Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

El año pasado sufrieron las consecuencias de la ausencia de lluvias, ahora dicen buscar otras alternativas en sus cultivos y técnicas para garantizar su seguridad alimentaria.
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Daños. La sequía del año pasado causó pérdidas a los agricultores de Chalchuapa y este año se prevé un nuevo golpe meteorológico, ante lo cual ya se están preparando para afrontarla y evitar daños mayores de nuevo.

Daños. La sequía del año pasado causó pérdidas a los agricultores de Chalchuapa y este año se prevé un nuevo golpe meteorológico, ante lo cual ya se están preparando para afrontarla y evitar daños mayores de nuevo.

Alternativa.  Instalar tanques para captación de agua es una de las medidas preventivas ante la sequía.

Alternativa. Instalar tanques para captación de agua es una de las medidas preventivas ante la sequía.

Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

Familias agricultoras se preparan por nueva sequía

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Elías Valencia, un pequeño agricultor de la lotificación San Ignacio, en el cantón Galeano del municipio de Chalchuapa, Santa Ana, cuenta que el año pasado su cosecha de maíz y frijol se vio afectada en un 80 %, debido al período de fuerte sequía que hubo durante la época lluviosa y que golpeó fuertemente en todo el territorio salvadoreño. Fueron días muy difíciles para el agro salvadoreño.

“La sequía nos afectó de una gran manera, nunca pensamos que el invierno (sic) iba a ser tan reseco. A mí me afectó en un 80 %, cultivo maíz y frijol, saqué un 20 %. Eso no nos alcanzó ni para consumo y mucho menos para pagar créditos que uno hace para trabajar. Hemos salido afectados. Aquí en la comunidad hubo familias que perdieron el 100 %”, dice este agricultor al rememorar la catástrofe alimentaria que vivió en el cantón Galeano.

Según los registros del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), entre junio y agosto de 2014 hubo en El Salvador al menos tres períodos sin lluvias, algunos de hasta 34 días, impactando las cosechas de maíz, frijol y maicillo, principalmente en la zona oriental, aunque el consolidado de daños se reflejó a escala nacional.

El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) informó que las pérdidas alcanzaron, hasta mediados de septiembre, los $70 millones en cuanto a producción de granos básicos. Los agricultores de la zona oriental estimaron pérdidas superiores a los $82 millones.

Cuando estas cifras aún están frescas, los pronósticos para 2015 no son alentadores. El MARN y el MAG han anunciado que se avecina un nuevo período de sequía, por lo que Elías Valencia y otros productores del cantón Galeano se están preparando para la nueva siembra teniendo en cuenta lo anunciado. Esta vez esperan que el fenómeno meteorológico no los agarre en curva.

“Han dicho que quizá va a ser peor la seca. Estamos preocupados, nosotros como agricultores de eso vivimos, es nuestro sostén, lo que nosotros producimos. Si el año va a ser seco hay que buscar otras estrategias para poder sobrevivir”, consideró el pequeño productor.

Algunas de las estrategias que Valencia, juntamente con familias de su comunidad y de otros cantones de Chalchuapa, está poniendo en marcha está el compartir experiencias y se han organizado para buscar apoyos.

Estos apoyos están llegando por parte de instituciones como la Asociación Concientización para la Recuperación Espiritual y Económica del ser Humano (CREDHO), que desde hace varios años los viene acompañando en materia técnica.

Ya el año pasado CREDHO les entregó a las familias afectadas por la sequía un paquete solidario con alimentos básicos y este año les donaron sistemas de captación de aguas lluvias, con el que pueden mantener agua en sus viviendas e incluso regar sus huertos caseros, pudiendo así cosechar legumbres para el consumo familiar.

“Nos han dado un tanque que nos va a servir para captar aguas lluvias. Posiblemente las primeras tormentas sean buenas para poderlo llenar y de allí dependemos (para) hacer como tipo huertos caseros para ir minimizando gastos, para el consumo de hortalizas y otras cositas que se puedan usar en el hogar, para mejorar la alimentación de nuestras familias”, sostiene Valencia.

Pero sus planes no solo se basan en este sistema de captación de agua, también está considerando cambiar la forma de sembrar, un aspecto difícil de aplicar ya que pesa mucho la tradición de los agricultores en pequeño. Pero este año sembrará primero el frijol y después el maíz, o sembrará ambos cultivos de una vez, para aprovechar las primeras lluvias.

“El frijol es un producto que utiliza menos agua y esa es una de las posibilidades que se pueden tomar en la comunidad, sembrar frijol de mayo y si es posible sembrar ya maíz de agosto para ya. El maíz es más delicado para la sequía, el frijol siempre se pierde pero se cosecha un poquito más y se invierte menos, para tratar de aprovechar lo poco que pueda caer de agua en la entrada de invierno (sic) y ver que la sequía no nos afecte demasiado”, expresa el productor de Chalchuapa.

En este planteamiento agrícola concuerda José Luis Polanco, otro pequeño productor de granos básicos que reside en el cantón El Coco, quien también sabe de los estragos que causó la sequía del año pasado.

“Nosotros ya quedamos asustados desde el año pasado, estamos viendo cómo hacer. En el tiempo que han anunciado seco es cuando la planta necesita más agua. Estos años atrás mayo para nosotros era la época de siembra, algunos compañeros están diciendo que podemos sembrar frijol entre el maíz, para lograr un poquito de cada cosa, lograr el tiempo en que pueda llover”, dice Polanco.

También sostiene que cambiando técnicas y recibiendo apoyos, como los de CREDHO, se podría superar la situación anunciada por el MARN y el MAG, pero también asegura que es necesaria la intervención gubernamental para que se brinde más apoyo al sector agrícola.

“Vamos a hacer la lucha, un país sin agricultura no vive. Lo que le pediríamos al Gobierno es una ayudita más, que se adaptara al tiempo. La planta cuando crece ya aguanta más una sequedad (sic), pero media vez esté pequeña no aguanta”, afirmó.

Lidia Ramos, directora ejecutiva de CREDHO, afirma que continuarán gestionando apoyos para estas familias agricultoras, en especial con acompañamiento técnico para que sepan aprovechar sus recursos y garantizar su seguridad alimentaria. Entre estos apoyos se encuentra la capacitación en la elaboración de huertos caseros -y así diversificar la alimentación de las familias- y la producción de abonos orgánicos usando ingredientes que se encuentran en las comunidades, evitando así el gasto en la compra de productos químicos.

Carlos Carías, ambientalista y agricultor de la zona occidental del país, concuerda con estos agricultores de Chalchuapa respecto a los cambios que se deben ir implementando en la cultura de siembra, para afrontar la nueva temporada de lluvias y la sequía que han anunciado las autoridades.

A las alternativas que plantean los agricultores, Carías añade que no siembren después de la primera lluvia y que esperen por lo menos cinco precipitaciones o 15 días después de las primeras tormentas para hacer la siembra, ya que la tierra estará en mejores condiciones para la cosecha y tendrá más resistencia a la ausencia posterior de lluvias.

También recomienda hacer la siembra de semillas más separada, para que haya espacio adecuado entre planta y planta, y coincide con sus similares al aconsejar hacer la siembra de maíz y frijol al mismo tiempo, para así aprovechar la lluvia para ambos sembradíos.

Con la experiencia dejada el año anterior y con las nuevas técnicas a ejecutar, las familias agricultoras del cantón Galeano y otros cercanos de Chalchuapa esperan no verse tan afectados por la sequía y tener asegurado su alimento.

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