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Financiero MS se hacía pasar por pastor

Fiscal general detalló que la pandilla se reorganizó y creó “La Federación”, donde estaban los máximos cabecillas en libertad. Esta reorganización permitió reunir $600,000 de extorsiones para comprar armas.
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El pastor. Marvin Adaly Ramos fue perfilado como uno de los cabecillas libres de la MS-13. Tenía carné que le permitía ingresar como pastor a los penales.

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Capturados. Varios transportistas fueron capturados por supuesta colaboración con la MS-13.

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Financiero MS se hacía pasar por pastor

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Marvin Adaly Ramos Quintanilla, alias “Piwa”, era el hombre clave para la administración de las finanzas de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) en todo el país y, además, era uno de los ocho máximos cabecillas de esa estructura que estaban en libertad. Quintanilla también era clave dentro de la organización criminal porque era el único que tenía acceso a los centros penales para visitar a los cabecillas que se encuentran recluidos, según explicó ayer el fiscal general, Douglas Meléndez, durante la presentación de la investigación denominada Operación Jaque, que buscaba golpear las finanzas de la MS-13.

“Este sujeto era el principal organizador del plan terrorista intelectual de recolección de dinero de extorsiones a nivel nacional, coordinador para compra de armas y municiones, capacidad de nombramiento de ranfleros en los centros penales y el proveedor de vehículos”, explicó el fiscal.

Para ocultar quien era realmente, Quintanilla se asoció a una red religiosa llamada “Red nacional de pastores y líderes para el desarrollo de El Salvador Torre Fuerte”, donde supuestamente obtuvo una credencial que lo acreditaba como pastor evangélico y que lo respaldaba para obtener un permiso especial de la Dirección General de Centros Penales (DGCP) para ingresar a las cárceles “a predicar”.

El permiso para entrar a los penales fue otorgado a pesar de que Quintanilla ya tiene antecedentes penales, en los que se muestra su vinculación con los principales cabecillas recluidos. Entre esos antecedentes se encuentra que recién cumplió una condena por homicidio tentado en contra de tres policías en 1999, cuando participó en el lanzamiento de dos granadas a un puesto policial.

“Estuvo procesado por haber atentado contra policías en 1999 y fue condenado en 2000 a 15 años de prisión, si no me equivoco. Entendemos que fue liberado en el tiempo de la tregua entre pandillas junto a otros 30 sujetos más”, dijo el fiscal.

Durante su condena, Quintanilla estuvo recluido varios años en el penal de máxima seguridad, pero en 2012 fue uno de los que recibió beneficios al ser trasladado hacia penales de menor rigurosidad durante la tregua entre pandillas, luego fue liberado al cumplir su condena.

“No tengo en este momento exactamente cuándo fue liberado, pero sí entendemos que fue liberado en el mismo tiempo de la tregua. Hemos comprobado, porque hay fotografías, que al salir se mantuvo como el enlace entre los ranfleros anteriores y que hoy están en la cárcel con los ranfleros de la libre, como ellos dicen”, dijo el fiscal.

La Fiscalía, según Meléndez, sigue investigando cómo fue posible que el Ministerio de la Defensa le haya otorgado a Quintanilla un permiso para portar armas, cuando ya había sido condenado por intentar asesinar a policías con granadas.

La Federación

Quintanilla, aunque era el hombre clave, compartía jerarquía con siete cabecillas más y otros pandilleros que por la implementación de las medidas extraordinarias, en marzo de este año para combatir la criminalidad, reorganizaron la MS-13 en todo el país y formaron un grupo autodenominado “La federación”, según detalló el fiscal Meléndez.

Esta agrupación de la MS-13 era la que dirigía a la pandilla en todo el país, en coordinación con la “ranfla nacional (cabecillas recluidos en los penales)”.

Los integrantes de La Federación han sido identificados como Edwin Ernesto Rodríguez Cedillo, alias “Renuente”; Leonel Alexánder González, alias “El Necio”; José Manuel González, alias “Spawn”; Miguel Ángel Serrano Medina, Raúl Armando Bonilla, alias “Slow”; José Alexánder de la Cruz, alias “Cruger de Peatonales”; Pedro Benjamín Rivas Zelaya, alias “Sniper” y José Alonso Marroquín, alias “Pájaro”.

Los últimos dos, según detalló el fiscal, se encargaron de pedir a todas las clicas del país, junto a Quintanilla, $600,000 para la compra de armas.

“Los cabecillas alias Sniper y Pájaro recolectaron $600,000, con la ayuda de el Piwa, para comprar armas en Guatemala. Estos dos están en ese país y por eso aún no han sido capturados este día (ayer)”, explicó el fiscal.

Meléndez reiteró, como ya lo había dicho el mes pasado, que estos cabecillas intentaron comprar armas a gente ligada al cartel de droga de Sinaloa en México, liderado por Joaquín “El Chapo” Guzmán y luego intentaron comprar a gente ligada al cartel de Los Zetas, pero no lo lograron.

“Como no lograron comprar las armas al ‘Chapo’ Guzmán ni a Los Zetas, aparentemente se quedaron con ese dinero que habían recolectado y no volvieron al país”, aseguró el fiscal.

El jefe del Ministerio Público agregó que los miembros de La Federación han estado engañando a “los pandilleros de abajo”, ya que les exigen que recolecten dinero a través de extorsiones y ellos se quedan con ese dinero y no lo comparten.

“Los pobres pandilleros de abajo, y digo pobres porque son los que sufren y ponen los muertos, han sido engañados por los cabecillas. Mientras ustedes, los pandilleros de abajo, sufren, sus cabecillas se quedan con el dinero y lo gozan y viven bien y también esconden el secreto para que nadie lo sepa”, repitió más de tres veces el fiscal ayer frente a los medios de comunicación.

De acuerdo con el fiscal general, los pandilleros de abajo son los que forman parte de los 48 programas de las 249 clicas de la MS-13 distribuidas en todo el país. En esas clicas, los de más abajo en la jerarquía son “los paro” o colaboradores, luego están los de observación, un poco más arriba los chequeos, luego los “homeboys” o miembros, luego los corredores de programa. Todos estos son los “pandilleros de abajo”. Arriba de ellos están los cabecillas de clica y encima los de La Federación en coordinación con los cabecillas encarcelados.

 

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