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Fiscalía pide, con pocas pruebas, pena máxima para policías

Ayer terminó el juicio en el que cinco agentes están acusados de ejecutar a un joven durante un operativo que terminó con la muerte de ocho personas en marzo de 2015 en la finca San Blas, de La Libertad.
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La Fiscalía General de la República (FGR) no logró individualizar durante el juicio la supuesta participación de cada uno de los cinco policías del Grupo de Reacción Policial (GRP) acusados de cometer el homicidio de Denis Hernández Martínez, un joven de 20 años que murió durante un operativo ocurrido el 26 de marzo de 2015 en el casco de la finca San Blas, de San José Villanueva, La Libertad.

 

 

La fiscal que lideró los alegatos ayer, de los cuatro representantes que la FGR delegó para el juicio, utilizó un proyector y presentó fotografías de la escena del tiroteo y esquemas de cruces de llamadas telefónicas que realizó Denis, con lo que pretendió probar la culpabilidad de los agentes que participaron en el operativo que terminó con un saldo de ocho personas muertas, entre ellas Denis.

 

La fiscal dijo que “hay evidencia de que ese día hubo un enfrentamiento” tras un procedimiento policial, pero también “hubo un momento de quiebre” que terminó con la ejecución de Denis.

 

Las pruebas de esa acción ilegal, según la FGR, fueron el hallazgo de un proyectil deformado que retiraron del cadáver de la víctima, bitácoras de llamadas del celular de Denis y la declaración de un testigo clave en el juicio, identificado solo como “Zenit”.

 

Ninguna de esas pruebas describieron las acciones individuales de cada uno de los acusados que participaron en esa matanza.

 

De acuerdo con la acusación, un informante de la Policía denunció que un grupo de pandilleros armados se había apoderado del casco de la finca San Blas desde hacía “unos 22 días”, por lo que la Policía pidió apoyo de unidades élite de la Policía Nacional Civil (PNC) para indagar en la zona. Fueron delegados dos equipos del GRP (con cuatro agentes cada uno) y dos equipos de la Fuerza Móvil Policial.

 

El 25 de marzo de 2015, los agentes se dirigieron a la zona y solo los agentes del GRP entraron al casco de la finca sorteando los cafetales colindantes. Ya adentro, según el relato de los agentes, fueron recibidos con disparos, por lo que respondieron con fuego.

 

“Zenit”, quien residía en una vivienda a pocos metros del casco de la finca, dijo en el juicio que el supuesto enfrentamiento duró cerca de 40 minutos y que en medio de ese tiroteo llamó por teléfono a Denis para saber cómo se encontraba, pues sabía que dormía en uno de los cuartos.

 

El testigo también dijo que tras la balacera, escuchó a Denis decir a los policías que le dejaran explicar qué hacía en uno de los cuartos y seguidamente oyó “entre dos o tres disparos”. Sin embargo, los forenses solo encontraron un proyectil deformado en el brazo derecho de Denis.

 

La fiscal dijo ayer que “la hipótesis” de la FGR es que los policías forzaron a la víctima a salir al patio y luego la ejecutaron con un tiro en la cabeza y que ese mismo proyectil pudo haber salido y luego vuelto a introducirse en el brazo de Denis.

 

Pese a ese argumento, la Fiscalía no logró certificar de qué arma salió ese proyectil, calibre 5.56 milímetros, ni tampoco determinó quién de todas las personas que participaron del operativo fue el que supuestamente disparó contra la víctima.

 

Los investigadores que procesaron la escena encontraron más de 300 casquillos, entre ellos muchos 5.56 mm, un calibre que pudo ser disparado por las carabinas marca Colt que portaban los ocho agentes del GRP. Además, el reporte policial consigna que junto a dos de los ocho cadáveres se encontraron otras dos carabinas de ese tipo.

 

La fiscalía dijo que pedía la pena máxima de 50 años de prisión para cada imputado en caso de que el juez valore aceptar los tres agravantes pedidos por los fiscales: la alevosía, el uso de la fuerza y la pertenencia a una autoridad civil y militar.

 

José Cruz Azucena, uno de los tres defensores de los acusados, dijo ayer que el testigo presentado por la Fiscalía no tiene validez porque no vio nada de lo ocurrido y porque habitaba a unos 12 metros de donde ocurrió el tiroteo, por lo que “no hay certeza” de lo que pudo escuchar. Además, dijo que la FGR tampoco pudo determinar cuál arma fue la que disparó el proyectil contra Denis.

 

“La Fiscalía no ha podido probar que el GRP llegó a matar. No son un grupo de exterminio”, dijo el defensor Cruz Azucena.

 

En la parte final del juicio, cuatro de los cinco acusados hicieron uso del derecho a la última palabra. Coincidieron en que sería injusto recibir una condena porque no hay pruebas contundentes de su participación en el homicidio contra Denis. También defendieron su proceder bajo los procedimientos de derechos humanos.

 

El juez dijo que entregará el fallo del caso el viernes 22 de septiembre a las 2 de la tarde.

 

 

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