Funcionamiento de escuela afectado por serie de hurtos

Son cuatro los hurtos que se han registrado en los últimos seis meses
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Afectados. Son 75 los alumnos de este centro escolar que se ven afectados a diario por las condiciones no adecuadas en las que son preparados los alimentos por la falta del techo y del servicio de electricidad.

Afectados. Son 75 los alumnos de este centro escolar que se ven afectados a diario por las condiciones no adecuadas en las que son preparados los alimentos por la falta del techo y del servicio de electricidad.

Funcionamiento de escuela afectado por serie de hurtos

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El Centro Escolar Napoleón Viera Altamirano de La Unión desde finales del año pasado ha sufrido una serie de hurtos. Delincuentes han hurtado desde los focos hasta el techo de la cocina de la institución.

Según docentes, la primera semana de diciembre de 2011 varios hombres ingresaron a la institución y se robaron el techo de la cocina. Este fue el primero de los cuatro hurtos que se han registrado en la institución en los últimos seis meses.

Los docentes aseguran que el Ministerio de Educación (MINED) ya tiene conocimiento de la situación, pero que por el momento no les han ofrecido ayuda para solventar el problema que les generan los robos ni para prevenir nuevos atracos.

En febrero de este año los docentes del centro escolar y padres de familia realizaron actividades para recaudar fondos y comprar nuevamente láminas para la cocina, techo que fue hurtado dos meses después.

Además de láminas, los ladrones se han robado los cables eléctricos de las seis aulas de la institución al igual que los focos y material didáctico.

“Casi todo el año no hemos tenido luz eléctrica. El ministerio ya sabe pero nos dicen que no tienen presupuesto y nosotros hacemos actividades para arreglar algunas cosas, pero siempre nos vienen a robar”, dijo una de las docentes.

Los estudiantes de ambos turnos en varias ocasiones no han recibido el refrigerio, pues al no tener techo la cocina no se pueden preparar de manera adecuada los alimentos.

“Nosotros aguantamos el sol lo más que podemos, pero cuando llueve es imposible hacer comida, nos mojamos todas y a eso le agregamos que el agua apaga el fuego de la cocina. Los que sufren son los niños que vienen sin desayunar o almorzar”, dijo María de la Luz González, madre de familia.

González aseguró que lo que se recauda en las actividades que realizan los docentes no alcanza para restablecer el servicio eléctrico en toda la institución ni instalar por completo el techo hurtado.

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