Loading...

Fotógrafos tienen temor de quedar entre los recuerdos

Los fotógrafos que llegan a la catedral de Santa Ana tienen cada día menos trabajo. La pandemia por el covid-19 los ha castigado, pero un punto a su favor en estas labores, según explicaron, es la adaptación a las nuevas herramientas tecnológicas.

Enlace copiado
Tecnología. Los fotógrafos de la catedral de Santa Ana ofrecen sus servicios con impresoras digitales.

Tecnología. Los fotógrafos de la catedral de Santa Ana ofrecen sus servicios con impresoras digitales.

Enlace copiado

Don Juan José Reyes, de 84 años, toma todas las mañanas el autobús que lo conduce desde su casa ubicada en el barrio San Rafael de Santa Ana hacia la catedral. Viudo desde hace más de 15 años y padre en cinco ocasiones, el trayecto lo ha recorrido más de la mitad de su vida debido a su oficio de fotógrafo.

"Yo comencé a tomar fotos allá por 1978, inicié en el balneario Sihuatehuacán. En el mismo año me vine para catedral y desde entonces estoy tomándole fotos a las personas que se quieren llevar un bonito recuerdo con esta joya santaneca", comenta Reyes.

Don Juan recuerda que su amor por la fotografía y la necesidad de llevar más dinero a su familia lo hizo abandonar el oficio de cohetero. "Comencé con una cámara muy humilde que conseguí con mucho sacrificio y ahí iba sacando el dinero para la comidita y los gastos de la casa", recuerda con mucha nostalgia don José.

Manifiesta que hace varios años cada fotografía instantánea tenía un valor de seis colones mientras que las de "tiempo" (aquellas que no se entregaban inmediatamente) tenían un costo de 10 colones.

Este fotógrafo recuerda que los mejores eventos para generar ganancias económicas eran las fiestas julianas y las graduaciones de fin de año. Agrega que otros eventos como bautizos, confirmaciones y cumpleaños también eran una buena fuente de ingresos económicos.

"Las excursiones que venían para las fiestas julias nos ayudaban mucho porque los turistas buscaban fotografiarse en las jardineras de Sihuatehuacán o con la imagen de la Señora Santa Ana. De ahí habían graduaciones que comenzaban a las 9 de la mañana y llegaban hasta las 2 de la tarde", explica don José al recordar que en una sola ocasión fotografío a 33 personas diferentes en un solo día de trabajo, pero ahora es distinto, el trabajo escasea.

Sobreviviendo

Salvador Quijada Maravilla, otro fotógrafo que trabaja en la catedral de Santa Ana y que laboró para algunos medios de comunicación locales, explica que durante el conflicto armado el ser fotógrafo era una profesión sumamente peligrosa, pero rentable.

"A pesar que veníamos a ‘fotiar a catedral’ a veces el ejército nos paraba y nos preguntaba qué para qué andábamos las cámaras, entonces, les explicamos que veníamos a trabajar. Con más dudas que otra cosa nos dejaban pasar", aseguró Quijada Maravilla.

Explicó que los terremotos de 1986 y los ocurridos en el 2001 también afectaron su trabajo debido a que los centros turísticos cerraron las puertas, lo mismo que la catedral. "Fueron días duros para muchos fotógrafos porque el alimento depende de los turistas, de la gente que llega al Sihuatehuacán o a la catedral. Los terremotos también significaron un bajón en el trabajo y en nuestras ganancias", añadió Quijada.

Tanto Reyes como Quijada coincidieron que desde hace mucho tiempo el oficio de fotografiar a visitantes en centros turísticos dejó de ser rentable.

"Antes de la pandemia ya no tenía las ganancias de años atrás y ahora que reabrieron las iglesias y los turicentros nada ha vuelto a ser como antes. Es lamentable la situación. Estamos sobreviviendo por la gracia de Dios y la caridad y nostalgia de la gente", menciona Reyes, añadiendo que en algunas ocasiones no logran tomar ni una sola fotografía en todo el día.

La tecnología los salva y hunde

Los avances tecnológicos no han sido del todo beneficiosos para este grupo de fotógrafos, que a la fuerza también han tenido que embarcarse en ella.

Explicaron que en los últimos años han tenido que adaptarse a nuevas cámaras fotográficas y a utilizar otras herramientas como la impresión portátil. Pasaron de la fotografía de rollo a la digital.

"Hemos tenido que aprender sobre las cámaras digitales, tarjetas de memoria y otras cosas de la tecnología para poder seguir subsistiendo", dijo Porfirio Guerrero de 73 años, que tiene más de 45 de ser fotógrafo.

Dice que la baja de solicitudes en sus servicios también se debe a que los visitantes prefieren tomarse las fotografías con sus teléfonos celulares. Los turistas toman fotografías desde diferentes ángulos con sus dispositivos móviles ante la mirada de los fotógrafos que esperan ser contratados para ese servicio.

"Es la vanidad de algunas personas venir y tomarse las fotos es comprensible, pero cuando lo buscan uno también reciben una asesoría de cómo pueden verse mejor en la fotografía, nosotros se los sugerimos y en la mayoría de casos somos escuchados", dice Guerrero antes de ofrecer sus servicios fotográficos a dos mujeres que ingresan al atrio de la catedral.

Creativos. Los fotógrafos aseguran que por el desarrollo de los teléfonos celulares la demanda de sus servicios bajó.
Oferta. La experiencia en el uso de la cámara es la mejor carta de presentación de este grupo de fotógrafos.

 

UN PÚBLICO INFORMADO
DECIDE MEJOR.
POR ESO INFORMAR ES
UN SERVICIO DE PAÍS.
APOYA A LOS CIUDADANOS QUE 
CREEN EN LA DEMOCRACIA
Y HAGAMOS PAÍS.

Hacemos periodismo desde hace 106 años. Y ahora, como en otros periodos de la historia de El Salvador, el periodismo es fundamental para que la opinión pública se fortalezca.

HAZTE MIEMBRO Y DISFRUTA DE BENEFICIOS EXCLUSIVOS

Hágase miembro ahora

Tags:

  • SantaAna
  • fotografos
  • fotografias

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines