le programarían una Tomografía Axial Computarizada (TAC) en el Hospital Rosales. Sin embargo, debido a que no había ambulancias disponibles permanecería ingresado ese día y lo trasladarían a San Salvador la mañana siguiente.</p><p> Algunos testigos, según consta en el expediente, explicaron que el día del ingreso, alrededor de las 4 de la tarde, tomaron a Rafael unas muestras de sangre y, luego, repentinamente mostró fiebres.</p><p>Eso motivó a la madre de Rafael a discutir con una enfermera, ya que consideró que no le estaban dando la atención necesaria a su hijo.</p><p> “La mamá discutió con la enfermera de turno por la falta de atención, por lo que dos doctores la sacaron de la sala”, se consigna en la denuncia.</p><p> Pasadas las 7 de la noche, manifestaron testigos, un grupo de hombres con vestimenta médica ingresó en la sala de Medicina de Hombres. Se dirigieron a la cama de Rafael y colocaron una especie de biombo, lo que obstaculizó la visión de los otros pacientes.</p><p>Casi a las 11 de la noche, lo que parecía un procedimiento de rutina, una toma de exámenes debido a una intoxicación, terminó en muerte.</p><p>Un doctor se acercó a la madre de Rafael y sin detalles ni explicaciones le comunicó: “Su hijo ha muerto debido a un examen”. Sin embargo, testigos aseguraron que ni siquiera lo movieron para trasladarlo de emergencia a la sala de operaciones para tratar de salvarle la vida.</p><p>En la denuncia también está consignado que a diferencia de otros pacientes, en la cama asignada a Rafael no se había instalado un cuadro clínico, donde se registran los diferentes estados médicos que el paciente presenta desde su ingreso.</p><p>La progenitora, después de recibir la noticia, se trasladó hasta la cama donde su yacía muerto. Asegura que lo encontró con el cuerpo lleno de vendas, similar a una “momia”.</p><p>La duda de que algo más había pasado con Rafael incrementó cuando el paciente que se encontraba en la cama contigua sugirió: “Señora, revise a su hijo, me pareció que lo han operado de una costilla”. Posteriormente, insistió y replicó: “Señora, parece que le han sacado algo”.</p><p>Las dudas de los familiares siguieron en aumento. Y es que los doctores les dijeron que si a las 4 de la mañana no habían resuelto el retiro del cadáver del hospital, lo enviarían a una fosa común. Incluso, hasta les dieron el nombre de los servicios funerarios que debían contratar.</p><p>Los médicos, por su parte, hasta afirmaron que ellos se encargarían de proporcionar toda la documentación necesaria para que el retiro del cadáver fuera “menos burocrático”.</p><p> En efecto, el 16 de octubre de 2007 a las 7 de la mañana –un día después– el cadáver fue retirado y trasladado a la funeraria.</p><p>Las dudas sobre la repentina muerte pesaban más sobre la madre de Rafael, lo que la llevó a solicitar, en la funeraria, que hicieran una inspección.</p><p> Fue entonces que uno de los trabajadores del lugar le afirmó que el cuerpo tenía dos cortes sin cerrar y que no tenía riñones, que en vez de estos estaba relleno de algodón.</p><p>Sugirieron al mismo tiempo, que no denunciara ni dijera nada porque era “peligroso” y que en futuras ocasiones era mejor no volver a buscar ayuda asistencial en el Hospital Mazzini.</p><h2>Cero avances</h2><p>La extraña muerte de Rafael se conoció hasta casi dos años después de su fallecimiento, en 2009. Cuando el IDHUCA daba charlas en la zona sur de Sonsonate y, familiares se acercaron al personal de la institución para comentar el hecho.</p><p> Entonces, el IDHUCA hizo la denuncia donde se brindaba el testimonio de los familiares del fallecido, se inició así una investigación por parte de la PDDH, al mismo tiempo que se notificó a la FGR.</p><p> “Queremos compartir los datos de la muerte violenta de Rafael Hernández para destapar la actividad de una organización criminal en Sonsonate, ojalá se pueda hacer algo para evitar más tragedias de este tipo”, reza la denuncia.</p><p>Pedro Martínez, abogado del IDHUCA, explicó a LA PRENSA GRÁFICA que las averiguaciones del caso de Rafael se tornaron difíciles porque los familiares tenían mucho temor y solo hablaban al respecto con el sacerdote jesuita Dean Brackley, quien ya falleció.</p><p>De hecho en el expediente que hay en la PDDH se consigna que el caso tiene reservas y, por ello, hasta se le asigna el cambio de nombre de Rafael Hernández.</p><p></p><p> En su investigación, Derechos Humanos se presentó al hospital y no encontró en la sala donde fue ingresado Rafael la libreta de altas y defunciones correspondiente a octubre de 2007.</p><p></p><p>LA PRENSA GRÁFICA obtuvo una fotocopia del acta de defunción proporcionada por la Alcaldía de Sonsonate donde coinciden los datos expresados por la unidad de archivos del Hospital Mazzini.</p><p>Sin embargo, esta acta de defunción tiene fecha de 22 de octubre, es decir, que fue extendida ocho días después del fallecimiento del hombre.</p><p>Según Derechos Humanos, fue el 21 de abril de 2009 que se envió la información a la Fiscalía para que iniciara su propia investigación.</p><p> Un año después –en junio de 2010– se presentaron de nuevo a la FGR para verificar el avance de las averiguaciones fiscales y constataron que el caso se había archivado temporalmente.</p><p> LA PRENSA GRÁFICA se dirigió hacia las oficinas fiscales de Sonsonate donde las autoridades confirmaron que la denuncia aún continúa archivada.</p><p>Argumentaron que se debía a que no se presentó ningún ofendido. Sin embargo, el jefe de la oficina fiscal, Herbert Herrera, afirmó que en “los próximos días se reactivará la investigación”.</p><p>Forenses consultados señalaron que, pese a que han transcurrido varios años desde el fallecimiento, es posible a través de una exhumación conocer con exactitud si a un cadáver le fueron extraídos órganos vitales; sin embargo, esto depende en gran medida del tipo de ataúd y las características del suelo en el cual fue sepultado.</p><p>Así, la familia de Rafael no sabe hasta la fecha qué pasó en realidad aquel 15 de octubre de 2007: si murió por una intoxicación o le arrebataron la vida.</p><p></p>

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